El lunes por la mañana, una enfermera y un policía que cumplen funciones en la sede del PAMI de la ciudad bonaerense de Azul descubrieron que unas 300 vacunas Sputnik-V se habían echado a perder tras cortarse la cadena de frío. Alguien olvidó guardarlas en el freezer y ahora el caso es materia de investigación de la Justicia Federal.

El hecho ocurrió dentro del edificio situado en San Martín 500 y las dosis estaban destinadas a inocular a adultos mayores. Lo que no trascendió es si era para aplicar a residentes de Azul o de otras localidades ya que de la UGL XXX, que dirige Nelson Sombra, dependen varios partidos de la zona.

Por su parte, el efectivo de la Comisaría Primera que halló las vacunas dio aviso a sus superiores y redactó un informe de lo sucedido adjuntando las fotografías correspondientes.

Si bien la Fiscalía General de Azul, cuyo titular es Marcelo Sobrino, tomó conocimiento del hecho, el caso está siendo investigado por el fiscal federal Santiago Eyherabide porque involucra al PAMI, un organismo nacional.

El fiscal Eyherabide deberá establecer no solo quién fue el responsable sino también determinar si hubo alguna intención dolosa en el hecho o producto de un descuido. Las vacunas rusas vienen en blisters de a cinco dosis y deben ser conservadas a una temperatura de entre -18° y -40°. Una vez utilizada una de las dosis, resto también tienen que ser aplicadas porque sino se echan a perder.

Desde el PAMI precisaron a Infobae que la UGL XXX de Azul detectó 60 envases, cada uno con 5 monodosis, que no cumplían con los criterios establecidos en los protocolos sanitarios” por lo que “las autoridades locales, conforme a los protocolos establecidos, decidieron retirarlas”.

La vacunas echadas a perder pertenecían a la primera dosis de Sputnik-VLa vacunas echadas a perder pertenecían a la primera dosis de Sputnik-V

Aclararon que se trató de un “episodio aislado” y que “el monitoreo permanente de PAMI permitió identificar la situación e impulsar posteriormente una investigación para determinar las causas de la pérdida de la cadena de frío”.

Fuentes judiciales consultadas por Infobae remarcaron que “la caja con las 300 dosis que se dejaron olvidadas arriba de una heladera estaban con las tapitas abiertas, que es un procedimiento que se realiza antes de guardarlas en el freezer”.

La enfermera que halló las vacunas y dio aviso a la policía contó que había estado trabajando en esa sede del PAMI el viernes y que al otro día se iba a realizar una jornada de vacunación en Olavarría“Todavía no pudimos identificar quién fue el enfermero que manipuló esas vacunas porque no hay cámaras en el edificio”, señalaron.

De acuerdo a las primeras investigaciones realizadas todo apuntaría a que se trató de un error humano involuntario. Pudo ser un descuido o un olvido”, admitieron las fuentes judiciales”.

Por su parte, los profesionales de la salud de Azul que trabajan intensamente en la campaña de vacunación lamentaron lo sucedido; sobre todo porque una actitud individual terminó empañando el trabajo que vienen realizando desde principios de año con los adultos mayores.

“Seguiremos investigando hasta las últimas consecuencias para no descartar que haya algo detrás”, insistieron las fuentes consultadas, quien luego de establecer las circunstancias del hecho deberán determinar de qué tipo de delito se trata.

El PAMI lleva adelante la campaña de adultos mayores en todo el paísEl PAMI lleva adelante la campaña de adultos mayores en todo el país

El caso de Azul se asemeja a lo ocurrido en enero en Olavarría, donde 400 ampollas que estaban en el Hospital Oncológico también perdieron la cadena de frío. Pero en este caso, no es que las dejaron afuera del freezer sino que el equipo estaba mal graduado y figuraba en 26º.

Por eso, la fiscalía del doctor Sobrino mandó a realizar pericias técnicas respecto del freezer y a analizar las cámaras de seguridad para ver quién ingresó al lugar ese fin de semana y determinar si manipuló ese artefacto.

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