El papelón del Gran Premio de Bélgica traerá consecuencias en la Fórmula 1, que por primera vez en su historia suspendió una carrera el mismo día de la competencia. La lluvia torrencial impidió que los pilotos pudieran competir de manera normal y por eso las autoridades decidieron que los autos solo corrieran dos vueltas detrás del coche de seguridad.

El británico Lewis Hamilton (Mercedes), siete veces campeón mundial de la Fórmula 1, calificó lo ocurrido como una “gran farsa” y señaló que no se respetó a los fanáticos.

“Las únicas personas que salen perdiendo son los fanáticos. Fuimos enviados (a la pista) por una razón y solamente una razón. Deberíamos haber terminado antes, no arriesgar a los pilotos y, lo más importante, reembolsarles su dinero a los fanáticos que están en el corazón de todo nuestro deporte”, advirtió el británico, de 36 años.

“El dinero habló. Todo es consecuencia del dinero”, expresó el piloto inglés, que llegó en la tercera colocación, detrás del neerlandés Max Verstappen (Red Bull) y de su compatriota George Russell (Williams).

Luego, en su cuenta de red social Instagram, el campeón mundial siguió con sus críticas: “Me encanta correr bajo la lluvia, pero hoy fue diferente. Realmente no se podía ver el auto que estaba enfrente y había aquaplaning. La pista era un desastre”, analizó sobre las condiciones meteorológicas que invadieron a la duodécima jornada del calendario mundial.

Pero el campeón mundial no fue el único que se quejó de lo ocurrido. “Es una broma. Creía que había que completar el 25% de la carrera para recibir puntos”, declaró el alemán Sebastian Vettel (Aston Martin), cuando se conoció que los pilotos que ocuparon los primeros 10 puestos recibieron la mitad de los puntos correspondientes.

”Es chocante. ¿Cómo puedes dar puntos en una no-carrera?”, lanzó el español Fernando Alonso, otro campeón del mundo y voz autorizada en el tema.

”Necesitamos una solución mejor para nuestro deporte. Todos juntos tenemos que repasar el reglamento para extraer lecciones de este día”, opinó de su lado el director de la escudería McLaren, Zak Brown.

REUTERS/Christian HartmannPor: REUTERS
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Nunca en la historia se había anulado un Gran Premio el día de la carrera. Sin duda la Fórmula 1 no quería crear este precedente y es por eso que se decidió que los autos salgan a dar unas vueltas bajo la lluvia.

”Lo hemos hecho lo mejor posible, pero la meteorología nos derrotó”, explicó Michael Masi, director de carrera.