Como una advertencia a la llegada del verano y las altas temperaturas, Paraguay, ubicada a unos 300 kilómetros de Chaco, transcurre los primeros incendios forestales de la época, lo que hace renacer el fantasma preocupante en la zona mientras todavía algunas jurisdicciones se encuentran en reposición de lo acontecido durante la última temporada estival.

“Estamos en la ola de incendios forestales”, advirtió esta mañana Eduardo Méndez, un bombero paraguayo que se aprestó a comentar la situación en Radio Provincia, y explicó que “en la mayor parte es acción del hombre. Respecto a la naturaleza, hablamos de la caída de un rayo, pero no hay tormentas en esta época del año, y las otras formas son todas por el hombre, la quema “controlada”, prender fuego para acampar y no apagar bien, quemar basura, un montón de circunstancias que tienen injerencia, y en la época en la que estamos, con la seca que hay, los fuertes vientos y la poca humedad, lo único que se necesita es una fuente de ignición suficiente para que salga de control”.

La lucha tampoco se hace fácil en el vecino país, “tenemos el mismo problema”, advirtió Méndez sobre la falta de agua en zonas puntuales, y explicó que, ante eso, “utilizamos camiones cisternas, con tanques de agua”. “La mayor fuente de agua que tenemos, y la mayor cantidad que tenemos, se envía a esos lugares para que no haya desabastecimiento en el combate del incendio”, indicó.

Además de este obstáculo, comentó que la cuadrilla se encuentran en época de reposición de los equipos “que se van descomponiendo en su utilización”, marco en el cual aseguró que “faltan algunas cosas”, sin embargo, remarcó el compromiso y aseguró que “estamos metiéndole para adelante, siempre falta, pero podemos cubrir las necesidades”.

Otra de las dificultades transcurre por la falta de cobertura ante los distintos focos que pueden ocurrir en zonas muy dispares: “Los principales los tenemos en la zona de Encarnación, cerca de Yacyretá, pero en otras zonas tenemos focos de incendios menores, lo que hace que se nos complique en donde tenemos mayor demanda porque tenemos que dividir fuerzas”.

Pese a esta negativa situación que comenzó hace alrededor de dos semanas, desde el escuadrón ven con buenos ojos el cambio de clima y el arribo de algunas precipitaciones, lo cual destaco “nos va a dar unos días de descanso para reponer fuerzas y preparar la estrategia de lo que viene”, no obstante, remarcó que “la inconciencia del hombre es terrible. No entendemos hasta que pasa”.