Enrique Febbraro un argentino bonaerense fue el impulsor de que en la Argentina el día del Amigo se celebre cada 20 de julio. En 1969, inspirado en la histórica llegada del hombre a la Luna, este odontólogo, psicólogo, doctor en Filosofía, profesor de Historia, músico, entre otras actividades intelectuales y artísticas, vio en este hecho de interés mundial la ocasión perfecta para celebrar la amistad, un vínculo, al que en una de las tantas entrevistas que brindó, consideraba que tenía su esencia en “el acompañar”.

En 1969, impulsado por su bondad, Febbraro se cargó esta causa al hombro y desde su vivienda instalada en Lomas de Zamora se sentó a escribir mil cartas a cien países diferentes para explicar su iniciativa. “Viví el alunizaje del módulo como un gesto de amistad de la humanidad hacia el universo y al mismo tiempo me dije que un pueblo de amigos sería una nación imbatible. ¡Ya está, el 20 de julio es el día elegido!”, explicó en la misiva que envío a cada uno de sus destinatarios.

Enrique Ernesto Febbraro, el argentino que instaló el 20 de julio para celebrar el día del Amigo.

En sus textos afirmó que todo el mundo estaba pendiente de los tres astronautas y sostenía “fuimos sus amigos y ellos, amigos del universo”, por eso aclaraba que “no era el día de la amistad, sino del amigo, porque un amigo es alguien de carne y hueso”. Inmediatamente obtuvo 700 personas y enseguida logró que el Día del Amigo se aceptara en muchos países y por supuesto en la Argentina.

Sin embargo, el entusiasmo y la pasión que lo habían llevado a cumplir su maratónico objetivo, con los años pareció desinflarse. Es que en uno de sus últimos reportajes fue crítico y escéptico sobre su logro: “Volvería a hacer lo que hice, pero hoy la amistad está devaluada y eso es a raíz de la pérdida de valores que sufre la sociedad de estos días”, había expresado.

Aún así, pese a este fenómeno que observó Febbraro en el último tiempo, no hay dudas del lugar fundamental que ocupó la amistad en su vida. Tal es así que el 20 de julio de 2004, en una entrevista que le brindó a Clarín, habló sobre este vínculo especial que cada ser humano elige y decide crear, y con contundentes frases, explicó y resumió el significado que él le atribuye.

Las 12 frases de Enrique Febbraro para el Día del amigo

  • Un amigo no da consejos, ayuda, acompaña”.
  • La amistad es casta: si se mezcla con sexo, ya es otra cosa. Y tanto con un hombre, como con una mujer, tiene que estar fundada en el respeto”.
  • Un padre que da consejos es un padre, ¡pero jamás un amigo!”.
  • Entre un hombre y una mujer siempre subyace el deseo, pero si se lo supera, la amistad prospera. El matrimonio —aunque es una institución que une intereses diversos— siempre llega al minuto donde surge la amistad.
  • Un amigo no aconseja, se mete en el problema, se embrolla, y ayuda al otro.
  • Mi amigo es mi maestro, mi discípulo y mi condiscípulo.
  • Los sacramentos de la amistad son: simpatía, ternura, respeto, reciprocidad, lealtad, comprensión, desinterés, solidaridad, perseverancia y alegría.
  • Hace falta callar, aunque se tenga razón, porque dos no pelean si uno no quiere.
  • No hacer o decir nada que lastime u ofenda al otro.
  • Acompañar siempre: en la soledad, el dolor o la alegría.
  • Aceptar a las personas como son y querer hasta en el mínimo detalle, sin esperar recompensa.
  • Olvidar los propios problemas y escuchar con oído y corazón de amigos.