El peronismo apura la salida de sus figuras fuertes del conurbano para preservarlas para las próximas elecciones. Mario Secco de Ensenada, Gustavo Menéndez de Merlo y Mario Ishii de José C. Paz son los próximos en la lista para pasar a cargos Nación y Provincia antes del jueves, cuando se vence el plazo que establece la ley para quedar inhibidos para candidatearse a intendentes en 2023.

El tema se tratará mañana en una cumbre del más alto nivel en la Gobernación de la provincia de Buenos Aires. El kirchnerismo está especialmente interesado en “sacar” de las intendencias a Mario Secco y su par de Pehuajó, Pablo Zurro. Mientras que Ishii es íntimo de Alberto Fernández, que analiza llevárselo a Nación, como hizo la semana pasada con el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk.

“El viernes 10 de diciembre tienen que tener la licencia pedida”, aseguraron a LPO fuentes al tanto del desplazamiento estratégico desde los municipios a funciones provinciales y nacionales. Es que ese día se cumplen dos años de mandato y una vez vencido ese plazo, no pueden sortear la cláusula de la ley que les impide buscar una segunda reelección.

Menéndez tendría bastante avanzado su pase al gobierno de Axel Kicillof que podría anunciarse este martes y su par de San Pedro, Cecilio Salazar, renunciaría el mismo día para sumarse a la gestión del massista Alexis Guerrera, en el Ministerio de Transporte de Nación.

El kirchnerismo está especialmente interesado en “sacar” de las intendencias a Mario Secco y su par de Pehuajó, Pablo Zurro. Mientras que Ishii es íntimo de Alberto Fernández, que analiza llevárselo a Nación.

La única posibilidad que les queda a los intendentes que lleguen al viernes en funciones es que la ley que limita la re-reelección cambie antes del 2023, algo que en el oficialismo consideran extremadamente improbable, más a partir de las declaraciones en contra de Sergio Massa del sábado a las que se sumaron las de Diego Santilli de este domingo.

Los intendentes kirchneristas Mario Secco y Pablo Zurro.

El peronismo presentó en la Legislatura bonaerense un proyecto a través del diputado Walter Abarca, que sortea el límite de una única reelección consecutiva. Pero el rechazo ya público de los libertarios de Espert, la Coalición Cívica y los 16 legisladores de Massa, la dejaron en una situación muy compleja, a la que se suma la lapidaria afirmación de Santilli, ganador de la última elección: “No nos hace bien como sociedad”.

De hecho, dentro de Juntos, el único intendente que consiguió el pase para saltearse el límite legal a la candidatura en 2023 fue Jorge Macri con su pase al gabinete porteño, todos los demás deberán buscarse un sucesor. Esto golpea figuras importantes del PRO, como Diego Valenzuela de Tres de Febrero, Sergio Abella de Campana, Néstor Grindetti de Lanús o Julio Garro de La Plata.

En esta carrera por conseguir cargos que les den licencia por dos años para así para poder volver a ser electos intendentes, los primeros en adelantarse fueron Gabriel Katopodis, de San Martín, que antes de asumir su tercer mandato como intendente pidió licencia para conducir el Ministerio de Obras Públicas de la Nación y Jorge Ferraresi, que asumió a cargo del Ministerio de Vivienda en 2020.

El éxodo de intendentes comenzó con Katopodis, Ferraresi y Juanchi Zabaleta, se acentuó en las elecciones con el pase a las listas de legisladores de Cascallares, Puglelli, Dichiara y Toncino, para completarse con el ingreso de Insaurralde, Nardini y Yzurieta a provincia y Sujarchuk a Nación.

El éxodo de se aceleró con el calendario electoral: Juanchi Zabaleta en agosto de este año asumió al frente de Desarrollo Social en la Nación, mientras que en septiembre Martín Insaurralde dejó Lomas de Zamora para convertirse en el jefe de Gabinete de Kicillof y Leonardo Nardini de Malvinas Argentinas se fue al Ministerio de Infraestructura bonaerense.

Ese mismo mes Hernán Yzurieta de Punta Indio quedó al frente de Vialidad Provincial. También Mariano Cascallares de Almirante Brown, que consiguió ser electo diputado por la Tercera Sección Electoral (Conurbano Sur) de la provincia. Igual suerte fue la de Carlos Puglelli de San Andrés de Giles, la de Alejandro Dichiara de Monte Hermoso y la de Walter Torchio de Carlos Casares.

Los intendentes Leonardo Nardini y Martín Insaurralde junto al presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Federico Otermin.

En la lista figuran también Héctor Olivera de Tordillo, que ahora preside la Autoridad del Agua bonaerense y Francisco Echarren de Castelli, que pasó a ser director nacional de Desarrollo de Obras Públicas. Esta última semana se sumó Ariel Sujarchuk, que dejó Escobar para irse al ente de control de la Hidrovía.

En el balance, son doce en total los intendentes del Frente de Todos que no podrán ir por la re-reelección: ocho del interior bonaerense y cuatro del Conurbano. Entre estos, se destacan Julio Zamora de Tigre y Fernando Gray de Esteban Echeverría, que tras su enfrentamiento con Máximo Kirchner por retener la presidencia del PJ bonaerense se quedó sin los favores de Alberto Fernández o Kicillof.

En tanto, de Juntos por el Cambio, son un total de 55 los intendentes que no podrán ir por un nuevo mandato el 2023, con particular peso sobre los radicales del interior bonaerense. Solo Claudio Rossi de Rojas y Érica Revilla de General Arenales dejaron sus intendencias y pasaron al Congreso nacional.

La modificación al artículo 3 de la Ley Orgánica de las Municipalidades que limita las reelecciones de intendentes data de agosto de 2016 y en esa oportunidad María Eugenia Vidal la presentó como la mayor reforma estructural para ponerle límite a los barones del Conurbano.

Ahora, un sector del oficialismo respalda la marcha atrás de la norma con dos opciones legislativas: sancionar una ley que aclare que no se cuenta el período iniciado en 2015 como el primero, invocando que las leyes no pueden ser retroactivas o directamente anulando el límite.

Los ministros Gabriel Katopodis y Juanchi Zabaleta.

Secco fue el más vehemente en el rechazo al límite: “Me pongo como ejemplo, tengo 5 mandatos, con 75% de los votos en la última elección, ustedes se creen que los ensenadenses son estúpidos, o será que la gente está contenta y se siente representada”.

“La reforma fue para limitar el poder territorial de algunos intendentes pero fue un error tremendo, el peronismo tiene esa posibilidad de ser reelecto una y otra vez. Macri también tuvo esa posibilidad pero los ciudadanos le dieron una patada en el traste y otros intendente como el de Berisso (el radical Jorge Nedela) perdieron como perros porque la gente no los quiso elegir”, agregó.