Los smartphones son la navaja multiuso new age: en su pequeño cuerpo condensan un sinfín de funciones y reemplazan a numerosas herramientas. Esa versatilidad no sólo la propician los softwares sino también una serie de componentes físicos incluidos en aquellos dispositivos.

En ese grupo aparecen los benditos sensores que permiten ajustar el brillo de la pantalla en forma automática, sumar seguridad a las transacciones móviles y saber a qué velocidad avanzamos, entre otras muchas acciones.

En esta nota de TN Tecno proponemos un recorrido a través de los sensores de tu celular para conocerlos más a fondo, examinar sus características y funcionamiento. A fin de cuentas, saber más sobre los celulares es una excelente vía para aprovechar a fondo los beneficios que ofrecen.

Los 10 sensores más famosos de tu teléfono

1. GPS: ¿Es el sistema de sensores más conocido en los smartphones? Probablemente. En concreto, se trata de componentes que en forma constante leen las señales que transmiten los satélites de GPS y de ese modo determinan una posición geográfica específica. Un dato interesante: per se, aquella es una actividad que no consume datos de tu plan móvil. Eso sí: insume batería y por eso (cuando la energía escasea) una buena idea es apagar la función desde el panel de control ¿Para qué se usan estos sensores? Es sabido que se emplean habitualmente en aplicaciones de navegación (por caso Waze o Google Maps), y también en juegos como Pokémon GO.

GPS, clave para las apps de navegación.Por: (Foto: Pixabay)

2. Lector de huellas: Otro de los sensores famosos en nuestros celulares. De un tiempo a esta parte, esta solución es parte de la mayoría de los smartphones que se ofrecen en el mercado. Se trata de un componente que reconoce los dibujos únicos e irrepetibles de las huellas dactilares, abriendo paso a una serie de convenientes funciones: desde el simple desbloqueo de la pantalla, hasta la seguridad en los pagos móviles. Usualmente lo encontramos en un botón físico en el que se apoya el dedo; pero el último grito de la industria son los sensores de huellas embebidos en el display que, tal como contamos acá, comienzan a llegar en los equipos de alta gama y se destacan por no robarle milímetros al sector frontal del dispositivo.

3. Más lectores biométricos: En los móviles y otros equipos tecnológicos, la biometría es principalmente una solución de seguridad. Además de los sensores dactilares, en los teléfonos encontramos más lectores. Uno de ellos es el que reconoce el iris del usuario, que también tiene patrones únicos. En la práctica, emplea una imagen en alta resolución de esa parte del ojo humano y aplica luz infrarroja para reducir reflejos que podrían estorbar. Cuando esa foto se almacena en el equipo, en instancias posteriores la usará de referencia para la identificación. Parece propio de una película de ciencia ficción, aunque aquella imagen “inalcanzable” se esfumó conforme más smartphones incluyen esta tecnología.

4. Giroscopio: Otro de los nombres célebres en el mundillo de los sensores para dispositivos móviles. En este caso, se trata de un elemento diseñado para reconocer la orientación del teléfono midiendo sus rotaciones. Lo usamos más seguido de lo que podemos creer en primera instancia: por ejemplo, para rotar la pantalla en forma automática o para ciertos juegos que identifican la posición del equipo y sus movimientos. Un dato: opera en conjunto con el acelerómetro, del que hablaremos en el siguiente punto. Un lindo detalle para curiosos: estos sensores que se encuentran dentro del celular se componen de elementos pequeñísimos (obra de la nanotecnología) que se mueven y toman información de esas acciones.

Los lectores de iris reconocen los patrones únicos dentro del ojo humano.Por: (Foto: Adobe Stock)

5. Acelerómetro: Utilizado para medir la orientación del teléfono, permite conocer también la velocidad en que nos movemos. Tal como señalamos, igual que el giroscopio es un pequeño componente mecánico. Consta de partes que se mueven y otras fijas que interpretan la velocidad y orientación.

6. Barómetro: Este sensor es, podemos decir, un tanto más exclusivo, ya que no todos los celulares lo incluyen. ¿Para qué sirve? Su tarea es medir la presión ambiental. En ciertas circunstancias puede trabajar en conjunto con el GPS para ayudar a un posicionamiento más preciso. Por lo demás, recientemente hablamos de una aplicación que se utiliza para determinar si un teléfono es resistente al agua y que, para hacerlo, requiere de los servicios de un barómetro dentro del cuerpo del smartphone.

7. Podómetro: Los deportistas, especialmente, saben de qué se trata este sensor. Es un elemento que sirve para medir los pasos realizados. Cabe señalar que muchos teléfonos actuales prescinden de este componente para ganar espacio al interior de los dispositivos y, en su reemplazo, usan el acelerómetro. Los datos no son tan precisos en ese caso. La información que entregan los podómetros es aprovechada principalmente por las apps de fitness y salud.

8. Sensor de proximidad: Tal como delata su denominación, sirve para que el dispositivo mida la distancia respecto a otros objetos. Por caso, es el encargado de apagar la pantalla cuando acercamos el teléfono a la oreja al momento de una llamada. ¿Cómo funciona? Esta tecnología cuenta con un LED infrarrojo y un receptor que detecta ese rayo, invisible al ojo humano. A ese método se lo conoce como TOF, siglas en inglés para “tiempo de vuelo”, en referencia al lapso que transcurre entre la emisión de dicho rayo, su rebote y recepción.

El sensor de proximidad sirve, por caso, para que la pantalla se apague cuando apoyamos la cara sobre ella durante una llamada.Por: (Foto: Pixabay)

9. Sensor de luz ambiental: Otro componente cuya función se explicita en su nombre. En este caso, la función es detectar la luz que circunda al celular y en base a esa información modificar su comportamiento, especialmente alterando el brillo en forma automática.

10. Capacitivos: A sensores como aquellos que ahora monitorean variables de salud, por ejemplo el ritmo cardíaco e incluso la presión arterial (que tienen algunos equipos, especialmente los wearables); se suman unos que son fundamentales en los teléfonos contemporáneos y con los que cerramos este repaso. Se trata de los sensores capacitivos, fundamentales para las pantallas táctiles. Debajo del display de nuestros celulares y tablets hay un conductor en el que circula corriente. Siendo que los dedos de la mano también son conductores, el contacto se traduce en un comportamiento y mide dónde ocurre el toque. En criollo, ese es el secreto de las pantallas touch ahora imposibles de pensar en forma separada de los móviles.