Es el sueño de muchos niños, adolescentes y adultos: generar contenido de calidad, sumar millones de seguidores y, consecuentemente, ganar fortunas. Pero ahora no hace falta ser una persona de carne y hueso para convertirse en youtuber, ya que en Japón los personajes virtuales, los Vtubers, ya se convirtieron en celebridades de Internet.

Kizuna AI es la referente -virtual, por supuesto- del fenómeno. Es una mujer japonesa joven, tiene pelo largo, un moño en el pecho, vitalidad y carisma. Y no existe. Es una Inteligencia Artificial, aunque el AI de su nombre juega con las siglas en inglés -Artificial Intelligence- y también con la palabra japonesa para “amor”.

Kizuna “Amor” es un avatar interactivo que tiene más de cuatro millones de suscriptores en tres canales de YouTube. Sube videos de manera regular, hace transmisiones en vivo y hasta participa de programa de televisión. Insistimos: hace todo eso pero no existe. O no de la misma forma que la mayoría de los youtubers.

Kizuna AI compartiendo escenario con una cantante en un recital en vivo. (Foto: IG/a.i.channel_official).

Además de shows y participaciones con músicos -especialmente de Kpop-, estos Vtubers recaudan a través de la función Super Chat, en la que los seguidores pagan para que sus mensajes aparezcan destacados en las transmisiones. YouTube informó que siete de los diez principales generadores de ingresos a través de esa función en todo el mundo son los Vtubers japoneses.

Pero el negocio de estos generadores de contenidos animados va más allá, porque pueden hacer publicidades para marcas, participar de eventos, de películas y series o vender su propio merchandising. ¿Lo mejor de todo? No se toman vacaciones ni feriados y pueden trabajar las 24 hs del día. Este año hizo por primera vez un show en vivo, el que abre esta nota, para festejar sus primeros cinco años de vida. Estuvo acompañada por una banda “humana” y los tickets más caros costaba 150 dólares.

Aunque Kizuna AI es la más famosa, el fenómeno de los Vtubers sigue creciendo. Se estima que hay más de 10.000, y la tendencia está aumentando en el sudeste asiático y en América Latina. “Ella” es la más famosa, nació en 2016, pero en 2020, pandemia mediante, estalló.

El sistema puede parecer sencillo, pero no lo es. Los creadores de Kizuna afirman que es un personaje digital, animado y autónomo. Pero los expertos creen que detrás de la estrella de YouTube hay productores, animadores, actores y actrices de voz y editores de video. Aunque la vendan como una Inteligencia Artificial con vida propia, lo cierto es que detrás del fenómeno hay un ejército de especialistas trabajando y evaluando además el tipo de contenido que más va a pegar con el público objetivo.

“Sí, existe el rumor de que un actor, Nozomi Kasuga, le pone la voz a Kizuna”, aclaró su creador, Takeshi Osaka, fundador y CEO de la compañía Active8 Inc. Pero lo justifica con una analogía occidental: “A nadie realmente le importa o quiere saberlo. AI es como Mickey Mouse: ¿a quién le importa la persona que le da su voz?”.