Un hombre fue arrestado en California, Estados Unidos, por falsificar y contrabandear componentes del iPhone y otros celulares. De acuerdo a los fiscales, el delito fue sofisticado y “altamente rentable”.

Chan Hung Le, de 46 años, reside en Orange. Este hombre había montado un negocio lucrativo que ofrecía una gran variedad de componentes para smartphones fabricados en talleres de reparación. Vendía piezas para los celulares de Apple, además de repuestos para dispositivos de otras marcas, entre ellas Samsung y Motorola.

Los reportes gubernamentales indican que Hung Le controlaba un equipo de trabajo y que además consiguió piezas en China, que luego importó en forma ilegal para revender en Estados Unidos. Su plan se extendió durante aproximadamente cuatro años, entre 2011 y 2015.

Identidad desconocida

De acuerdo a los informes, Hung Le usó el nombre y los documentos de uno de sus empleados para establecer sus operaciones y las oficinas virtuales, sumando un ítem en su prontuario: robo de identidad. También usó nombres de otros trabajadores e incluso de familiares.

¿Por qué se frenó la maquinaria? La justicia descubrió las actividades de uno de sus proveedores, hasta llegar a él a pesar de que usó nombres ficticios para montar su empresa.

Cuando un proveedor llamado Hongwei “Nick” Du fue atrapado en San Diego, reveló que le había vendido más de 18 millones de dólares en piezas provenientes de China, la mayoría de las cuales eran falsificadas, antes de ser sentenciado a tres años en prisión federal.

“Le orquestó un elaborado plan para engañar a los agentes de aduanas mediante la creación de canales de envío encubiertos desde Hong Kong y China a diferentes estados de Estados Unidos”, señalaron los fiscales en la sentencia. “De esta conducta, y este engaño, Le generó millones de dólares en ganancias. Reclutó a muchas otras partes en su conducta, incluyendo a su pareja, a sus empleados, otros miembros de la familia (…) Este fue un delito sofisticado, de larga data y altamente rentable”.

¿Una mala noticia para el “derecho a reparar”?

Si bien la detención de un hombre que comete una actividad ilícita no puede ser percibida como una mala noticia, hechos como estos provocan un freno al impulso del denominado “derecho a reparar”. Ocurre que estas acciones de contrabando pueden ser tomadas por los fabricantes como un argumento para defender su ánimo que únicamente un número limitado de especialistas (oficiales) sean los encargados de reparar los equipos de los clientes.

¿De qué se trata el derecho a reparar? El objetivo es que los equipos electrónicos tengan una vida útil más extensa, en contra de las limitaciones de lo que se conoce como obsolescencia programada, una suerte de fecha de vencimiento de los productos de la que es imposible escapar mientras el hardware sea inaccesible, tal como ocurre ahora.

Recientemente, Joe Biden respaldó el “derecho a reparar”, una movida que desafía a los fabricantes de tecnología pues procura entregar a los consumidores más acceso y control sobre los componentes internos de los dispositivos. Antes, el cofundador de Apple, Steve Wozniak, manifestó en forma abierta su apoyo a esas intenciones, que ya están en marcha en los países que integran la Unión Europea.

La movida cuenta con apoyo creciente: al impulso en EE.UU. se suman medidas en la Unión Europea y el visto bueno de referentes de la industria.Por: (Foto: Adobe Stock)

Siguiendo el repaso de Phone Arenala detención del hombre de 46 años en California no es la mejor noticia para la comunidad del derecho a reparar, ya que Apple ha estado luchando rígidamente para no permitir que nadie, excepto una minúscula cantidad de tiendas Apple autorizadas en todo el mundo, reparen iPhones y otros productos.

“Apple podría, desafortunadamente, usar ejemplos extremos como este caso para argumentar que permitir que terceros reparen arrojaría todo al caos y destruiría la reputación y la calidad del iPhone, considerando lo desenfrenado que parece ser el negocio de las partes falsas del iPhone”