La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió este jueves a los países miembros que sean “extremadamente cautos” y “no se vean tentados” a comenzar a administrar terceras dosis de refuerzo de vacunas contra el coronavirus, algo que en su opinión no ayudará a equilibrar el reparto global de dosis.

Los datos científicos “no justifican por el momento” esa dosis de refuerzo, que además “incrementa la desigualdad” en un momento en el que muchos países en desarrollo todavía no han podido inmunizar a sus poblaciones más vulnerables, advirtió el doctor Didier Houssin, presidente del Comité de Emergencia de la OMS para la COVID-19.

El comité, que se reúne aproximadamente cada tres meses para analizar la situación de la pandemia, también recomendó a los países miembros de la OMS que por ahora “consideren seriamente” el mantenimiento de las medidas de distanciamiento físico, en un momento de aumento de casos y auge de la contagiosa variante delta.

En sus recomendaciones tras su octavo encuentro, el comité también pide a todos los gobiernos que apoyen a la OMS en su llamamiento a conseguir, mediante una mejor distribución global de las vacunas, que al menos el 10% de la población de todos los países esté inmunizada en el mes de septiembre.

Días atrás la OMS había aclarado que las personas que se vacunan contra el coronavirus no deben decidir unilateralmente el mezclar dosis de distintas fabricantes, sino que deben seguir los consejos de las agencias de salud pública. “Los individuos no deberían decidir por sí solos, pero las agencias de salud pública pueden hacerlo, basándose en datos disponibles”, destacó al respecto la jefa de científicos de la OMS, Soumya Swaminathan.

La experta subrayó que todavía se está a la espera de resultados de investigaciones en este sentido con distintas vacunas, en las que aconsejó medir también el efecto de estas mezclas en la inmunización del organismo contra el coronavirus.

Didier Houssin, presidente del Comité de Emergencia de la OMS para la COVID-19 (Foto: REUTERS)Didier Houssin, presidente del Comité de Emergencia de la OMS para la COVID-19 (Foto: REUTERS)

Las dudas respecto a la combinación de diferentes vacunas han resurgido a raíz de ensayos clínicos de la Universidad de Oxford que muestran mayor probabilidad de fiebre y otros efectos secundarios leves en pacientes mayores de 50 años que primero recibieron una dosis de AstraZeneca y después otra de Pfizer-BioNTech.

Hace un mes, asesores de la OMS, tras observar ensayos clínicos anteriores, dieron luz verde a esa combinación (una primera dosis de AstraZeneca y una segunda de Pfizer-BioNTech) en caso de falta de suministro de vacunas de la fabricante sueco-británica.

Más temprano, el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, pidió este jueves a China más transparencia a la hora de informar de los primeros casos de COVID-19, y advirtió de que conocer los orígenes del coronavirus “es una deuda pendiente con millones de personas que lo han sufrido”.

La OMS le pidió mayor transparencia al régimen chino para conocer el origen del coronavirus (Foto: AP)La OMS le pidió mayor transparencia al régimen chino para conocer el origen del coronavirus (Foto: AP)

El director general también admitió que “los accidentes de laboratorio pueden ocurrir” y aseguró que él mismo, trabajando en ese tipo de instalaciones en el pasado como experto en inmunología, tuvo algún error. “Revisar lo que ocurrió en los laboratorios es importante, y necesitamos información directa sobre la situación de esas instalaciones antes de la pandemia y en el comienzo de ella”, concluyó.

Las declaraciones de Tedros suponen un llamativo cambio de tono después de meses en los que había declinado comentar públicamente la teoría del laboratorio o la actitud de las autoridades chinas en las investigaciones, que comenzaron con meses de retraso y bastantes obstáculos para los expertos de la OMS y otras agencias.

Tras la visita de estos expertos a Wuhan a principios de año, se emitió un informe en el que se sostenía que la hipótesis más probable del origen del coronavirus era que se había transmitido al ser humano de animales salvajes vía una o más especies que actuaron como intermediarias.

La investigación también indicaba que la hipótesis menos probable era la del origen en un laboratorio, y tampoco consideraba demasiado plausible el contagio a través de alimentos congelados importados, una teoría frecuentemente defendida por medios oficiales chinos.