Hablar de malas posturas parecería un problema recurrente en la vida diaria de las personas. ¿Quién no sufrió una contractura alguna vez? La mayoría de la gente sabe que hacer movimientos bruscos, levantar mucho peso de golpe o caer en el sedentarismo, puede generar serias dolencias corporales. La realidad es que durante la pandemia aumentaron las consultas por dolencias corporales en personas de todas las edades. De acuerdo con los médicos consultados por TN.com.ar, el problema principal está en el homeoffice. Así como esta modalidad de trabajo trae muchas ventajas, puede ocasionar inconvenientes en la salud física y psíquica de las personas.

Trabajar sentados frente a una computadora todo el día y casi sin movernos, puede ocasionar dolencias en el cuerpo a mediano plazo. “El dolor de cabeza y cuello, así como diferentes patologías en vértebras cervicales, patologías de la ATM (articulación temporo-mandibular) y el bruxismo pueden ser producto de malos hábitos posturales”, dijo Anabel Kluz, licenciada en Kinesiología y Fisiatría de la Universidad Abierta Interamericana (UAI). “Trabajos que nos exigen muchas horas frente a la computadora y/o hacer esfuerzos que comprometen a la columna, traen efectos negativos en nuestra salud, sin importar la edad de la persona”, explicó.

Contracturas en el cuello o dolor de espalda son algunos de los desagradables efectos secundarios de trabajar sentado ante un escritorio. Lo bueno es que se pueden evitar y contrarrestar con ejercicios sencillos. Lo mejor es hacerlos regularmente, también durante el trabajo. Puede ayudar activar un recordatorio cada cierto tiempo, aconsejaron fisioterapeutas alemanes en la agencia DPA, que hicieron las siguientes propuestas para el trabajo diario en una oficina:

  • Con la cabeza contra la pared: Sentarse erguido contra una pared, por ejemplo, con un banquito. Apoyar la parte trasera de la cabeza. Luego, hacer un ligero movimiento hacia abajo, como diciendo que sí y formando papada. La parte trasera de la cabeza no debe despegarse de la pared. Se va a sentir cierta tensión en la parte delantera del cuello. Mantener la posición ocho segundos, hacer una pausa de la misma duración y repetir. En total, recomiendan hacer entre tres y cinco repeticiones, ya que eso fortalece los músculos frontales del cuello.
  • Apoyabrazos de la silla como aparato de entrenamiento: Quien tenga una silla de escritorio con apoyabrazos puede utilizarlos para entrenar. Es muy sencillo: los antebrazos presionan desde adentro hacia afuera contra los lados del apoyabrazos. Se sostiene esa presión ocho segundos, luego ocho segundos de pausa. Repetir dos veces. Este ejercicio fortalece los hombros.
  • Fortalecer aductores con un portafolio: Es importante entrenar y fortalecer todo el cuerpo. En el caso de los aductores, puede ayudar un maletín: se coloca entre los muslos y se presiona fuertemente con ambas piernas. También en este caso hay que mantener la tensión ocho segundos y luego pausar la misma cantidad de tiempo. Repetir dos veces. Quien no tenga maletín, puede utilizar como alternativa ambos puños cerrados colocados entre las piernas.
  • El ejercicio de la moneda para los glúteos: Los músculos de los glúteos están inactivos cuando uno está sentado y les viene bien un poco de activación. Eso se puede hacer en cualquier momento. Solo hay que levantarse brevemente e imaginar que uno sostiene una moneda entre las nalgas. Alternar tensión y relajación. Otra vez vale la misma regla: ocho segundos de tensión, ocho segundos de pausa.