La ingesta de suplementos vitamínicos se ha popularizado significativamente en los últimos años. Son muchas las publicidades e información que se pueden encontrar acerca de los beneficios de la toma de este tipo de productos. Ahora bien, pocas veces se advierte acerca de los riesgos que conllevan y poco se explica acerca de los reales beneficios para la salud que tendrían este tipo de productos.

¿Qué son los suplementos vitamínicos?

 

Los multivitamínicos o polivitamínicos son pastillas que contienen diversas vitaminas diferentes, como sugiere su nombre, y a veces también minerales y otras sustancias supuestamente beneficiosas. Los exactos elementos que contiene cada suplemento, así como sus cantidades, varían de acuerdo con el producto y dependen únicamente de la receta elegida por su fabricante.

Entre las opciones más comunes se encuentran los multivitamínicos que se toman una vez al día y contienen las vitaminas y los minerales que necesita nuestro organismo para mantener la buena salud, en cantidades cercanas a las recomendadas por los especialistas para los adultos.

Es común también que se vendan polivitamínicos que supuestamente sirven para fines especiales, como aumentar el rendimiento o la energía, controlar el peso o mejorar la inmunidad. Estos productos generalmente contienen otros ingredientes además de las vitaminas y los minerales.

Los suplementos vitamínicos pueden ser buenos para algunas personas

Los suplementos vitamínicos pueden ser buenos para algunas personas

¿Para qué sirven?

 

Algunas personas no logran o no pueden satisfacer las necesidades diarias del cuerpo a través de la alimentación. Los motivos son diversos y van desde la dieta que lleva cada uno hasta las capacidades de absorción del cuerpo. Es por eso que la toma de un suplemento vitamínico las ayuda a obtener las cantidades de vitaminas y minerales recomendadas por los médicos para el buen funcionamiento del cuerpo.

A su vez, en algunos casos los suplementos son necesarios para cuidar la salud. Por ejemplo, a las mujeres que están buscando un embarazo y quedan embarazadas se les suele aconsejar la toma de ácido fólico, ya que previene malformaciones en el feto durante el primer trimestre.

¿Realmente son buenos para la salud?

 

Al contrario de lo que se suele creer, no hay evidencia científica de que los suplementos vitamínicos sean capaces de reducir el riesgo de padecer enfermedad cardíaca, cáncer, deterioro cognitivo o, incluso evitar una muerte prematura.

“Las pastillas no son un atajo para una mejor salud y la prevención de enfermedades crónicas. Otras recomendaciones nutricionales tienen evidencia mucho más sólida de beneficios: tener una dieta equilibrada, mantener un peso saludable y reducir la cantidad de grasas saturadas, grasas trans, sodio y azúcar que consumes”, destaca el médico Larry Appel, director del Centro Johns Hopkins Welch para la Prevención, Epidemiología e Investigación Clínica.

Si bien la ingesta de suplementos polivitamínicos es indicada en algunos casos, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus iniciales en inglés) coinciden que estas tabletas jamás deben reemplazar el consumo de alimentos variados, que son importantes para una dieta saludable. El ente pone de manifiesto que los alimentos, además de vitaminas y minerales, aportan también fibra y otros elementos esenciales para una buena salud.

El consumo de alimentos saludables y variados es clave para llevar una vida sana

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¿Cuáles son los riesgos de tomar suplementos vitamínicos?

 

Es poco probable que la ingesta diaria de algún suplemento vitamínico cause daños a la salud. Sin embargo, lo que sí puede ocurrir es una sobredosis de algún nutriente, de acuerdo a lo que explican los expertos de los NIH. Esto puede pasar cuando, además de las tabletas, el individuo consume regularmente alimentos fortificados, como cereales o bebidas con vitaminas y minerales añadidos, alertan los NIH. En este sentido, señalan que es especialmente peligroso el consumo excesivo de hierro, vitamina A, y betacaroteno.

Cuando el cuerpo ingiere mucho más hierro del que puede eliminar, la sustancia puede causar daños a diversos tejidos y órganos del cuerpo, como el hígado y el corazón, al acumularse en ellos.

La vitamina A y el betacaroteno (lo cual puede convertirse en esta vitamina en nuestro cuerpo) en exceso son particularmente dañinos para fumadores y exfumadores. Según los NIH, estos nutrientes pueden aumentar el riesgo de cáncer de pulmón en estos individuos. Además, las mujeres embarazadas que ingieren demasiada vitamina A pueden aumentar el riesgo de malformaciones congénitas en sus bebés.

 

Aquellos que hacen uso de ciertos medicamentos para reducir la coagulación de la sangre deben tener cuidado al ingerir suplementos que contienen vitamina K en su fórmula. Este nutriente es conocido por disminuir la eficacia de algunos de estos fármacos.