Hoy se celebra en todo el mundo el día de una de las tecnologías que más usamos a diario y que, en rigor, no percibimos a simple vista. Desde el año 2016, cada 20 de junio es el Día Mundial del Wi-Fi, una iniciativa global cuyo ánimo es reducir la brecha digital, en este aspecto enarbolando principios análogos a los del Día de Internet.

La propuesta es “reconocer y celebrar el importante papel que desempeña el Wi-Fi en ciudades y comunidades de todo el mundo al impulsar proyectos emocionantes e innovadores”, además de “conectar a los desconectados”, comentan los organizadores de la jornada, la Wireless Broadband Alliance y el Connected Community Forum.

Más allá de la formalidad de las gacetillas, ellos señalan que más de 4.000 millones de personas carecen de conectividad básica a Internet y que, en función de esa realidad, impulsan la adopción masiva de la tecnología inalámbrica sin licencia para mejorar el acceso tanto en los países desarrollados como en los que están en vías de desarrollo.

Wi-Fi en América del Sur

La penetración del Wi-Fi en los países de América del Sur es alta en comparación a las cifras globales. De acuerdo a estadísticas de Internet World Stats, más de 307 millones de personas en esta región usaron Internet en 2020, volumen que se traduce en casi el 72% de la población. Tal como señalamos, se trata de un porcentaje alto es comparación con el poco más del 51% registrado a nivel mundial.

¿Qué ocurre en la Argentina? La mencionada fuente señala que el 93,1% ha accedido a Internet en algún momento de 2020, un promedio que incluso supera al de América del Sur.

Mayor de edad: el próximo 30 de septiembre el Wi-Fi cumplirá 23 años de vida.

Tres curiosidades sobre el Wi-Fi

1. ¿Cuándo surgió?

El estándar inalámbrico 802.11b fue presentado en 1999 por el consorcio Wireless Ethernet Compatibility Alliance (WECA) y al poco tiempo lo adoptaron los fabricantes de hardware. A fines del siglo pasado algunas notebooks comenzaron a incluir esta solución.

2. ¿Cuál es el origen de su nombre?

Cuando WECA (en la actualidad es la Alianza Wi-Fi) preparaba el lanzamiento, contrató los servicios de una empresa de marketing para que bautice a la tecnología naciente. La idea era que el nombre que sea fácil de recordar. Phill Belanger, fundador de WECA, contó: “La marca Wi-Fi y el logo del yin y el yang fueron inventados por la agencia Interbrand. Los contratamos para que nos hicieran un logotipo y un nombre que fuera corto, que tuviera mercado y que fuera fácil de recordar. Necesitábamos algo que fuera algo más llamativo que IEEE 802.11b”.

Un dato de color: la agencia publicitaria propuso otros nombres que podrían haber sido la denominación de la tecnología que hoy se usa en todo el mundo. El Wi-Fi podría haberse llamado OneWorld, Prozac o Imation, que fueron algunas de las ideas que se descartaron. Un dato final: Wi-Fi es una abreviación de “Wireless Fidelity”, en nuestro idioma fidelidad inalámbrica.

3. ¿Qué significan las siglas y las cifras que vemos junto al Wi-Fi?

Los estándares Wi-Fi incluyen siglas y números que no podríamos repetir con soltura. Por un lado, encontramos “IEEE”, que hace referencia al Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos, encargado de definir los estándares. También nos topamos con cinco cifras, un punto intermediando y una letra. Por ejemplo, 802.11b. Esta nomenclatura da cuenta de los avances técnicos, en cada caso. A continuación el detalle:

  • IEEE 802.11b: velocidades de transmisión de hasta 11 Mbps a través de la banda de 2,4 GHz
  • IEEE 802.11a: velocidades de transmisión de hasta 54 Mbps a través de la banda de 5 GHz
  • IEEE 802.11g: desarrollo adicional del estándar “b” con velocidades de transmisión de hasta 54 Mbps.
  • IEEE 802.11n: uso simultáneo de las bandas de 2,4 y 5 GHz para una velocidad de transmisión de hasta 600 Mbps.
  • IEEE 802.11ac: desarrollo adicional del estándar “n” con velocidades de transmisión de hasta 6.933 Mbps.
  • IEEE 802.11ax: desarrollo adicional del estándar “ac” con velocidades de transmisión de hasta 9.600 Mbps.

En este punto cabe señalar que debido a la complejidad de esas denominaciones, de cara a los consumidores, se estableció una nomenclatura simplificada. Por caso, la más reciente es el Wi-Fi 6, que es un nombre alternativo para IEEE 80211.ax.

7 tips para mejorar la conexión Wi-Fi

– La ubicación del router: Es fundamental que este dispositivo se encuentre en un espacio central del hogar o de la oficina. Además, el sitio debe estar despejado porque (tal como veremos en otro ítem) los objetos concretos interfieren en la señal. Otro dato aquí: colocarlo como mínimo a una altura de 1.5 metros.

– La posición de las antenas: No conviene ponerlas hacia el mismo sentido, ni ambas hacia arriba. Lo más recomendable es que estén perpendicular, una horizontal y la otra vertical. En este punto, cabe notar que si las antenas forman un ángulo de 90 grados podrán emitir la señal de forma más uniforme.

Es conveniente que las antenas del router apunten a diferentes direcciones. (Foto: Adobe Stock)

– Los enemigos del Wi-Fi: Tal como contamos acá, el Wi-Fi viaja por el aire y se ve afectado por los obstáculos físicos, tangibles. En ese sentido, las paredes muy gruesas, las columnas y los techos altos afectan el alcance de la conexión, igual que la interferencia de otros dispositivos como el microondas o los teléfonos inalámbricos. También se dice que entre sus enemigos figuran las superficies que generan reflejos, los espejos, los floreros y las peceras.

Trucos caseros: Los denominados “lifehacks” pueden ser útiles aquí. Uno de los mitos en este terreno señala que el papel aluminio puede frenar el Wi-Fi hacia un lado y amplificarla hacia el otro. Cabe señalar en este punto que los routers envían una señal en 360 grados y que, al colocar esta barrera, es posible redirigirla hacia el sitio que necesitamos. Es simple, pero también efectivo.

Hace un tiempo, investigadores de la Universidad de Darthmouth comprobaron que una lata el papel aluminio sirven para mejorar la señal, reducir la interferencia y también crear barreras para aumentar la seguridad de la conexión. “Esto mejora la eficiencia de la infraestructura inalámbrica en edificios, al mitigar el impacto de los aislamientos, particiones y diseños interiores del edificio”, explicaron.

Algunos trucos caseros, como colocar aluminio para redirigir la señal, pueden resultar efectivos.Por: ALES MUNT | (Foto: Adobe Stock)

2.4GHz vs. 5.8GHz: Algunos routers ofrecen dos bandas para un mismo acceso, Wi-Fi: 2.4GHz y 5.8GHz. Cabe notar que para usar la segunda es necesario contar con un router de banda dual y un dispositivo con soporte específico. ¿Cuáles son las diferencias? El Wi-Fi de 2.4GHz es menos veloz, aunque tiene mayor alcance. Es decir, puede captarse con mejor calidad a más distancia. Por su parte, el Wi-Fi de 5.8GHz brinda más velocidad, aunque su alcance es menor.

En términos de velocidad y de interferencias, conviene usar el Wi-Fi 5.8GHz. Pero hay que saber que para aprovecharla al máximo es preciso estar cerca del router, ya que esta tecnología tiene menor rango y más problemas para superar obstáculos, como muros y otros elementos. Alejándonos, la calidad disminuye. El Wi-Fi 2.4GHz es más lento y más concurrido, pero llega más lejos.

La ayuda de repetidores o adaptadores: Estos equipos (de funcionamiento diferente, pero con un mismo objetivo) sirven para que la conexión Wi-Fi tenga mayor alcance y, en tanto, son particularmente útiles en espacios muy grandes, en construcciones con paredes muy gruesas, en sitios con muchas vigas o techos demasiado altos en los que la señal se diluye. Por su parte, el repetidor es un equipo que se coloca en un punto intermedio entre el router y el lugar al que queramos llevar la conectividad. El mismo toma la señal del sitio original y la repite. Los adaptadores usan la instalación eléctrica para llevar la señal de WiFi. Mediante otro enchufe, emite una nueva señal, y varias veces, ofrece también una salida ethernet, por cable, para conectar al dispositivo al que le queramos dar Internet.

Actualizar tu tecnología: Igual que ocurre con la mayoría de los equipos electrónicos, también hay que considerar una actualización periódica del router. Al comprar uno nuevo, el modelo debería ser compatible con Wi-Fi 5 o Wi-Fi 6, el más flamante estándar.