Connect with us

Hi, what are you looking for?

Economia

Jubilados: ¿quién ganó la interna en el Gobierno para definir la nueva fórmula de aumentos?

El ministro con mayor llegada a Kristalina Georgieva se anotó un poroto clave. Después de casi 10 meses de fuertes discusiones internas, Martín Guzmán logró convencer este lunes al resto del gabinete y la bancada oficialista -incluido el kirchnerismo- de su fórmula de movilidad jubilatoria, una propuesta que tiene como principal objetivo reducir el gasto en materia previsional y que fue leída en la oposición como un guiño explícito a la titular del FMI.

Prevaleció la mirada de Guzmán“, reconoció a iProfesional uno de los especialistas consultados por el Gobierno durante el debate en la comisión bicameral del Congreso. En la  histórica pelea palaciega entre previsionalistas y economistas, el jefe de Economía impuso un criterio fiscalista enfocado en la “sustentabilidad” frente a las voces que impulsaban algún mecanismo “solidario” para amortiguar la eventual pérdida de poder adquisitivo.

La definición venía siendo aplazada, pero el arribo al país este martes de la misión del Fondo gatillo la reunión de ayer que se extendió durante dos horas y concluyó con la foto de Guzmán en la sede de Economía junto al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y su viceministra Cecilia Todesca, el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, la titular de ANSES, Fernanda Raverta, el jefe del oficialismo en Diputados, Máximo Kirchner, y el presidente de la cámara, Sergio Massa, entre otras figuras de peso.

Al igual que el cálculo vigente entre 2009 y 2017, el esquema oficial acordado fija subas semestrales (marzo y septiembre) ajustadas en iguales mitades por los salarios (RIPTE) y la recaudación de ANSES, con un rezago de tres meses. Y también se establece un tope en septiembre a los aumentos, que no podrán ser superiores al crecimiento de los recursos de la Seguridad Social, más un aumento del 3%.

“Incluir la recaudación en la fórmula permite compartir el crecimiento y, al mismo tiempo, cuidar la sustentabilidad fiscal. La fórmula de movilidad permitirá reducir el actual déficit previsional, dado que, si bien el salario real aumenta junto con el crecimiento económico, lo hace menos que los recursos tributarios”, explicó Economía en su comunicado difundido ayer a las 10 de la noche, pocas horas antes del desembarco de los técnicos enviados por Washington.El ministro de Economía logró imponer su criterio fiscalista para reducir el “gasto” previsional.

Kristalinos vs Solidarios

El plan de Guzmán cerró la disputa sostenida con otras áreas del Gobierno y el Poder Legislativo, que derivó en la multiplicación de borradores. Por caso, antes de ser eyectado de su cargo, el entonces titular de la ANSES, el morenista Alejandro Vanoli, propuso sumar un bono compensatorio por inflación o bien incluir el Indice de Precios al Consumidor (IPC), un criterio en el que también insistió sin éxito su sucesora, la kirchnerista Fernanda Raverta.

La propuesta llegó a plasmarse en un proyecto similar al actual, con un “suplemento solidario” en caso de que la diferencia entre la mínima y la canasta básica fuera superior al 10%. Pero esa idea finalmente fue descartada una vez que Luis Bulit Goñi, el secretario de Seguridad Social –que le ganó ese puesto a La Cámpora en el Ministerio de Trabajo-, se alineó con Economía. Ambas carteras acordaron así evitar cualquier señal de indexación y restaurar los mismos índices del 2008, cuando la economía crecía al 8%.

La iniciativa de la ANSES se convirtió en una piedra en el zapato para el discípulo de Joseph Stiglitz. En primer lugar, porque complicaba el desenganche de salarios y jubilaciones de los precios, una recomendación ya planteada por el Fondo en febrero de 2016. En esa línea, Guzmán avanzó con la eliminación de las cláusulas gatillo de las paritarias, una pauta salarial en el sector público inferior a la inflación y la decisión de no recuperar los puntos perdidos por las jubilaciones en los últimos tres años.

El nivel de precios es clave de cara a la negociación con el FMI. El ministro proyecta una variación del 32% en 2020 y del 29% en 2021, junto con una caída real del gasto público del 10% por la finalización de subsidios por pandemia (IFE y ATPy un menor crecimiento de las prestaciones sociales. Si la inflación fuera superior y la actividad crece -como esperan los analistas-, la recaudación y la licuación de las erogaciones serían aún mayores. 

El otro peligro que se intentó despejar es el de un fallo negativo de la Corte Suprema por autorizar una movilidad encubierta en los haberes más bajos mediante incrementos diferenciados. En realidad, ese fue el criterio seguido este año con las sumas fijas por decreto, que ocasionaron un mayor perjuicio a las jubilaciones medias y altas. Pero hasta ahora no hubo mayores consecuencias. Por ello, tampoco se descarta un nuevo bono en diciembre. El Gobierno ató el cálculo a los salarios y la recaudación, con un tope en función de los recursos de la ANSES.

A tiro de la Corte

El riesgo de un revés judicial, sin embargo, sigue presente. “Históricamente, la Corte defendió que el pasivo debe reflejar evolución de los trabajadores activos, pero cuando sube la recaudación generan un tope al haber. Esto dura poco, se judicializa, el jubilado no puede estar peor que el activo“, aseguró la directora de la comisión de seguridad social de la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA), Elsa Rodríguez Romero.

El próximo paso será la presentación del proyecto oficial -aún desconocido- a la comisión bicameral, de donse saldrá un dictamen por mayoría y minoría. El problema podría presentarse en el recinto de Diputados, donde en diciembre pasado el legislador lavagnista Eduardo “Bali” Bucca trabó una iniciativa del Gobierno para autorizar aumentos discrecionales a los jubilados y forzó al Ejecutivo a otorgarlos por decreto.

En Juntos por el Cambio, por otra parte, rechazaron la propuesta de Guzmán por considerar que implica un “ajuste” a los jubilados. “Ellos introducen la recaudación y es innecesario porque acabamos de aprobar la Ley del FGS para que el Tesoro asista el pago de jubilaciones cuando no alcancen los recursos”, explicó el vicepresidente de la comisión bicameral y diputado radical Alejandro Cacace.

El Gobierno aprobó hace dos semanas atrás la Ley de defensa de activos del FGS, una normativa que en su artículo 4 dispone que dicho fondo “asistirá financieramente para el pago de los beneficios del SISTEMA INTEGRADO PREVISIONAL ARGENTINO (SIPA) con el fin de compensar el impacto eventual en los recursos previsionales ocasionados por la pandemia de COVID-19” en 2020.

Otro de los principales cuestionamientos al cálculo oficial es su carácter procíclico, por el cual los haberes mejoran cuando suben los salarios y la recaudación, pero decrecen en períodos de recesión. Esto fue lo que ocurrió en 2016 y se repetiría en marzo, en pleno período prelectoral, debido a que los índices elegidos se vieron afectados por paritarias por debajo de la inflación y la caída de ingresos a la ANSES en el segundo semestre de 2020.

“Nunca voy a darle más plata al jubilado que mi capacidad de recaudación, me autolimito a lo que yo quiera y pueda recaudar, esa la síntesis de la fórmula”, explicó Romero, una de las especialistas que participó de la bicameral por donde pasaron previsionalistas, sindicalistas y funcionarios judiciales.

Advertisement

También Te Puede Interesar

Sociedad

Este viernes, desde el Ministerio de Salud del Chaco informaron que la provincia posee 293 nuevos contagios de Covid-19, con los cuales ya son...

Economia

Este mes rige el vencimiento por US$2400 millones. La gira por Europa es clave para no gastar reservas.

Sociedad

La poderosa cepa de Manaos, responsable por el colapso hospitalario de Brasil desde febrero, tuvo una mutación y se convirtió en una nueva variante...

Sociedad

El informe epidemiológico de la provincia de Corrientes registró este jueves, 381 nuevos casos positivos de Coronavirus, de los cuales 124 fueron contagios en...