El kirchnerismo ratificó este martes su intención de estatizar la hidrovía Paraná-Paraguay, cuya concesión venció el 30 de abril y Alberto Fernández prorrogó por tres meses con el objetivo de volver a licitar.

No le será sencillo, porque antes el Congreso sancionará una ley que crea una bicameral con amplias facultades para controlar esa licitación y los legisladores cercanos a la vicepresidente no están dispuetos a facilitar el trámite y tal vez puedan impedirlo.

“Nos encontramos ante la oportunidad de recuperar, para el Estado y para todos los argentinos y las argentinas, el imprescindible control de la ruta fluvial más importante del país”, sostuvo la diputada Fernanda Vallejos, durante el plenario de comisiones que dictaminó la ley para controlar la licitación prometida por Fernández.

“Es desde ese lugar, de profundo compromiso y convicción respecto de la defensa de nuestra soberanía y la recuperación del rol del estado en pos de retomar las riendas de nuestro destino y la definición sobre nuestro modelo de desarrollo económico, social y de integración territorial”, agregó Vallejos.

El proyecto fue presentado por la senadora santafesina del Frente de Todos María de los Ángeles Sacnun, fue aprobado por unanimidad y en Diputados será sancionada con el voto de Cambiemos, que no rechazará integrar una bicameral con amplias facultades para seguir de cerca la gestión de la ruta fluvial por la que atraviesan el 80% de las exportaciones.

Si hace falta poner a punto la tecnología que hay o mandar a construir nuevas dragas, la empresa del Estado va a tener que contratar el servicio temporalmente, y para eso debe licitar garantizando la transparencia del proceso que además va a ser controlado por la bicameral

Es que la ley le asigna a la bicameral amplias facultades, como solicitar documentación, citar a funcionarios nacionales, provinciales y municipales; solicitar informes a universidades y entidades, elaborar los propios, auditar las inversiones y ejercer “el contralor” del proceso licitatorio.

“Estas comisiones sólo sirven para concentrar información en un grupo de personas”, le bajó el precio Graciela Camaño, del interbloque federal, quien reivindicó las bases de la licitación que había iniciado el ex ministro de Transporte Mario Meoni, fallecido en un accidente de tránsito.

Camaño recordó que la Sigen es la encargada de controlar las licitaciones y hay una bicameral de seguimiento a las privatizadas que no se reúne hace muchos años y tendría la misión de definir si la licitación cumplió con su objetivo.

La última vez que se reunió fue para evaluar la función de Marsans al frente de Aerolíneas, antes de su estatización. “El congreso de Brasil con muchos más legisladores tiene 25 comisiones”, comparo la radical Dolores Martínez, que fue empleada del Congreso antes de ser diputada.

La licitación de la hidrovía venció el 30 de abril, a poco después de la muerte de Meoni, después de 25 años de concesión al consorcio integrado por el empresario local Gustavo Romero y la belga Jan De Nul.

Antes que venciera, Alberto le había transferido a Transporte las facultades para llamar a los oferentes, pero chocó con una feroz interna que derivó en esta bicameral. De mínima, cada provincia involucrada pedirá que se consideren sus ríos interiores.

El senador Jorge Taiana reclamó dragar el canal de Magdalena para que acceda los buques del mar argentino sin pasar por Uruguay; y la diputada entrerriana Mayda Cresto, también del Frente de Todos, pidió tener en cuenta el puerto de Diamante, “que no llega a 25 metros de profundidad, mientras que el de Rosario llega a 32 o 33”.

A la mayor parte de la oposición le interesó seguir de cerca el proceso en una comisión. “Estamos frente a un enorme desafío hacia el futuro. Claramente el debate del rol que tendrá esta Bicameral de cara al proceso licitatorio, de una de las vías navegables más extensa del planeta, sin ningún lugar a dudas tiene un sentido de política pública que no puede estar atado a los cambios de Gobierno”, sostuvo el radical José Cano

“Es una oportunidad, pero como todas las oportunidades cuando uno no sabe que quiere y o para donde va esas oportunidades pasan de largo y difícilmente puedan aprovecharse”, aportó el socialista Enrique Estévez, de Santa Fe, la provincia por la que atraviesa la ruta, que el kirchnerismo quiere estatal.

El macrista Jorge Enríquez firmó en disidencia y recordó que Romero declaró en la causa de los cuadernos de la coimas haber pagado un soborno para extender su licitación. Pero nada causó más polémica que su repudio al gol retro de Maradona gritado por Heller.

Vallejos siguió por twitter su campaña de estatización. “Si hace falta poner a punto la tecnología que hay o mandar a construir nuevas dragas, la empresa del Estado va a tener que contratar el servicio temporalmente, y para eso debe licitar garantizando la transparencia del proceso que además va a ser controlado por la bicameral”, posteó. El debate continúa.