El ex secretario de Gobernación Horacio Rey declaró hoy en el juicio conocido como FAPPO -Fideicomiso de Pautas Publicitarias Oficiales-, en la que está imputado -junto a otros ex funcionarios de la gestión de Domingo Peppo– por el desvio de más de 60 millones de pesos de la pauta publicitaria estatal hacia empresas fantasmas.

A tres años de la causa 6.309/2018-1, caratulada como “Rey, Héctor Horacio; Buttice, Paulo Andrés; Katavich, Gustavo Alejandro; Fernández, Susana Beatriz; Fernández, Ismael Ángel s/ violación de los deberes de funcionario público en concurso”, el ex funcionario provincial detalló sus funciones en la gestión de gobierno y el vínculo entre el área que coordinaba y Fiduciaria del Norte.

“Espero, lo que toda la ciudadanía espera, que se haga justicia”, dijo al iniciar su declaración, y lamentó que “a veces se utilizan herramientas para manchar personas, para sacarlos de lugares”.

Con apunte en mano, el ex funcionario detalló cada una de las tareas asignadas al asumir en 2015 como secretario del área de gobierno, entre ellas la de fiduciante de tres fideicomisos.

Según su relato, fue la contadora Soledad Jofré “quien se presentó como encargada del Fideicomiso Fappo”, quien le solicitó que “mediante una designación de Secretaría General de Gobernación se nombre a Gustavo Katavich como enlace de los fideicomisos, porque era enviado por Fiduciaria del Norte para que coordine los distintos fideicomisos que tenía mi área”.

Por otra parte, asegura que al imputado y ex secretario de Comunicación Paulo Buttice “conozco por su trabajo en comunicación”, pero asegura que “a los proveedores no los conocí hasta la causa”.

A los pocos días del inicio de su gestión, contó que fue informado sobre el funcionamiento del fideicomiso y el aporte de fondos que haría la Secretaría General de Gobierno “a través de instrumentos legales como la resolución de incremento patrimonial firmada por mi persona y que la Fiscalía acusa de hecho irregular”. Esos instrumentos “tienen el control de la Dirección de Administración de la Secretaría General que ellos llevaban adelante, y yo firmaba, y el control legal de Contaduría General”.

En este sentido, aseguró que “no he recibido ni una objeción, ni un llamado, ni una irregularidad de que esos instrumentos tenían algún tipo de deficiencia o algún tipo de irregularidad”. Además, afirmó que “todas las resoluciones que se presentaron en la causa que aportaron al fideicomiso, tienen el acompañamiento y la autorización del Ministerio de Hacienda con la firma del -entonces- ministro Cristian Ocampo”. Por lo expuesto, dijo: “no entiendo la acusación que me hace la Fiscalía de ´instrumento irregular de incrementos patrimoniales´”.

Como conclusión, el ex funcionario expuso que “queda más que claro que el verdadero administrador de los fideicomisos es Fiduciaria del Norte”, ya que “con esos instrumentos legales podía llevar adelante contrataciones”.

En ese instrumento, el gobierno cumple “la necesidad de difundir sus actos” y “qué tipo de publicidad, de difusión y de servicios necesitaba”.  Tras la definición, “se confeccionaban las planillas de proveedores. Eran confeccionadas por el Fappo sin mi intervención”.

“Nos encontramos con que muchos de los proveedores acordaban los servicios directamente con quien firmaba el contrato -el vicepresidente Eduardo Molina-”, agregó. Con este dato, desmintió haber sido quien abonaba los contratos.

“Mi función como fiduciante era, ante la demanda del fideicomiso de fondos, llevar adelante instrumentos de incremento patrimonial de acuerdo a las contrataciones que ellos tenían previstas. No éramos informados de la cantidad de fondos que tenían”, aclaró.

Al finalizar su declaración pidió que “se lea con intensidad la causa. Veo muchas deficiencias, veo mala intención hacia mi persona, veo que se dejaron de lado cosas importantes, personas que estaban involucradas en los posibles hechos que aclararían esta situación, y responsables que no están. Pido que se haga realmente un acto de justicia”.

“Siempre en el marco de la confianza”

Por otra parte, se refirió a la acusación por la autorización de viáticos para el ex secretario privado del gobernador Ismael Fernández y la ex funcionaria Susana Fernández, quienes además son su cuñado y esposa.

“Mi esposa viajó en muy pocas ocasiones en dos años”, dijo y agregó que “Ismael acompañaba en todas las actividades al gobernador. No solo que viajaba él, sino que en cada pedido que había de viático, era acompañado por personal de custodia”.

Las solicitudes eran enviadas al área de Gobernación, que pertenece a la Secretaría General, por ello “este tipo de autorizaciones de gastos de gobernación recaen sobre el secretario general”. Ante ello, reclamó: “no se me ha manifestado que haya algún tipo de irregularidad al autorizar en este caso a familiares”.

“Siempre se dio en el marco de la confianza”, afirmó.

Aclaró también que “con respecto a los pasajes que me imputan del viaje, uno institucional y otro por turismo de mi familia, quiero aclarar que yo nunca les pedí que se pague a través del fideicomiso. Es más, le debo a esta empresa, soy un acreedor porque al momento de poder financiar este viaje que es lo que había solicitado, fui detenido”.

El juicio

Las audiencias, encabezadas por el tribunal de la Cámara Tercera en lo Criminal de Resistencia, se llevan a cabo en el auditorio del Centro de Estudios Judiciales en medio de estrictos protocolos de salud.

Interviene el tribunal compuesto por: Ernesto Azcona (presidente), María Virginia Ise y Cristina Pissarello. Además, intervienen como partes: equipo fiscal especial integrado por Graciela Griffith Barreto (fiscal de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, Fiscalía de Coordinación D) y Lucio Otero (Equipo Fiscal Nº 13) y las defensas técnicas a cargo de: Nelson Pessoa y Francisco Romero Castelán por Horacio Rey; Nicolás Yagueddú Ginesta por Ismael Fernández; Silvio Valoriani por Paulo Buttice; Juan Carlos Saife por Gustavo Katavich.

Este miércoles declara el ex subsecretario de Comunicación, Paulo Buttice.

Además de Rey, hoy declararon los últimos dos testigos Carlos Rainero y Guillermo Taboada.