El kirchnerismo tiene en la mira a dos integrantes de la Cámara Federal de Casación, un tribunal clave para los casos de corrupción. Se trata del actual presidente de ese organismo, Gustavo Hornos, y del juez Eduardo Riggi, apuntados por presuntos lazos con el macrismo.

 

En el caso de Hornos, el diputado nacional Martín Soria denunció en sus redes sociales que en 2017 el camarista habría visitado al entonces presidente Mauricio Macri en su oficina privada de la Casa Rosada. De acuerdo a los registros, lo habría hecho específicamente el 31 de octubre de ese año. Dos días después, el 2 de noviembre de 2017, la Cámara Federal de Casación ratificó un procesamiento contra Cristina Kirchner por favorecer a Lázaro Báez.

 

“¿Se imaginan a un juez reunido con Alberto Fernández Casa Rosada antes de dictar un procesamiento contra Macri? ¿Sería un escándalo, no? Pero el juez Gustavo Hornos (Casación Penal) visitó a Macri antes de procesar a Cristina Kirchner y nadie se enteró”, denunció Soria.

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Al rionegrino lo respaldó su compañero de bloque Rodolfo Tailhade, quien pidió el “juicio político y destitución” de Hornos. Tailhade viene agitando la avanzada contra el otro camarista, Eduardo Riggi, a quien acusa de proteger los intereses de Macri. “Es un miserable habitante de los sótanos de la democracia y viene haciendo daño hace mucho. En otro país estaría preso hace rato”, tuiteó.

 Eduardo Riggi

Respecto a Riggi, el kirchnerismo dio un paso concreto en su contra con una denuncia por mal desempeño ante el Consejo de la Magistratura. La presentación la realizó la semana pasada uno de los abogados de Cristina Kirchner, Carlos Beraldi,

 

A Riggi lo acusan de una maniobra para impedir el avance de la causa en la que se investiga la presunta la persecución ejercida por Macri y su “mesa judicial” contra los dueños del grupo Indalo. Justamente Riggi y Hornos habían dispuesto en 2018 que Cristóbal López y Fabián De Sousa volvieran a prisión.

 

Beraldi, que representa a De Sousa, acusa a Riggi de hacer una maniobra para quedarse con todo el expediente y frenar el entrecruzamiento de llamadas de Macri y los integrantes de la mesa judicial. Se trata de una medida de prueba pedida por los denunciantes y a la que la defensa del ex presidente se opuso férreamente. Aunque no tuvo éxito en primera instancia, Riggi pidió toda la causa y frenó cualquier trámite.

 

“(Riggi) pidió el expediente en forma física, lo cual implicaba que se tuvieran que suspender las declaraciones testimoniales” que ya estaban en marcha, explicó Beraldi a Radio 10. “Frente a esta actitud que el magistrado Riggi adoptó, que no tiene ningún fundamento legal, y se contrapone con lo que él había hecho en una causa anterior, estamos en presencia de lo que puede constituir un mal desempeño”, sostuvo en relación a su presentación ante el Consejo de la Magistratura.

Carrió admite las maniobras de la mesa judicial de Macri

 

“La denuncia de Beraldi es muy clara y concreta: Riggi fue el que resolvió el encarcelamiento de dos personas que luego, dicho proceso fue denunciado por ambas, y esta investigación está siendo paralizada y obstruida por el mismo juez que los encarceló”, explicó por su parte Tailhade.

 

“Riggi viene cometiendo delitos desde hace un montón de años. Antes de ser juez de casación ayudó a Macri en la causa de contrabando. Está muy claro el nivel de involucramiento con Mauricio Macri que tiene Riggi”, completó el diputado.

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