Connect with us

ECONOMÍA

Tras el banderazo, se registraron nuevos ataques al campo con la rotura de silobolsas

Publicado

on

Un delito rural que viene en aumento: la rotura de silobolsas. Un nuevo caso azota a la provincia de Santa Fe. El hecho se produjo en el establecimiento rural del productor Roberto Rufer, ubicado sobre la Ruta 9, entre San Jerónimo y Carcarañá.

El hecho sucedió, horas después de la manifestación que se realizó ayer en rechazo al avance del gobierno sobre la propiedad privada, a partir de la decisión de intervenir y expropiar la empresa Vicentin.

Según relató el productor damnificado, desconocidos rompieron dos silobolsas con soja, y además en una clara señal de hacer daño, tiraron líquido de curasemillas.

El presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe), Carlos Castagnani, en diálogo con Infobae, transmitió su preocupación por la situación, y además comentó que se registró otra rotura de silobolsas en Arenales, muy cerca de la ciudad de Venado Tuerto.

El hecho se produjo en el establecimiento rural del productor Roberto Rufer, ubicado sobre la Ruta 9, entre San Jerónimo y Carcarañá

El hecho se produjo en el establecimiento rural del productor Roberto Rufer, ubicado sobre la Ruta 9, entre San Jerónimo y Carcarañá

La semana pasada, a partir de la rotura intencional de un silobolsa repleto de granos de soja que se encontraban almacenados en un campo de la zona de Gualeyancito, en el Departamento Gualeguaychú, desde la Sociedad Rural de dicha ciudad y los dirigentes de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer), expresaron el más enérgico repudio y solicitaron un rápido esclarecimiento de este acto delictivo.

En un documento titulado “El sector agropecuario y un nuevo ataque a la propiedad privada”, desde la producción entrerriana, manifestaron: “Lamentablemente este hecho de vandalismo se inscribe en los múltiples ataques de similares características que han sufrido en los últimos meses productores agropecuarios de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, entre otras provincias”.

Y agregaron: “Sin dudas este ataque cobarde con la sola intención de dañar, ya que no existió robo, es la consecuencia de un discurso que viene bajando hace años desde un sector político que ve al campo como un enemigo”.

Coronavirus: Más problemas para productores y transportistas en San Luis

En pleno desarrollo de la cuarentena para prevenir el coronavirus, continúan los problemas para la circulación de productores y transportistas de cargas, que son actividades de la economía que se encuentran exceptuadas del aislamiento obligatorio.

Corte de ruta entre Achiras, provincia de Córdoba, y La Punilla, en San Luis, que llevan adelante los productores y transportistas.

Corte de ruta entre Achiras, provincia de Córdoba, y La Punilla, en San Luis, que llevan adelante los productores y transportistas.

Esta noche se desató un nuevo conflicto en la provincia de San Luis, por las prohibiciones que existen para ingresar a dicho distrito. Hay un corte de ruta entre Achiras, provincia de Córdoba, y La Punilla, en San Luis, que llevan adelante los productores y transportistas.

Hay que recordar que también hay complicaciones para ingresar a Santiago de Estero, sobre la ruta 34, y que derivó en protestas realizadas por los productores de Tucumán.

Los integrantes de la Asociación Civil de productores agrícolas y ganaderos del Norte (Apronor) organizaron semanas atrás un corte total de la Ruta Provincial 3, a la altura de la localidad de Las Cejas, a metros del puesto de control policial santiagueño.

Los productores dejaron en claro que si el gobierno no flexibiliza su medida “volverán al lugar a acampar hasta que les permitan trabajar”. Y comentaron: “Esta es nuestra odisea para producir, es la odisea de los productores, ´la odisea de los giles´ que trabajamos y aportamos al país. Seguiremos luchando para salvar la campaña, lleva adelante las tareas de cosecha, y así poder pagar los gastos y cumplir con nuestros compromisos. Queremos recuperar lo que nos pertenece: el derecho a circular y producir”.

Comentá aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

ECONOMÍA

Le pagarán un bono de $3.000 a quienes no cobraron el IFE

Lo anunció el ministro de Desarollo Social, Daniel Arroyo, quién recordó que este adicional comenzará a pagarse esta semana. Quiénes accederán

Publicado

on

Por

El ministro Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, anunció un pago de $3.000 como refuerzo para 345 mil personas que forman parte del programa Potenciar Trabajo y no percibieron el bono de 10000 pesos del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que fue otorgado por el Gobierno a los sectores más vulnerables ante la pandemia del coronavirus (Covid-19).

Entonces, dicho bono que fue abonado durante abril y junio, tendrá su tercer pago a partir de 3 de agosto.

“Nuestro objetivo es sostener los ingresos de las familias en el contexto difícil que genera la pandemia del COVID-19”, sostuvo Arroyo.

“Nuestro objetivo es sostener los ingresos de las familias en el contexto difícil”, sostuvo Arroyo.

¿Quiénes acceden al bono de $3.000?

Beneficiarios del programa Potenciar Trabajo, que reúne a los programas Hacemos Futuro y el Salario Social Complementario, y busca avanzar en la conversión de planes sociales para poner el foco en la empleabilidad y las propuestas productivas, con el objetivo de promover inclusión social y mejorar los ingresos.

– Incluye a mujeres y hombres mayores de 18 y menores de 65 años.

– Que no hayan cobrado el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).

Se busca dar asistencia a sectores que se están quedando sin ingresos

Se busca dar asistencia a sectores que se están quedando sin ingresos

¿Cómo y cuándo se depositará?

A partir de este lunes 3 de agosto. De acuerdo a las horas y el trabajo que tenga cada beneficiario es la asignación que se le otorga, entre $8.500 o $16.875.

Además, se sumará en agosto el refuezo entregado por el ministerio de Desarrollo, de $3.000.

Cabe aclarar que dicho beneficio excluye a todos aquellos que hayan cobrado el  IFE, será para un total de 345 mil personas.

El programa Potenciar Trabajo, recordó el ministerio en un comunicado, reúne a los programas Hacemos Futuro y el Salario Social Complementario y busca avanzar en la conversión de planes sociales para poner el foco en la empleabilidad y las propuestas productivas. Esos programas tienen como objetivo promover la inclusión social y mejorar los ingresos, e incluye a mayores de 18 y menores de 65 años. Asimismo, prevé un salario social complementario para los titulares individuales y créditos ministeriales a unidades de gestión, conformadas por las provincias.

“Representa un reconocimiento a quienes están trabajando en comedores y merenderos de todo el país y forman parte del programa Potenciar Trabajo”, sostuvo.

El ministro reseñó que su gestión arrancó “con la Tarjeta Alimentar una semana después de haber asumido” y apuntó que siete meses después de eso su cartera logró “todo un mecanismo de apoyo a lo que tiene que ver con la situación crítica, la situación social.”

“Antes del inicio de la pandemia eran 5 mil millones de pesos por mes la asistencia alimentaria y ahora son 14 mil millones. Ha habido una decisión de volcar recursos y de empezar por los últimos. Y también, lo que siempre hemos planteado que es la Argentina se reconstruye de abajo hacia arriba”, enfatizó.

Seguir leyendo

ECONOMÍA

El Banco Central vende más y más reservas: ¿se aceleran las expectativas de devaluación?

El organismo perdió más de u$s400 millones en el mercado cambiario el mes pasado, pese a la cosecha y el superávit comercial. Esperan más restricciones

Publicado

on

Por

Pese estar en temporada alta de ingreso de dólares provenientes de exportaciones agropecuarias, el Banco Central (BCRA) vendió en julio más de u$s400 millones en el mercado cambiario. A eso se suman las ventas de futuros, donde el regulador también está jugando fuerte desde hace varios meses. Al cierre de junio (último dato disponible), tenía una posición vendida de u$s4.160 millones.

En lo que hace al mercado de contado, tras un mes de junio donde el súper cepo importador había ayudado al BCRA a comprar u$s672 millones, julio volvió a arrojar saldo negativo.

Según los datos oficiales, hasta el 28 del mes pasado, el BCRA vendió unos u$s431 millones. En ese mismo tiempo, en cambio, las reservas brutas registraron un alza de u$s192 millones, explicada por operaciones con organismos internacionales y por el aumento de los encajes en dólares generado a la vez por la suba de los depósitos privados en moneda extranjera.

“Hasta la fecha, más o menos vendieron u$s400 en spot. Si uno hace la cuenta de que el agro más o menos liquidó durante julio u$s2.500 millones, entre lo que aportó el agro y el BCRA la demanda fue de u$s3.000 millones. Esa demanda está compuesta por importaciones, pago de deudas y el dólar ahorro que subió fuerte en julio. Aparentemente fueron u$s700 millones en vez de u$s300 millones. La respuesta del BCRA fue prorrogar el súper cepo a los importadores”, explicó Fernando Marull, socio de FM&A.

Como señala el economista, esta semana el Directorio del BCRA extendió hasta fin de agosto la vigencia de la Comunicación “A”7030 y sus modificatorias, todas referentes al cepo para importaciones.

El Banco Central extendió la vigencia del cepo a los importadores

El Banco Central extendió hasta fin de agosto la vigencia del cepo a los importadores

Para los especialistas, el saldo vendedor del BCRA en el mercado cambiario exhibe las limitaciones de la política de cepo al dólar. “Esto demuestra que las regulaciones cambiarias son medidas que actúan en el corto plazo. Pueden dar algo de tiempo para sostener el nivel de reservas o morigerar las caídas pero, si no se atacan las cuestiones de fondo que están generando la presión cambiaria, terminan teniendo costos y siendo cada vez menos efectivas en el tiempo“, indicó Martín Vauthier, director de EcoGo.

Por su parte, Julia Segoviano, economista de LCG, coincidió: “En general, el efecto inicial de este tipo de medidas es que logran contener la demanda. Quizá hasta se achica la brecha o se detiene un poco la compra de dólares. Sin embargo, en la medida en que haya incertidumbre y no haya un plan claro o se entienda la política cambiaria, va a seguir extendiéndose la brecha. Si no es hoy, será mañana. Son medidas que no logran aplacarla para siempre”.

“Hay que tener en cuenta que cuanto más se restringe el acceso a divisas, la demanda, también se restringe la oferta porque hay cada vez menos agentes dispuestos a desprenderse de dólares porque después es complicado volver a acceder”, completó Vauthier, quien estimó que en julio se combinó un repunte en la demanda de importadores junto con un mayor apetito por dólar ahorro.

Ajustar el cepo o devaluar

Durante julio el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial fue de 2,6% y la cotización sumó solo 6 centavos diarios en buena parte de las jornadas. Mientras tanto, las brechas con los tipos de cambio paralelos se mantienen en el orden de 60% como mínimo.

Por eso, si el BCRA quiere mantener el ritmo de devaluación de los últimos meses, tiene dos caminos: sacrificar más reservas o poner mayores restricciones cambiarias.

“Por ahora, las señales van en el sentido de que habrá más cepo antes de acelerar la tasa de devaluación. Obviamente, ¿hasta cuándo? Hasta que no aguante más y no pueda seguir endureciendo el cepo. Cuando no le de resultado, pasará a la segunda fase, que es mover el tipo de cambio”, sintetizó Marull.

Con respecto a esa dicotomía, Segoviano estimó: “No creo que haya un deslizamiento muy pronunciado del tipo de cambio porque eso impactaría mucho el nivel de precios pero, en la medida en que aumente la brecha, sí vamos a ver medidas que van a tratar de aplacarla”.

Aseguran que el único ajuste posible al cepo es por el lado comercial pero lo desaconsejan por sus efectos sobre la inflación

Aseguran que el único ajuste posible al cepo es por el lado comercial pero lo desaconsejan por sus efectos sobre la inflación

Los economistas coincidieron en que el único ajuste posible para el cepo, tal como está hoy, es por el lado de las importaciones pero descartaron que sea recomendable, por su impacto en la inflación y el intercambio comercial.

En ese sentido, Gabriel Caamaño, de Consultora Ledesma, expresó: “Siempre se puede ajustar, el tema es a qué costo. Se podría restringir más la demanda por el lado de las importaciones pero eso empieza a hacer que las brechas jueguen más directamente en los precios y la inflación. Tampoco aporta una gran magnitud ajustar el cupo de u$s200 por mes”.

Y añadió: “En la cuenta corriente hay superávit mientras en el balance cambiario faltan dólares en plena cosecha. Entonces, la cuestión también pasa por cómo se financian importaciones y exportaciones. Hoy las importaciones se pagan con un crédito local en pesos que se convierte a dólares oficiales en el mercado”.

¿Se viene una aceleración del oficial?

Bajo el esquema cambiario actual, el dólar oficial luce barato frente al resto de las cotizaciones, lo que sostiene la demanda de divisas.

En ese punto, Lucía Pezzarini, de Ecolatina, se refirió a la diferencia entre el dólar comercial y el dólar para ahorro. “Hay una disociación entre el tipo de cambio comercial que no parece estar tan atrasado y el dólar más bien financiero, donde el tipo de cambio oficial resulta barato, lo que genera presiones”, señaló.

Y explicó que esa dinámica está asociada “al contexto de fuerte incertidumbre que tenemos, sujeto a la resolución de la deuda y de la cantidad de pesos que están emitiendo, que no es compatible con este tipo de cambio”.

Vauthier, en tanto, coincidió en que el tipo de cambio real “no luce atrasado en relación a otros momentos de la historia” más allá de que “la brecha cambiaria refleja una situación de elevada incertidumbre vinculada al programa fiscal y de la deuda”.

La venta de reservas para mantener el ritmo de “devaluación controlada” que convalida el BCRA también refuerza las expectativas de depreciación a futuro. “Esta dinámica reconfirma y retroalimenta las expectativas de devaluación. Si hay una sensación de que el tipo de cambio oficial va tener que ajustarse más rápido y se ve que al ritmo de ajuste actual el BCRA pierde reservas, se confirma la presunción“, explicó Caamaño.

Y advirtió: “Si bien es difícil de prever, lo cierto es que podrían ajustar más rápido el dólar y tener exactamente el mismo problema que ahora si esa suba se va rápido a precios. Mirando los niveles de emisión, la baja velocidad de circulación y la ausencia de anclaje genuino de expectativas (que se daría con la resolución de la deuda y el sendero fiscal), eso puede pasar tranquilamente”.

Los economistas no esperan un salto brusco en el tipo de cambio en el corto plazo

Los economistas no esperan un salto brusco en el tipo de cambio en el corto plazo

Con todo, los economistas no anticipan que el BCRA se decida por la devaluación, al menos en el corto plazo. “No creo que dejen deslizar mucho más fuerte al dólar. Sí puede ser que aceleren un poquito el deslizamiento, que de hecho es lo que ocurrió durante las últimas semanas. Yo creo que va a ser una combinación entre deslizar un poco más el tipo de cambio oficial y seguir poniendo medidas tipo parche para poder tapar los baches que vayan surgiendo y que amplían la brecha cambiaria”, opinó Segoviano.

A su turno, Pezzarini se manifestó en la misma línea: “En el escenario más probable no vemos grandes saltos del tipo de cambio, sino más bien que mantiene o apenas acelera el ritmo actual de depreciación mensual. Con el obvio salto que suele mostrar el tipo de cambio a fin de año. Ahora bien, ¿qué implica el escenario más probable? Una resolución favorable del canje de deuda”.

“El ritmo de deslizamiento que viene sosteniendo el BCRA en los últimos meses, se ha ubicado por encima de la inflación, que se desaceleró transitoriamente por la pandemia. Eso le permitió al BCRA ir generando algo de colchón cambiario durante estos meses. Por ese lado tiene margen. Si se lograran despejar la incertidumbre sobre la deuda y dar señales en torno a una estrategia de salida fiscal y monetaria, creo que el BCRA tiene margen para evitar movimientos bruscos en el tipo de cambio oficial“, concluyó Vauthier.

Seguir leyendo

ECONOMÍA

Sombrío pronóstico de Ferreres: “Al final de la pandemia puede haber una catarata de despidos”

Ante un auditorio de empresarios, el economista pintó un panorama dramático de la economía, con un nivel de pobreza en 50% por una ola de despidos

Publicado

on

Por

El economista Orlando Ferreres habló ante empresarios y lanzó un preocupante pronóstico sobre la economía argentina. En ese contexto, destacó que tras la cuarentena puede llegar “una catarata de despidos“.

La inflación fue otro de los temas en los que profundizó Ferreres. Todas las proyecciones coinciden en señalar que en la segunda parte del año se acelerará. Y el consenso de las consultoras que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) pronostica que la inflación anual rondará el 40% este año. Pero hasta ahora, nadie se había animado a pronosticar cuándo comenzaría a producirse esa aceleración. El economista aseguró que a partir de septiembre el aumento de precios será del 5% mensual.

“Nosotros estimamos una inflación anual del 45% y la aceleración la vemos a partir de septiembre, porque a partir de ese mes vemos que podría estar en torno al 5% mensual”, sostuvo Ferreres durante una conferencia realizada por Zoom y convocada por la Fundación Mediterránea.

Ante los más de 260 asistentes a la conferencia virtual, entre los que estaban empresarios como Patricio Supervielle, Cristiano Ratazzi, Teddy Karagozian y José Urtubey, Ferreres pronosticó que la segunda mitad del año será especialmente delicada en materia de aumento de precios.

“Nos preocupan los niveles de emisión que está teniendo el Banco Central, por el impacto que tienen en la inflación, porque aunque lo esterilice a través de las Leliqs —que son un problema aparte y un problema grave—, es un nivel de emisión muy fuerte. Hoy el M2 (la sumatoria de efectivo, depósitos a la vista y plazos fijo) subió 95% interanual”, precisó.

Para Ferreres, no hay riesgo de hiperinflación pero sí puede haber un salto respecto de los niveles actuales

Para Ferreres, no hay riesgo de hiperinflación pero sí puede haber un salto respecto de los niveles actuales

Y agregó: “Además, está el impacto de la devaluación en materia de inflación. La mitad de la inflación se justifica por la devaluación el peso“.

Ferreres, que expuso durante poco más de una hora y luego respondió preguntas, pintó un panorama muy dramático para lo que resta del 2020. No sólo por la inflación, sino por el nivel de pobreza que generará la fuerte suba de precios.

Escenario dramático

“Uno de cada dos argentinos será pobre. El nivel de pobreza llegará al 50%“, sentenció el economista y director de la consultora de OF&A. El aumento de la pobreza hasta llegar a un nivel de tal magnitud, se explica por un aumento del desempleo y por una caída del salario real del 11,5% según Ferreres.

Ocurre que el economista prevé que cuando finalice la cuarentena “puede haber una catarata de despidos que puede hacer aumentar el desempleo del 10% al 15%“. Y agregó: “La recesión generada por la pandemia de coronavirus es monstruosamente grande. Si bien va mejorando mes a mes, proyectamos una caída del PBI del 12% para este año y entre el 6 y 6,5% de déficit primario”.

Los cálculos de Ferreres apuntan a que no hay un retraso cambiario y se mantiene la competitividad de la devaluación macrista

Los cálculos de Ferreres apuntan a que la devaluación explica la mitad de la inflación actualmente

“Estamos saliendo de la caída más grande de la historia argentina. El año que viene habrá una recuperación de entre el 8 ó 9%, pero con un gran déficit fiscal primario”, dijo Ferreres.

Según el economista, luego de la mayor caída interanual en la historia del país registrada en abril pasado con un derrumbe del 26,4%, la actividad suavizó su caída al bajar 20,6% en mayo, mientras que en junio la baja fue del 10,6% debido a que “la industria se está recuperando, aunque está entre 10 y 12% por debajo del año pasado”.

Para Ferreres “la única salida es la inversión del sector público y privado, pero hoy no están dadas las condiciones para promover la inversión del sector privado”. El economista recordó que “cuando Argentina más creció, entre 1880 y 1930, los niveles de inversión eran del 36% del PBI. Hoy es del 12% del PBI”. Y, a modo de ejemplo, aportó un dato: “Hoy China tiene el 45% de su PBI en inversión”.

Siguiendo la teoría clásica de ajustar el gasto, Ferreres sostuvo que el Estado debe apretarse el cinturón, aunque aclaró que sabe que este año eso resulta imposible. Aunque se mostró esperanzado sobre la posibilidad de que eso ocurra el año próximo.

“El año que viene no vamos a tener el IFE o el ATP y podemos a empezar a enfocar una reducción del gasto, pero sin dudas que lo más duro para resolver es eso: bajar el gasto público para dar más espacio al sector privado, para que pueda invertir más”, aseguró Ferreres.

Y aclaró que el ajuste, deberá ser “no sólo a nivel nacional sino también en provincias y municipios ya que ese gasto, que históricamente fue de entre el 28 al 30% del PBI, este año estará en el 46,5% del PBI”.

Seguir leyendo
Advertisement

Tendencias