Boca se despide de la Copa Libertadores en un escenario caótico y polémico. El equipo de Miguel Ángel Russo empató 0 a 0 en la serie pero en Brasil cayó 3 a 1 en la tanda de penales. La discusión empezó cuando el árbitro Esteban Ostojich anuló un gol del Xeneize por un supuesto offside del mediocampista Diego González.

Hubo empujones entre los jugadores de ambos equipos, algunas tarjetas amarillas y muchísimo escándalo por el uso de la tecnología. Lo grave pasó después: una vez terminado el encuentro hubo incidentes en el ingreso al vestuario de Boca.

En el video se ve cómo los jugadores enfrentan a policías y miembros del personal de seguridad del estadio Mineirao. Vuelan vallas y dispensers de agua. También aparecen en escena Sebastián Villa y Jorge Bermúdez, muy enojados por la situación que se estaba desarrollando.

Segundos después empiezan las corridas y el violento accionar de la policía: los futbolistas se retiran del lugar y rápidamente aparecen tres uniformados que lanzan gas pimienta.

Qué pasó con el VAR

Una vez más la tecnología y el arbitraje protagonizaron una noche escandalosa en la Copa Libertadores. El árbitro uruguayo Esteban Ostojich, apoyándose en el VAR, anuló un gol de Boca en el segundo tiempo por un supuesto offside de Diego González.

La medida generó muchísima polémica entre los jugadores de Boca y Atlético Mineiro. “Es una vergüenza”, se llegó a escuchar por parte de Miguel Ángel Russo, indignado por la situación.

Vale recordar que en el partido de ida el colombiano Andrés Rojas Noguera anuló un gol de Boca de manera errónea. La situación provocó críticas de los hinchas y de la propia Conmebol, que suspendió a todos los involucrados, incluso a los que se encontraban manejando el VAR.

En la imagen difundida por el propio VAR, marcan que el mediocampista del Xeneize está inhabilitado por su rodilla. La crítica que surgió inmediatamente en las redes sociales es que esto puede variar dependiendo del momento exacto en que se pause la repetición, además que no se ve en escena al ejecutor.

Los reclamos del propio técnico Miguel Ángel Russo con un elocuente “dos veces la misma historia” fueron el mejor resumen del sentimiento “xeneize” por este nuevo fallo adverso tan difícil de advertir ya no solo para el ojo humano, sino también para el VAR y toda su parafernalia tecnológica.

A partir de allí y hasta el final, el local, quizá animado por haber superado una situación que lo ponía al borde de la eliminación, se mostró más ambicioso que Boca en la búsqueda del gol que lo pusiera en cuartos de final. Algo que nunca llegó y debieron definir la suerte por penales.

En esta instancia, los jugadores de Boca estuvieron muy poco finos: fallaron Sebastián Villa, Rolón y Cali Izquierdoz. Los brasileños se impusieron por 3 a 1 desde los 12 pasos y avanzaron de serie.