En épocas de altas temperaturas, como las que estamos padeciendo en Chaco, es cuando más se hace visible y se sufre el problema de abastecimiento de agua, la pobrísima calidad de la misma y lugares donde directamente no llega una sola gota. No es nada agradable abrir una canilla y que el agua salga más que turbia y marrón oscuro, ya que hay familias que no tienen los recursos económicos suficientes para poder comprar agua en bidones

Hay lugares como Basail, que el camión del municipio dos veces por semana lleva agua a los vecinos de más bajos recursos, pero la calidad está lejos de ser potable. Hace poco, se viralizó el video donde el diputado Alejandro Aradas muestra la salida de los fluidos cloacales de Puerto Vilelas, apunta que el olor nauseabundo es insoportable.

NOVA consultó a técnicos y personal de Sameep, quienes dieron las siguientes explicaciones: para comenzar indicaron que previo a la gestión de Gustavo Martínez, en Sameep el tratamiento de las aguas residuales era mucho mejor, el agua residual es la que se reutiliza para distribuirla, es el agua que sale de las canillas de los hogares. Pero hubieron recortes importantes en la compra de purificadores, filtros, cloro y demás, sumado a que el área de control de calidad también bajo estándares, sumado a la calidad de los caños que revientan por todos lados, y si la pérdida no es evidente acarrean con el agua potencialmente catalogada como potable, tierra y residuos que están bajo tierra.

La falta de infraestructura y renovación de caños, no vale solo emparcharlos, también contribuyen a que la escasa agua que llega sea intomable y en algunos casos, en zonas del gran Resistencia indicaron que “huele a caca”, se ensucian tanques, cañerías y todo esto se debería a la falta de infraestructura e inversión y apunta también a un control de calidad inexistente.

Agregaron que las plantas potabilizadoras estarían preparadas para potabilizar agua con nivel de contaminación 3 sedimentosa y bacteriana tipo 1, es decir, la dejan decantar, la filtran con el propio proceso de decantación, le agregarían cal, un poco de cloro, sulfato de aluminio y nada más. Pero el “agua con caca” como sería la que muestra en el video el diputado Aradas, es un agua que tiene bacterias con alto poder agresivo, deben ser filtradas especialmente y las plantas de existen en Chaco no lo hacen.

Explicaron también que para que de la planta potabilizadora en la cisterna del área metropolitana llegue agua a la zona del aeropuerto, erradamente se da la orden de encender más bombas de aporte de flujo o caudal, provocando que, por lo antes mencionado de una infraestructura deficitaria, los caños revientan, no soportan la presión hidráulica, se mezclan con aguas servidas y arrastran toda la mugre. A menos que se evidencie por qué comienza a salir a borbotones el agua hacia afuera, que es la menor de las veces.

Con toda la información brindada, los especialistas consultados expresaron que deberían invertir más, los controles de calidad llevarse a cabo seriamente, porque no es posible que en las casas estén utilizando aguas contaminadas, con la que limpiamos, nos bañamos y hasta la consumimos. Lo que mostró Aradas es la punta del iceberg, los chaqueños merecemos tener calidad en algo tan necesario básico e indispensable como es el suministro de agua. Será cuestión que quienes tienen esa decisión en sus manos se interesen por mejorar el agua que consumimos los chaqueños.

NOVACHACO