Connect with us

Hi, what are you looking for?

Politica

Cano: “El Gobierno tiene que pedirle un resarcimiento a AstraZeneca”

El diputado de la UCR apoyó en su momento la ley que pidió Ginés para traer vacunas y exige explicaciones por las que nunca arribaron.

José Cano es diputado nacional de la UCR y en agosto fue uno de los que respaldó la ley enviada por Ginés González García para garantizar una provisión de vacunas contra el Covid capaz de inmunizar a la población antes de la segunda ola de contagios.

Pero cuando el rebrote llegó sólo se aplicaron 10 millones de dosis, nunca se acordó con laboratorios estadounidenses como Pfizer y Johnson & Johnson y la británica AstraZeneca no envió una sola vacuna de las más de 22 millones que garantizó. “Alguna penalidad tiene que haber”, reclamó el tucumano.

¿Cuál es su opinión sobre el plan de vacunación?

 

-Lo primero es que el Gobierno arrancó en julio con una reunión estratégica con Pfizer. Estuvimos en la fase clínica de las vacunas y eso nos dio una posición de privilegio y prioridad para negociar.

Después, más allá de algunas voces disonantes, hubo un acompañamiento de la oposición en la comisión de salud para aprobar una ley que permita adquirir las vacunas en los términos en que los laboratorios están exigiendo los contratos.

De hecho, yo incorporé un artículo que facilitó acercarse a la unanimidad, que fue el que les dio acceso a los contratos a las autoridades de las comisiones de salud del Congreso, reasegurando la cláusula de confidencialidad.

Le concedimos el instrumento y le aprobamos los recursos. El 6 de noviembre se publica la ley en el Boletín Oficial y se firma con AstraZeneca. Ya en agosto había habido declaraciones de (el empresario Hugo) Sigman, que garantizaba una parte de ese contrato, en las que parecía que iba a ser el proveedor de vacunas del mundo. Se generó una expectativa desmedida y se firmó por 22 millones 400 mil dosis.

José Cano.

Luego vino un contrato con Sputnik V. Ahí hubo un viaje de (Carla) Vizzotti, que no era ministra sino secretaria de Salud, con directivos de HLB Pharma Group, que se había preinscripto en el Anmat para representar la vacuna en el país. Es un poco lo que está ocurriendo ahora con Richmond, pero esa vez el Gobierno no supo dar explicaciones.

A mí Vizzotti me lo negó y se enojó en la reunión que tuvimos con la Comisión de Salud. El propio presidente (el diputado del Frente de Todos Pablo) Yedlin se lamentó de que me hiciera eco de “operaciones de prensa”. Después la ministra reconoció que los directivos del laboratorio se reunieron con Alberto Fernández y fueron a Rusia.

Ahí se firmó y el volumen de producción de Gamaleya requería de los acuerdos que estaban trabajando con China e India para tener mayor escala de producción. Se puso énfasis en AstraZeneca y Sputnik V y esas expectativas no se cumplieron. Con el fondo Covax firmamos por 9 millones de dosis y teníamos la posibilidad de adquirir el doble.

Y llegamos a esta situación. Celebro que la ministra esté intimando a AstraZeneca para que cumplan el contrato. Se lo dije cuando visitó la comisión de salud y me contestó que no lo estaba incumpliendo. Dio la impresión que protege al empresario intermediario de esa operación (Sigman). Recién ahora salió a exigirle a AstraZeneca.

 

-Vizzoti le dijo en esa oportunidad que se registraban dos semanas de demora de la primera entrega, pero que AstraZeneca tiene plazo hasta el 30 de junio.

 

-La letra chica del contrato es bastante capciosa, porque dice que comienza a operar a partir del primer semestre del año y lo firmamos en noviembre. No es lo mismo el valor en enero que en marzo. Cuando vas al contrato, la primera entrega es en marzo: de 2 millones y medio de dosis. El 1 de abril 4 millones 400 mil dosis y el 1 de mayo otro tanto.

Cuando se lo plantee a la ministra ya debería haber recibido 7 millones. Lo que me contestó es que si el laboratorio entrega todo hasta el 30 de junio no incumple el contrato. Pero el contrato no dice eso. Ahora está planteando que AstraZeneca lo cumpla. Alguna penalidad tiene que haber.

 

Y estamos negociando con la soberana cubana, con Johnson & Johnson y con la CanSino que es china- canadiense. Pero perdimos 3 meses. Y no se llega al 2% de la población vacunada.

 

-Sigman asegura que su trabajo lo hizo y que las vacunas quedaron retenidas en Estados Unidos.

 

-Sigman habló después que hicimos los planteos en la comisión de Salud y uno de los principales preocupados en que esto se cumpla debe ser él.

La respuesta que dio tiene que ver con el estado público que tomó el contrato, que no se está cumpliendo y se pagaron 60 millones dólares. Él es una parte que le da Oxford y (el empresario mexicano Carlos) Slim. Pero el acuerdo final es con AstraZeneca.

Cuando vos haces un contrato no podés decir que te faltan los frasquitos. Implica responsabilidad de la parte. Si te pagan, no podés plantear que no tenías las previsiones para encontrar las dosis. Porque el contrato con AstraZeneca está firmado y ha sido anunciado por el vocero, que fue Sigman. Recién después aclaró cuál es el rol de su laboratorio.

 

-¿Qué cree que pasó?

-Las explicaciones las tiene que dar la parte, porque sino empiezan a aparecer imputaciones, acusaciones que yo de ninguna manera la haré. La información la tiene que dar de manera conjunta quienes firmaron el acuerdo. Esto no es una discusión mediática.

 

-A esta altura, es difícil que AstraZeneca cumpla antes del 30 de junio. ¿Cuáles son los pasos a seguir?

 

-El primer paso es lo que la ministra no quería hacer hace un mes y ahora hace: pedirle explicaciones al laboratorio. Que cumpla el acuerdo, porque si Argentina no cumple cuando hace transferencia tecnológica, no creo que le entreguen una vacuna.

 

O sea, si pagaste un monto mayoritario lo que está haciendo la ministra de reclamar, es lo correcto. Y el Gobierno tendría que solicitar resarcimiento al laboratorio con el que firmó el acuerdo y pagó.

 

-¿A Sigman?

 

-Bueno, Sigman es una parte. Pero AstraZeneca es el que firmó el acuerdo. Sigman tiene que hacerse cargo de la parte que firmó. Estamos en el quinto mes del año y no sabemos cuándo llegan las vacunas.

 

-¿Porqué no se pudo contratar a la estadounidense Pfizer?

 

-Lo mismo: dijeron que era la palabra “negligencia” en la ley. ¡Pero nadie pidió que se modifique ninguna ley! Si era ese el problema la hubiéramos modificado. La vacuna no tiene que ser motivo de gesta. Ojalá se hubiera cumplido con los logros que se plantearon.

Nosotros queremos que Argentina tenga la mayor cantidad de personas vacunadas. Por lo menos los 14 millones de riesgo y esenciales en el menor tiempo. Y cuando un pide informes, lo hace con la autoridad de haber acompañado en el momento que el Gobierno lo pidió.

Cuando vos haces un contrato no podés decir que te faltan los frasquitos como hace AstraZeneca. Implica responsabilidad de la parte. Si te pagan, no podés plantear que no tenías las previsiones para encontrar las dosis.

A mí me hubiera gustado que Ginés me diga que Pharma Group viajó porque se entendía que la producción de Gamaleya es acotada e interesa que la transferencia tecnológica de Argentina tenga un laboratorio para simplificar los plazos. Pero a los 30 días, la ministra, que era secretaria, dijo lo contrario a lo que había dicho Ginés, que ahora tiene una denuncia penal.

-La ley de vacunas se aprueba con su respaldo y durante el debate los funcionarios hablaron de la negociación con Pfizer, con la que ya habían hecho ensayos clínicos. ¿Realmente no quisieron contratarla?

 

-Yo no puedo creer que existan prejuicios ideológicos vinculados a la procedencia de la vacuna. Es mucho más que una vacuna: es oportunidad de vida.

Para una persona que tiene diabetes y es insulino dependiente, una criatura con síndrome de down, los obesos o enfermos de base, o al personal de salud de primera línea, la vacuna es la vida.

Pasó que el Gobierno dice haber adquirido 50 millones de dosis con AstraZeneca, Rusia y Covax creyó que iba a tener vacunas suficientes. Vizzotti dojo que en febrero habría 15 millones.

 

-¿Cree que la ley se pensó para que lleguen todas las vacunas o se apostó a unas pocas?

 

Mire, hubo tres gobernadores que hablaron con Johnson & Johnson y se lo dijeron a Ginés cuando viajaron a Chile. Pero el entonces ministro les dijo que iba a haber una centralidad en la compra de vacunas, algo que el Gobierno mostraba como un ejemplo.

Después el jefe de Gabinete dijo que los gobernadores pueden comprar vacunas, porque la ley lo faculta, lo que es cierto, pero había una decisión política para que no sea así.

José Cano.

Ellos apuntaron que en noviembre los acuerdos eran 54 millones de dosis: 22. 400 de AstraZeneca, 22 de Rusia y 9 de Covax. Calculo que la previsión de las vacunas hizo que no tendieran puentes con otros laboratorios.

En el caso de Pfizer dicen que hubo negociaciones y cuando se debatió la ley de vacunas las condiciones del laboratorio estaban incluidas. Y después Gobierno da a entender que el laboratorio no quiso.

Pero me llamó que la atención que en la reunión que tuvo el presidente con Pfizer no haya estado el ministro de salud de entonces (Ginés). No es un dato menor. No creo que para el ministro haya habido un tema más importante que reunirse con un laboratorio que estaba implementado una fase con 6000 voluntarios.

Hubo tres gobernadores que hablaron con Johnson & Johnson y se lo dijeron a Ginés cuando viajaron a Chile. Pero le respondió que iba a haber una centralidad en la compra de vacunas, que el Gobierno mostraba como un ejemplo. Después del jefe de Gabinete dijo que no era así.

Si las condiciones del laboratorio no estaban contempladas en la ley del Gobierno tendría que haber convocado a la comisión de salud y poner todo sobre la mesa. Y sería una decisión del congreso si accedíamos a las pretensiones del laboratorio o no. Pero esto es parte del oscurantismo.

En Chile se hicieron audiencias públicas con los convenios firmados con los laboratorios. Tengo copia del contrato que firmó Pfizer con Perú y no tiene nada de extraño a los que firmamos en Argentina. Esas explicaciones las tiene que dar el Gobierno.

 

Si al presidente le plantean condiciones que no estaban contempladas en la ley, hace el proyecto de modificación, lo manda al Congreso y en 48 horas la cambiamos. Pero no lo hizo.

 

Y la carta que nos contestó Pfizer a los presidentes de Juntos por el Cambio no hace referencia a la ley. No es muy explícita en términos de porqué fracasaron, pero manifestaron su voluntad.

 

-En su momento Ginés y Vizzotti dijeron que era mejor firmar por lo mínimo en Covax porque se estaba negociando directo con los laboratorios.

 

-Firmaron por esa cantidad porque pensaban que tenían garantizadas 50 millones de dosis. Con el diario del lunes, creo que podríamos haber pedido 18 millones de dosis. No fue una buena decisión.

-¿Considera que hay una geopolítica de las vacunas y los países controlan sus laboratorios?

-Los laboratorios no tienen ideología, invierten para tener mayor cantidad. Hay países que han tenido acceso a vacunas de distintos contratos y no apuntaron a 2 o 3 laboratorios.

 

Y en el nuestro si las entregas hubieran sido en otros términos, era otra cosa. Pero después de tres meses el Gobierno sale a hablar con Johnson & Johnson cuando los gobernadores habían establecido vínculo.

 

-Pero los países de la región el año pasado también tuvieron dificultades para conseguir vacunas. ¿A qué se debió?

 

-Uruguay y Chile tienen un número porcentual de población vacunadas con dos dosis muy superior a Argentina: 29 y 32. Nosotros sólo el 2%.

 

-Utilizaron Sinovac, una vacuna china que no fue autorizada en Argentina por Anmat y no les permitió una inmunidad plena. ¿Fue un error no haberla habilitado?

 

-No, no. Argentina no puede usar una vacuna que no esté habilitada por el organismo rector. Nadie podría avalar eso. Que quede claro. Pero hubo otras cuestiones, no sólo esa. La Sputnik V primero no era para mayores de 60 y después sí, lo que generó un impase. Fueron esas situaciones las que demoraron la vacunación.

 

-¿El anuncio de producción local de Sputnik con el laboratorio Richmond es una esperanza?

 

-Es una esperanza. ¡Pero no vamos a producir vacunas! El principio reactivo vendrá de Rusia y en la primera etapa vamos a cumplir un rol secundario, que puede generar que tengamos mayor provisión de dosis. Pero hay que tener claro que la transferencia tecnológica lleva tiempo.

 

Pero si hay un laboratorio que desanda un camino para que podamos conseguir vacunas con transferencia tecnológica, bienvenido sea.

 

-¿Para usted cualquier vacuna es bienvenida?

 

-Mire: cuando me toque vacunarme, me vacuno con cualquiera. Lo dije siempre eh, desde que empezó la pandemia. No soy anti vacunas, ni niego lo que está pasando. Perdí amigos y tuve internada a mi mujer.

Estamos atravesando una situación complicada y el acompañamiento que hicimos en la Comisión de Salud no merece los calificativos de algunos integrantes del Gobierno, porque aportamos todos los recursos para que Argentina transite un camino distinto, con una mayor cantidad de gente vacunada. Además, ahora necesitamos una estrategia para vacunar con mayor celeridad.

Advertisement

También Te Puede Interesar

Sociedad

El Ministerio de Salud informó este lunes 28.680 nuevos casos de coronavirus y 505 muertes en 24 horas en la Argentina. En el reporte vespertino se detalló que...

Politica

A última hora del pasado jueves el Capitán de Pesca Rubén Meloni cobro notoriedad al ser el primer capitán de un buque civil que invocando...

Sociedad

La Dirección Nacional de Vialidad informa que como consecuencia de los avances en la construcción de la autovía de Ruta Nacional 11, en su...

Sociedad

Prefectura Naval incautó este sábado a la madrugada un cargamento alrededor de $ 200.000 en botellas de fernet que estaban por ser cruzadas de...