Boca mejoró en las últimas horas la oferta por Juan Ramírez, pero San Lorenzo volvió a rechazarla. La nueva propuesta fue superior a la que se había hecho hace alrededor de 20 días, pero no se acercó demasiado a los cuatro millones de dólares que piden desde el Ciclón.

El mediocampista ofensivo se entrena apartado y en contraturno al plantel por haber abandonado la concentración en la previa al partido ante Arsenal como método de presión para ser transferido al Xeneize. El jugador argumentó una deuda salarial que la dirigencia desmintió.

La idea de San Lorenzo era recién vender a Ramírez en el próximo mercado de pases y de hecho se habría comprometido con el futbolista para buscarle una auspiciosa salida para fin de año. Ante este nuevo panorama que parece irreversible, el Ciclón lo tasó en cuatro millones de dólares.

 

 

Si algo le faltaba a esta novela era la presencia del Millonario en medio del Xeneize y San Lorenzo. El club de Núñez estaría cerca de lograr un acuerdo por una prioridad de compra para enero como parte de la negociación para que Augusto Batalla pase al plantel que dirige Paolo Montero.

 

 

La dirigencia azulgrana corroboró mediante un escribano público la actitud de Ramírez, quien el sábado por la noche dejó la concentración del equipo que se preparaba para jugar al día siguiente frente a Arsenal. El jugador, tras una charla con Juan Román Riquelme, se habría plantado.