La crisis humanitaria en Afganistán podría empeorar aún más una vez finalizadas las evacuaciones de Kabul, auguró este lunes la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

En un documento difundido este lunes, Acnur aplaudió los esfuerzos de evacuación que salvaron miles de vidas, pero a su vez señaló que unos 39 millones de personas quedarán en Afganistán cuando se vayan las misiones extranjeras.

“La evacuación aérea de Kabul terminará en pocos días y la tragedia que se ha desencadenado ya no será tan visible. No obstante, seguirá siendo una realidad cotidiana para millones de afganos. (…) Una crisis humanitaria mucho mayor apenas comienza”, advirtió el organismo, citado por la agencia de noticias Sputnik.

Según la Oficina de la ONU para los Refugiados, muchos de los afganos se verán obligados a buscar la seguridad y unas condiciones de vida mejores fuera de su país.

En ese sentido, la organización llamó a los países vecinos con Afganistán a mantener abiertas las fronteras y a la comunidad internacional, a compartir la “responsabilidad humanitaria” de Irán y Pakistán que ya han acogido a unos 2,2 millones de refugiados afganos.

“Apoyando al pueblo de Afganistán significa apoyar a todos, ya sean los que han buscado la seguridad en el extranjero o los que están recuperando los pedazos de su vida en casa. Los que pelearon por ocupar una plaza en vuelo de evacuación desde Kabul son los mismos que pueden llegar a las fronteras las próximas semanas o meses”, subraya la nota.

“Una crisis humanitaria mucho mayor apenas comienza”.

ACNUR

La alta comisionada adjunta del Acnur, Kelly Clements, advirtió el viernes que, en el peor de los escenarios, hasta 515.000 refugiados podrían huir de Afganistán en el presente año.

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, se pronunció este lunes a favor de otorgar ayuda financiera a los países limítrofes con Afganistán, ya que deberán acoger a un elevado número de refugiados que huyen de los talibanes.

Al respecto, según el borrador de una declaración de la Unión Europea (UE), el bloque “involucrará y fortalecerá su apoyo a terceros países, en particular a los países vecinos y de tránsito, que albergan a un gran número de migrantes y refugiados, para reforzar sus capacidades de brindar protección”.

La urgencia europea ante esta situación radica en evitar la migración ilegal descontrolada a gran escala después de la toma del poder por parte de los talibanes, más que de una preocupación humanitaria.

Con el foco puesto en evitar que se repita la crisis migratoria de 2015, los ministros del Interior de la UE se reunirán en Bruselas este martes para conversaciones de emergencia.

“La UE y sus Estados miembros están decididos a actuar de manera conjunta para prevenir la recurrencia de movimientos migratorios ilegales a gran escala incontrolados a los que se enfrentaron en el pasado, mediante la preparación de una respuesta coordinada y ordenada”, señala un borrador de declaración de esa reunión, al que la agencia de noticias AFP tuvo acceso este lunes.

Los combatientes del movimiento talibán se hicieron con el control de buena parte de Afganistán en la primera quincena de agosto y el día 15 entraron en Kabul, retomando el poder tras dos décadas de una intervención aliada que llegará a su término mañana.

El presidente afgano, Ashraf Ghani, huyó del país y recibió asilo en Emiratos Árabes Unidos.

Los talibanes controlan todos los pasos fronterizos terrestres. La evacuación de los extranjeros y de los afganos que trabajaban para las misiones extranjeras se efectúa a través del aeropuerto internacional de Kabul, el único que estará hasta mañana en manos de los militares de Estados Unidos y de otros países de la OTAN.