A la hora de correr, todo runner debe darle tanta importancia a sus zancadas como a la posición corporal, respetando la correcta forma en la que se deben mover los brazos, de acuerdo a la técnica de la carrera.

Es lógico que a la hora de empezar a correr, la atención se centre en los movimientos del tren inferior, enfocándonos en las piernas y los pies, como también en la forma en que pisamos, es decir, si estamos apoyándonos en el contacto inicial con el talón, el centro o la punta.

Un error frecuente es que se descuida prestar atención a la colocación de los brazos. Sin embargo, estos detalles son decisivos para contar con una buena mecánica al correr. Los brazos juegan un papel fundamental en el equilibrio, es por eso que realizamos braceos de manera rítmica y, al mismo tiempo, de manera inconsciente, a cada paso.

El braceo es un factor clave para tener una buena técnica de carrera.

Los errores

Los corredores amateurs suelen cometer estos tipos de equivocaciones:

  1. Llevar los brazos demasiado hacia delante. En ocasiones, se elevan en exceso los codos y se pasan por sobre la línea lateral del cuerpo. La forma correcta de llevarlos es con el recorrido hacia atrás, teniendo como tope el cuerpo. De esta manera, se conseguirá un mejor equilibrio e impulso.
  2. Las manos nunca deben ir apretadas. Siempre se las debe llevar flojas y entreabiertas y no apretar el puño. Solamente se las puede cerrar o apretar en cuando se hace el último esfuerzo, en la recta final para concluir la carrera.
  3. Cruzar los brazos de manera lateral. Es un movimiento erróneo que deriva en la pérdida del equilibrio y consume mayor energía.

Esta clase de errores se suelen dar, por lo general, en los últimos kilómetros de carreras largas, tales como pruebas de 21 o 42 kilómetros. Poder mantener la técnica de la carrera permite evitar la fatiga, o al menos retrasar su llegada. El no correr “desarmado” nos ayuda a ganar velocidad y aumentar la resistencia.

En la etapa del sprint final, de hecho, se recomienda llevar los codos aún más para atrás, exagerando el movimiento, con el objetivo de ganar un mayor impulso y la zancada se alargará.

A excepción del momento del sprint, los codos no deben llevarse en el resto de la carrera tan abruptamente hacia atrás, sino de manera leve. Aparte, los hombros deben estar relajados y los brazos tienen que estar ubicados a 90 grados del tronco.

Hay que evitar cometer errores que aumentan la fatiga al correr.