El número de mujeres asesinadas por la violencia machista sigue creciendo en Argentina y según el último informe del Observatorio “Adriana Marisel Zambrano”, que dirige La Casa del Encuentro, hubo 155 femicidios, 9 transfemicidios y 13 femicidios vinculados en los primeros siete meses del año.

La estadística, que se conoció este 3 de agosto, abarca desde el 1º de enero de 2021 hasta el 31 de julio pasado. De acuerdo a estos datos, “175 hijos/as perdieron a su madre, siendo el 63 por ciento menores de edad”.

El relevamiento destaca que la provincia de Buenos Aires registra 54 casos, el número más alto del país por encima de Córdoba (14) y Santa Fe (12). Además, se destaca que de las 155 víctimas sólo 21 habían realizado una denuncia previa y que diez de los femicidas tenían una medida cautelar de prevención.

“El altísimo índice de violencia de género en nuestro país demuestra que las medidas implementadas son insuficientes, porque la violencia sexista que se lleva la vida de una mujer o una compañera trans cada 30 horas en nuestro país no desciende”, señala el informe.

Desde la ONG entienden que son valiosas “todas las medidas anunciadas por el Poder Ejecutivo para la erradicación de la violencia”, pero reclaman que “se efectivicen de modo inminente los programas anunciados y se incrementen las campañas de prevención”.

“Es imprescindible que el Estado, que tiene la obligación de proteger a las mujeres que denuncian al agresor y garantizar medidas integrales de asistencia, protección y seguridad, refuerce la protección desde una mirada interdisciplinaria con un abordaje integral y federal que proteja en forma efectiva a una mujer o compañera trans en situación de violencia”, reclaman desde la Casa del Encuentro.

Para la ONG “es indispensable que se garantice a nivel nacional la aplicación del programa ‘Acompañar’, anunciado en septiembre de 2020 por el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad. El mismo asegura, durante 6 meses consecutivos, un apoyo económico equivalente a un salario mínimo vital y móvil a las mujeres y diversidades que se encuentren en situación de violencia por motivos de género”.

Además, exigen la “plena aplicación de Ley Micaela, asegurando la capacitación de las y los operadores que reciben las denuncias como así también quienes deben realizar la evaluación del riesgo; la aplicación del Sistema Único de Registro de Denuncias por Violencia de Género (URGE) y el pleno funcionamiento del “Sistema Integrado de casos de Violencia por Motivos de Género” (SICVG).

Los últimos casos

Un día antes del cierre del informe de la ONG que preside Ada Rico hubo un caso brutal: un militar retirado de 83 años mató de un balazo en el pecho a su esposa de la misma edad y luego se suicidó de un tiro en la boca.

El femicidio seguido de suicidio ocurrió en el 3º B de un edificio ubicado en Ciudad de la Paz 1447, entre Virrey Olaguer y Feliú y Virrey Arredondo, en el barrio porteño de Belgrano.

Los cuerpos fueron hallados por el hijo de la pareja, de 45 años, quien se acercó con unas llaves porque la persona que asistía le avisó que no le contestaban.

El domingo 22 de julio pasado en la ciudad de Mar del Plata Adriana Estéfano (52) fue asesinada por su pareja Leonel Ponce (40), quien primero intentó simular una escena de robo.

Dos días antes, en la localidad santafesina de Hughes, Gastón Barberis (50) mató a su esposa María Fernanda Vescovo (49) y horas después se entregó en la comisaría de Melincué.

Ese mismo día fue asesinada Karen Ferreyra (20), en uno de los femicidios más impactantes del mes de julio. La víctima trabajaba en un local de venta de productos de limpieza de Río Primero, en la provincia de Córdoba.

Fernán Gorosito (36), su expareja y empleador, la asesinó con un cuchillo en el interior del local y luego escapó, aunque pocos minutos después fue detenido.