Connect with us

Mundo

Human Rights Watch exigió a la ONU que “tome partido” ante la crisis humanitaria en Venezuela

Publicado

on

El director ejecutivo de Human Rights Watch (HRW) para las Américas, José Miguel Vivanco, dijo este viernes que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, “debe tomar partido” en la crisis humanitaria de Venezuela para activar los mecanismos de ayuda a la gente de ese país.

Vivanco, que participó en el panel inaugural de la Reunión de Medio Año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que comenzó hoy viernes en Cartagena (Colombia), aseguró que esa recomendación se le hará a Guterres en un informe de HRW que será divulgado el próximo 4 de abril en Washington.

“La principal recomendación que estamos haciendo en este informe es que el secretario general de Naciones Unidas debe tomar partido en esta crisis”, afirmó Vivanco en el panel “Venezuela sin chavismo: nueva oportunidad para el hemisferio”.

 

Vivanco subrayó el compromiso del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, participante en el mismo panel, con la búsqueda de soluciones al drama humanitario de Venezuela, pero afirmó que no ocurre lo mismo con Guterres.

“Lamentablemente no puedo decir exactamente lo mismo del secretario general de Naciones Unidas, que debe declarar de una vez por todas el caso de Venezuela como de emergencia humanitaria”, expresó.

Según el jefe de HRW, esto “no es una cuestión solamente semántica” pues si el caso de Venezuela no se define “como una crisis humanitaria no es posible activar todos los mecanismos con los que cuenta Naciones Unidas y que no dependen del beneplácito de (Nicolás) Maduro”.

Vivanco explicó que la ONU “tiene prácticas, políticas y principios que le permiten reaccionar en materia humanitaria con o sin consentimiento del elemento político que causa la crisis”.

El pasado 23 de febrero el presidente del Parlamento e “interino” de Venezuela, Juan Guaidó, intentó encabezar desde la ciudad colombiana de Cúcuta el ingreso de una caravana de ayuda humanitaria donada por varios países liderados por Estados Unidos, pero la ONU se desmarcó de esa iniciativa.

El intento acabó en un brote de violencia en la frontera de Colombia con Venezuela y disturbios similares, incluso con varios muertos, ocurrieron en los límites del país caribeño con Brasil.

El informe que Human Rights Watch presentará sobre Venezuela fue elaborado por la Universidad Johns Hopkins, de Washington, y en él se examina la crisis humanitaria desde diferentes aspectos, como la falta de alimentos, la desnutrición, la falta de medicinas y vacunas, entre otros, precisó.

En el panel sobre Venezuela en la reunión de la SIP en Cartagena intervinieron además el director del diario caraqueño El Nacional, Miguel Henrique Otero, y el director de Migración Colombia, Christian Krüger.

Comentá aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Mundo

Twitter refutó el mensaje de un vocero chino sobre el origen del coronavirus

Publicado

on

Por

Twitter impugnó un mensaje publicado el pasado 13 de marzo por el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Zhao Lijian y lo enlazó con información verificada que contradice sus comentarios a cuenta del origen del coronavirus.

Zhao publicó en marzo que “podría haber sido el ejército estadounidense quien llevase la epidemia a Wuhan”, tuit que se acompaña ahora de una alerta que enlaza a otra página donde se explica que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que las pruebas sugieren que el virus tiene su origen en animales y que no fue creado en un laboratorio.

En marzo, el comentario de Zhao llevó al Departamento de Estado estadounidense a llamar a consultas al embajador chino en EEUU, Cui Tiankai, iniciando un nuevo rifirrafe entre los dos países.

Las relaciones entre Beijing y Washington, ya espinosas antes de la pandemia debido a la guerra comercial, se han deteriorado notablemente a raíz de la aparición del coronavirus.

Tras aquel tuit de Zhao, el presidente de EE.UU., Donald Trump, comenzó a hablar del “virus chino” y acusó al gigante asiático de ocultar datos sobre el origen y los comienzos de la enfermedad.

Twitter impugnó un mensaje publicado el pasado 13 de marzo por el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Zhao Lijian y lo enlazó con información verificada que contradice sus comentarios a cuenta del origen del coronavirus.
 EFE/EPA/ROMAN /Archivo
Twitter impugnó un mensaje publicado el pasado 13 de marzo por el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Zhao Lijian y lo enlazó con información verificada que contradice sus comentarios a cuenta del origen del coronavirus. EFE/EPA/ROMAN /Archivo

La gestión del brote en sus primeros días, cuando varios médicos chinos fueron silenciados por advertir de que la enfermedad que padecían los primeros pacientes era un coronavirus, provocó cientos de críticas, y periódicos locales como la revista Caixin opinaron que algunas medidas de las autoridades podrían haber incluso facilitado la rápida expansión del patógeno.

Sin embargo, China aseguró en mayo que no supo hasta el 19 de enero cómo de infeccioso era el nuevo coronavirus, y ha rechazado en repetidas ocasiones las acusaciones de Estados Unidos de que ocultó de manera intencionada información sobre la gravedad de la COVID-19.

Asimismo, el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, declaró el domingo que Washington está llevando las relaciones con Beijing “al borde de una nueva guerra fría”, y que, además de la COVID-19, hay un “virus político” que se propaga por el país norteamericano, al que acusa de usar cada oportunidad para atacar a la potencia asiática.

Twitter utilizó el mismo procedimiento aplicado a Zhao con el presidente estadounidense el pasado martes, cuando enlazó por primera vez un mensaje de Trump con información verificada que contradecía lo que éste había publicado.

En respuesta a esto, Trump firmó este jueves un decreto destinado a evaluar si su Gobierno puede castigar a Twitter, Facebook, YouTube o Google si intentan moderar los contenidos publicados en sus plataformas, en medio de un creciente debate sobre hasta qué punto debe llegar la libertad de expresión en Internet.

Seguir leyendo

Mundo

EEUU prepara sanciones contra funcionarios chinos vinculados a la polémica ley de seguridad en Hong Kong

Publicado

on

Por

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que su país ya no considera a Hong Kong “lo suficientemente autónomo” de China, luego de la ley de seguridad impuesta por Beijing en la ciudad, y eliminará el status político especial del que goza el territorio.

Además, indicó que Estados Unidos prepara sanciones contra funcionarios en China y Hong Kong vinculados con la aprobación de la ley de seguridad y la opresión del movimiento pro democrático, y que las empresas chinas que cotizan en Wall Street serán investigadas.

“China ha pasado del principio de ‘un país, dos sistemas’ al de ‘un país, un sistema’. Por lo tanto ordené dar de baja nuestros acuerdos especiales mantenidos con Hong Kong en el marco de su status especial”, indicó Trump en conferencia de prensa.

“Estados Unidos avanzará en sanciones para funcionarios chinos involucrados en el cercenamiento de las libertades en Hong Kong”, agregó.

Al mismo tiempo, Trump anunció que las empresas chinas que cotizan en mercados de Estados Unidos serán investigadas, con el objetivo de limitar inversiones estadounidenses y la entrada al país de algunos ciudadanos chinos considerados amenazas a la seguridad del país, sin ahondar en más detalles.

El presidente de China, Xi Jinping, en una pantalla gigante en Beijing (REUTERS/Tingshu Wang)El presidente de China, Xi Jinping, en una pantalla gigante en Beijing (REUTERS/Tingshu Wang)

“Nuestras acciones serán fuertes, nuestras acciones tendrán sentido”, expresó el presidente.

Quiebre definitivo con la OMS

En la misma conferencia de prensa Trump anunció también que Estados Unidos romperá relaciones con la Organización Mundial de la Salud (OMS), consecuencia de lo que considera ser una ineficiente gestión de la pandemia del nuevo coronavirus y un sesgo favorable hacia China.

“China tiene un control absoluto de la OMS pese a que solo paga USD 40 millones, en comparación con la cantidad de dinero que gastamos nosotros, que son aproximadamente USD 450 milliones cada año”, expresó durante un mensaje desde la Casa Blanca.

Y agregó: “Tenemos una lista detallada de las reformas que se deben hacer y se las hemos comunicado directamente, pero se han negado a actuar. Porque han fallado en implementar las tan necesitadas y pedidas reformas, vamos a terminar nuestra relación con la OMS y redirigir esos fondos a otras necesidades globales de salud pública que son más merecedoras”.

En otro pasaje de su locución, el Presidente aseguró que el abordaje de la pandemia por parte de la entidad era una consecuencia directa del control que, asegura, China tiene sobre ella. “Autoridades chinas ignoraron sus obligaciones de reportarse a la OMS y la presionaron para que engañara al mundo luego de haberlo descubierto por primera vez”, expresó.

Seguir leyendo

Mundo

“Son reales, vuelan en nuestros cielos”: dijo el exjefe del programa secreto de ovnis del Pentágono

Publicado

on

Por

El 24 de junio de 1947, el piloto privado Kenneth Arnold volaba a bordo de un CallAir A-2 cerca del Monte Rainier en el estado de Washington, Estados Unidos, buscando una aeronave militar extraviada. Un reporte de Associated Press lo citó asegurando que en aquella expedición había visto volar a gran velocidad nueve objetos brillantes “con forma de platos”. Así los “platillos voladores” entrarían rápidamente en el léxico popular y darían el puntapié inicial al fenómeno de los ovnis, que desde ese momento captura el interés de millones de personas alrededor del mundo.

A pesar de ser un tema tabú en muchos círculos científicos, de comunicación y gubernamentales, la investigación de distintos eventos y objetos no identificados o sin explicación fue el eje de varios programas financiados por el gobierno de Estados Unidos a través de los años. Uno de ellos fue el Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales (AATIP, por sus siglas en inglés) del Pentágono, un proyecto que funcionó entre el 2007 y el 2012 bajo total secreto pero que salió a la luz el 16 de diciembre del 2017 luego de un artículo publicado en The New York Times.

Se aseguraba que del presupuesto anual de 600 mil millones de dólares que recibía el Departamento de Defensa (DOD), 22 millones estaban destinados a este programa, un rastro de dinero muy difícil de seguir, lo que fue precisamente lo que quería el Pentágono, según escribieron Helene Cooper, Ralph Blumenthal y Leslie Kean, los autores de aquel artículo que fue primera plana del diario del domingo.

Durante años, este programa se desarrolló en el quinto piso del anillo C del Pentágono, en lo profundo del laberíntico edificio y símbolo de la supremacía militar estadounidense. Allí investigaban reportes de objetos voladores no identificados. Según el Departamento de Defensa, que nunca antes había admitido su existencia, dejó de funcionar en el 2012. Sin embargo, distintas fuentes aseguran que, por lo menos hasta el 2017, este programa seguía funcionando, entre ellas Luis Elizondo, el agente de inteligencia militar que estaba a cargo.

Elizondo es el exjefe del Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales. El 4 de octubre del 2017, presentó su renuncia a través de una carta dirigida al secretario de Defensa James Mattis, que advertía que “los desafíos burocráticos y mentalidades inflexibles” eran un obstáculo para que se tomaran en serio “las amenazas aeroespaciales anómalas” entre las autoridades del Departamento. Elizondo no estaba de acuerdo con el secretismo excesivo y la oposición interna con la que se enfrentaba a diario. También reclamaba que no se prestaba la suficiente atención ni se gastaba el suficiente dinero para investigar posibles amenazas para la seguridad nacional y abordar vulnerabilidades potenciales. Elizondo aseguró que tras su partida el AATIP seguía funcionando, y que había otra persona en su puesto.

Más tarde se unió a To The Stars Academy, fundada, entre otros, por Chris Mellon, ex subsecretario adjunto de Defensa de los Estados Unidos para Inteligencia y más tarde para Operaciones de Seguridad e Información; y Tom DeLonge, guitarrista de la banda Blink-182. Se trata de una iniciativa para “movilizar a las mentes más brillantes desde adentro de las sombras de lo aeroespacial, la ciencia y el Departamento de Defensa”.

Tres videos grabados uno en el 2004 y dos en el 2015 por pilotos de caza de la Marina de los Estados Unidos fueron publicados por The New York Times con la colaboración de esta organización en diciembre del 2017 y marzo del 2018. Muestran lo que parecen ser objetos voladores no identificados que se mueven rápidamente mientras se graban con cámaras infrarrojas.

Recién fueron desclasificados en abril de este año por el Departamento de Defensa, que señaló que los publicaron “para clarificar cualquier malentendido por parte del público sobre si las grabaciones que han ido circulando son reales o no, y si hay más (contenido) en los videos. El fenómeno aéreo que se aprecia en los vídeos permanece clasificado como no identificado”.

Estas imágenes habían sido filtradas y están circulando en la red desde 2007 y 2017. Ya en 2019, la Armada estadounidense había reconocido que las tres grabaciones eran reales, pero hasta ahora no las había difundido oficialmente.

En el 2019, Elizondo estrenó por History el programa No Identificado, que en julio de 2020 tendrá su segunda temporada. Se explora nueva evidencia autenticada junto a imágenes de archivo y entrevistas a testigos y exmiembros militares que no han hablado hasta el momento; presentando un avance extenso en la comprensión de la tecnología detrás de estos desconocidos fenómenos en los cielos.

Durante una entrevista telefónica con Infobae desde Los Ángeles, Luis Elizondo contó qué descubrió durante sus años a la cabeza de este programa secreto del Departamento de Defensa, y por qué cree que la evidencia entorno a los fenómenos aeroespaciales inexplicables es hoy innegable.

-¿Cómo describiría su tiempo trabajando en el Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales?

-Fascinante pero frustrante. Fue un privilegio pero desafortunadamente había muchos desafíos asociados también. La mayoría burocráticos.

-Usted renunció precisamente porque esta cuestión y “la mentalidad inflexible” del DOD con respecto al programa habían evitado que se tomen en serio “amenazas aeroespaciales anómalas”. ¿Podría explicar esto un poco?

-El secretario de Defensa en ese momento era un caballero llamado James Mattis. Él y yo tuvimos el privilegio y el honor de servir juntos en Afganistán, pero desafortunadamente la burocracia no me permitía compartir información con él, al que yo respetaba mucho. Ésta era una persona que merecía saber la verdad, y a la que yo admiraba profundamente, y esta burocracia que heredamos no permitía que información vital se comparta, principalmente porque era considerada tabú, no había otra razón.

-¿Qué descubrió durante su tiempo en el programa?

-Comprendimos que estos fenómenos son reales y que son cosas reales que vuelan en nuestros cielos y que tienen tecnología mucho más avanzada que la nuestra, y no podamos hacer nada al respecto. Pueden volar sin impedimentos por nuestro espacio aéreo o controlar el espacio aéreo civil y militar y no podemos hacer nada. Además, la conclusión a la que arribamos es que se trata de un fenómeno global, no ocurre sólo en Estados Unidos, y por eso creo que tenemos que trabajar mejor con nuestros pares en Latinoamérica, en Europa, en Asia y alrededor del mundo, porque ésta es una problemática que afecta a la misma humanidad. No pertenece a una sola institución o religión o gobierno, sino a todos los que habitamos en este planeta.

-¿Sigue activo el programa?

-Tengo razones muy fuertes para creer que este programa sigue muy activo.

-¿De qué manera se diferencia este programa de otros proyectos, financiados por el gobierno de Estados Unidos, que investigaban ovnis, como Sign, Grudge y Blue Book?

-Primero y principal, teníamos apoyo del Congreso. Teníamos el apoyo de senadores muy poderosos dentro del Gobierno. También contabamos con tecnología que en el pasado el gobierno de Estados Unidos no tenía disponible: mejoras en nuestros radares, en nuestros sistemas electro-ópticos, en nuestras cámaras. Nuestros pilotos están mejor entrenados hoy que antes. Así que se podría decir que es una oportunidad única para utilizar como ventaja estas capacidades y tecnologías y así de una vez por todas tratar de descubrir de qué se trata este enigma.

-El año pasado se estrenó su programa de televisión, No Identificado. ¿Por qué decidió hacerlo?

-Esta serie es una oportunidad para tener una conversación no sólo con el pueblo estadounidense, sino con el mundo, y poder mostrarles que éste no es un tópico relegado a la ciencia fringe (no ortodoxa o marginal) o de gente loca. Éste es un problema real y de seguridad nacional, y nos afecta a todos. En América somos todos americanos, ya sea Sudamérica, Centroamérica o Norteamérica, y estamos todos unidos por la misma masa continental. Por eso deberíamos trabajar juntos para poder descifrar este problema de forma colectiva.

-Figuras de alto rango en el gobierno han afirmado a lo largo de los años que hay y hubo varios fenómenos aeroespaciales inexplicables. ¿Por qué cree que hay tanta reticencia?

-Creo que en parte porque hemos pasado la mayor parte de los últimos 70 años ridiculizando y criticando a individuos que han seguido este tema desde una perspectiva amateur, y hay mucho estigma y tabú asociados a esta temática. Cuando pensamos en ovnis se nos vienen a la cabeza personas con sombreros de aluminio y gente creyente sin ningún tipo de evidencia. Bueno, ahora estamos en un momento en el que tenemos evidencia, tenemos gobiernos que reconocen que estos fenómenos son reales. Llegó el momento de tomar esta conversación y elevarla al nivel necesario de nuestro gobierno.

-¿Sufrió usted por este estigma cuando reveló que estos fenómenos existen?

-Sí, absolutamente, todos los días. Mis antecedentes profesionales son en Inteligencia. Yo era un agente especial, un agente especial con un rango jerárquico muy elevado, y mi trabajo como investigador fue siempre seguir los hechos, en esencia, encontrar la verdad y contar la verdad. Es un trabajo que yo no pedí cuando estaba en el Gobierno. Irónicamente, para cumplir la misión que me encomendó mi país, me tuve que ir del Gobierno. El estigma con el que me enfrento viene en general de personas que no conocen mucho del tema y, para ser justo, ellos no han tenido acceso a la información que yo tengo, por lo que es entendible que haya cierta reticencia para hablar sobre algo que ha estado rodeado siempre de un estigma innecesario.

-¿Cree que tiene que ver con el miedo a lo desconocido, a que también puede ser una amenaza extranjera, y no necesariamente extraterrestre?

-Absolutamente. De cierta manera, nuestros hermanos y hermanas latinoamericanos están mucho más avanzados en este debate. Algo de lo que me di cuenta es que la gente de Latinoamérica es mucho más tolerante con lo desconocido y se dan cuenta de que el universo y la naturaleza están llenos de maravillas y misterios. Acá en Estados Unidos nos hemos enorgullecido de siempre tener soluciones y respuestas y de que si hay una amenaza, vamos a poder evaluarla muy rápidamente. Y eso podría ser en parte por qué nosotros y el gobierno de Estados Unidos no hemos tenido este debate. Porque si reconocés que hay una posible amenaza y no encontrás una amenaza, entonces el miedo radica en que la gente pierda la confianza en tu habilidad de hacer tu trabajo, ya sea político, militar, o de otro tipo.

-Entonces, ¿usted cree que aceptar que hay fenómenos inexplicables implica una pérdida de poder, ya sea en instituciones gubernamentales como religiosas?

-Hay muchas razones, y ésa es una de ellas, pero hay otras. Es muy difícil tener una charla con tu jefe cuando te están pagando mucho dinero, tenés a disposición los mejores recursos y la última tecnología para resolver problemas, y tener que decir: “Señor, hay algo en el cielo, no sabemos qué es, no sabemos cómo funciona, no sabemos quién está detrás del volante, y la verdad es que no hay nada que podamos hacer al respecto”. Es una conversación muy incómoda, especialmente con una de las fuerzas armadas más capaces del mundo. Nos pagan para siempre encontrar la solución.

-Su organización To The Stars Academy y The New York Times colaboraron para dar a conocer los tres videos de “fenómenos aéreos inexplicables” que fueron recientemente desclasificados por el Pentágono. ¿Por qué reconocen su autenticidad ahora? ¿Y cómo lo hace sentir a nivel profesional y personal?

-Creo que llegamos a un lugar en el que la evidencia es innegable. Y ahora se corre el riesgo de que si se la continúa negando, eso se convertirá en un riesgo mayor que aceptar el hecho de que es real. Porque ahora que sabemos que tenemos la evidencia empírica de que estos fenómenos son reales, entonces tenemos la obligación moral de ocuparnos, y cuánto más tiempo lo negamos y sumergimos la cabeza en la arena, más gente reclamará que el Gobierno haga algo al respecto. Entonces tiene que ver con la presión del pueblo estadounidense hacia el Gobierno, dentro del Congreso y el Poder Ejecutivo porque queremos que se haga algo. Y ahora hay un reconocimiento del Gobierno de que estos fenómenos son reales.

Con respecto a cómo me siento, no he tenido el lujo de sentarme y absorber lo que está sucediendo. He estado involucrado en la batalla diaria de tratar de elevar este tema a donde corresponde. Así que realmente no he tenido la oportunidad de reflexionar sobre mí mismo y darme el privilegio de sentir algo. Desafortunadamente. Sospecho que algún día en el futuro podré sentarme y reflexionar sobre nuestros logros y nuestros fracasos. No estoy tratando de ser evasivo, simplemente no tuve la oportunidad de sentarme y mirar nuestros logros porque estoy demasiado ocupado tratando de lograr nuestro próximo objetivo.

-Teniendo en cuenta la evidencia a la que tuvo acceso, ¿cree que hay vida inteligente más allá de la Tierra?

-Bueno, si quisieras la prueba de que hay vida inteligente en el universo, uno solo tiene que mirar la vida de su propio planeta. La vida es abundante, adaptativa y penetrante. La vida existe en todas partes en este planeta, incluyendo los confines más profundos del océano; a cinco millas debajo del hielo ártico; en las montañas más altas. Entonces, si la pregunta es si hay vida en este universo, la respuesta es sí. Si la pregunta es si hay vida en este universo más allá de la Tierra, creo que hay evidencia muy convincente que sugiere que es un escenario muy probable.

Seguir leyendo
Advertisement

Tendencias