El impacto de la cepa Delta en Argentina ya se convirtió en un tema de estudio tanto al Gobierno como a la oposición luego de que se conocieran decenas de casos en el AMBA y en el interior.

Por el avance de la vacunación de los últimos dos meses, el Gobierno esperaba llegar al 1º de agosto, el Día de la Pachamama, con un panorama de proyección de salida de la pandemia mucho más auspicioso que el actual. Sin festejo alguno por ese día, los esfuerzos del ala política del Gobierno están puestos en llegar a la elección con la pandemia en retroceso, un plan que entró en crisis ante la posibilidad de la llegada de la variante más contagiosa que podría  obligar a nuevas restricciones.

Lo que sucede en Estados Unidos, donde los casos crecieron un 500% en menos de un mes y en Europa y hasta en China, donde volvieron los aislamientos por el avance de esta variante, lleva a los especialistas a creer que ese ritmo de contagio se pueda repetir en Argentina, más aún con el esquema completo de las dos dosis apenas por encima del 15%.

En la Rosada aseguran que la Delta no afecta más de lo que ya afecta la pandemia de por sí. “Si la muerte sigue en baja y la economía no se cierra, no tiene efecto”, dijeron a LPO en el Gobierno.

En off, fuentes del Gobierno admiten lo que no pueden decir en público, que es que el número actual de muertes diarias se naturalizó y que la cantidad tendría que ser mucho más disruptiva para causar un cimbronazo. Sin embargo, no hay certezas de que las muertes no irán en aumento. En Estados Unidos creen que en octubre tendrán un 300% más de muertos por día.

En diálogo con LPO, el encuestador Hugo Haime dijo que “todo depende de la virulencia y si de si hay que cerrar actividades o no”. El consultor dijo que “si la Delta entra y no hay que cerrar actividades y lo que más que pasa es que la gente se enferma pero no se interna y sigue trabajando, no veo que vaya a golpear demasiado” al gobierno.

“Ahora si eso frena la actividad incipiente que se estaba dando y golpea abajo, lo complica”, dijo Haime. “En la clase media opositora sabemos que al oficialismo lo va a complicar pero no le va a sumar más negatividad en el sector que le vota en contra, el tema es que no lo frene al Gobierno en los sectores socioeconómicos medios bajos y bajos”, dijo el encuestador.

 

En la oposición también ven con preocupación el avance de la Delta porque creen que repercutirá en una baja participación en los comicios, en especial en el espectro de los adultos mayores, que votan en su mayoría a Cambiemos. En el entorno de Juan Schiaretti, por caso, creen que la participación será de sólo el 60%, lejos del promedio de casi 80% de cada año.

En el PRO incluso ya analizaron que si la Delta se vuelve un problema serio, una figura como la del médico Facundo Manes, que enfrenta a Diego Santilli en la provincia, puede volverse atractiva para un electorado enojado con los políticos.

En el Gobierno dijeron a LPO que los comicios no están en duda y que este mismo lunes se realizó el sorteo público para la asignación de espacios publicitarios en radio y televisión para los partidos políticos.

En la Rosada dijeron a este medio que el avance de la vacunación que habrá en el mes y medio que falta para las primarias ya es motivo suficiente para que tuviera sentido la prórroga que se dio de agosto a septiembre de las PASO. No coinciden con Cambiemos respecto de que los adultos mayores evitarán ir a votar y creen que servirá el horario preferencial de 8.30 a 10.30 que se decidió para que ese segmento se acerque a las escuelas el día de la elección.