Irán informó este domingo más de 600 muertes diarias por Covid-19 por primera vez, antes de que se apliquen restricciones más estrictas para contener la propagación del virus.

El Ministerio de Salud de Irán notificó 620 decesos en las últimas 24 horas.Asimismo, la autoridad sanitaria informó 36.736 nuevos contagios en un momento que el país atraviesa una de las etapas más graves desde la declaración de la pandemia.

El país registra ya más de 4,4 millones de contagios y 97.828 fallecimientos por coronavirus, según los datos del Ministerio, informó la agencia de noticias oficial IRNA.

Las autoridades sanitarias reconocen que las cifras oficiales subestiman el número real de muertes por Covid-19 en el país.

En medio de lo que se describe como la quinta ola de la pandemia del coronavirus por la que atraviesa el pías, las autoridades iraníes anunciaron un nuevo confinamiento de seis días desde este lunes.Se trata de la misma medida de emergencia que fue rechazada la semana pasada por motivos económicos.

Sin embargo, la gravedad de la situación llevó a las autoridades a dar marcha atrás y aprobarla en un país donde una persona muere por coronavirus cada tres minutos.

El cierre, que se extenderá hasta el próximo sábado, incluye todos los bazares, mercados y oficinas públicas, así como cines, gimnasios y restaurantes en todas las ciudades iraníes.

De igual modo, a partir de este mediodía comenzaron restricciones de circulación que culminará con la prohibición de tránsito en todas las rutas del país y entre provincias.Esta disposición se mantendrá hasta el próximo viernes.

Hasta ahora, las autoridades evitaron imponer reglas estrictas sobre una población mal equipada para soportarlas.

El país atraviesa una serie de crisis como las duras sanciones impuestas por Estados Unidos que la empujaron al aislamiento global, una ola de calor, los peores apagones que se recuerdan recientemente y las continuas protestas por la escasez de agua y electricidad.

En tanto, Irán lucha para vacunar a su pueblo contra la Covid-19.Como gran parte del mundo, sigue estando muy por detrás de países como Estados Unidos, con solo 3,8 millones de sus más de 80 millones de habitantes que recibieron ambas dosis de vacuna.

El Gobierno iraní cuenta con una vacuna de producción propia e importa el inmunizante Sputnik V de Rusia, así como la inyección Oxford-AstraZeneca a través del programa COVAX respaldado por las Naciones Unidas.

El líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Jamenei, que tiene la última palabra en todos los asuntos estatales, en enero cerró de golpe cualquier posibilidad de que las vacunas estadounidenses o británicas ingresen al país, calificándolas de “prohibidas”.

Un vocero del Ministerio de Salud dijo que Irán podría importar vacunas occidentales “siempre que no se produzcan en Estados Unidos o Gran Bretaña”, informó la cadena de noticias CNN.