El Senado de Estados Unidos aprobó este martes una resolución unánime de condena a la “represión” en Cuba tras las protestas del pasado 11 de julio y envió un mensaje de solidaridad al pueblo del país caribeño.

El pronunciamiento fue promovido por el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el cubano-estadounidense Bob Menéndez.

El legislador destacó en su intervención que, al pasar la resolución, el Senado envía “un poderoso mensaje sobre los eventos verdaderamente históricos que han ocurrido en la isla en las últimas semanas”.

La resolución sorteó un intento de bloqueo por parte del senador republicano por Florida Rick Scott, que quería endurecer el texto pero que finalmente retiró su objeción.

La decisión se suma a una serie de declaraciones y sanciones anunciadas por la Administración del presidente estadounidense, Joe Biden, en contra de autoridades de La Habana.

Según Menéndez, con esta resolución el Senado suma “su voz a los esfuerzos en curso” y refuerza la solidaridad con el pueblo cubano “en sus esfuerzos por restaurar la democracia y los derechos humanos en su país”.

El senador demócrata aseguró que el Gobierno cubano “ha arrestado a más de 700 personas” después de las manifestaciones.

Menéndez indicó que la mayoría de las personas detenidas permanecen “incomunicadas”, mientras “decenas más” están siendo sometidas a “juicios sumarios, sin acceso a la defensa legal” o a un debido proceso.

El lunes, senadores estadounidenses aprobaron nombrar la calle de Washington que está al frente a la Embajada de Cuba en honor al fallecido opositor cubano Oswaldo Payá (1952-2012).

Además, el pasado viernes, el Gobierno de Biden sancionó a la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), a su director, Óscar Callejas Valcarce, y a su subdirector, Eddy Sierra Arias, por su presunto papel en la represión de las inéditas manifestaciones antigubernamentales en ese país.

Ya antes, el Departamento del Tesoro había anunciado medidas contra el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba, Álvaro López-Miera, y una unidad militar de élite conocida popularmente como “avispas negras” o “boinas negras”.