La Selección Argentina volvió a demostrar por qué es campeona del mundo al imponerse con autoridad a Brasil, su clásico rival, en un partido que terminó en goleada 4-1. Sin embargo, más allá del impecable rendimiento colectivo, el arquero Emiliano Dibu Martínez se convirtió en foco de atención tanto por su actuación bajo los tres palos como por una jugada que desató reacciones dentro y fuera del campo.
Durante el partido, cuando transcurrían 22 minutos del segundo tiempo y la albiceleste dominaba cómodamente el marcador, Martínez protagonizó una acción que fue ovacionada por los hinchas. En una salida con la pelota, se dio el lujo de realizar “jueguitos”, lo que provocó el clamor del público, que coreó su nombre: “¡Dibu, Dibu!”. Sin embargo, esta maniobra no fue del agrado del técnico Lionel Scaloni, quien, con gestos desde la línea de banda, pidió calma y evitó lo que interpretó como un gesto de exceso de confianza frente al rival.
Tras el partido, el arquero marplatense habló sobre el episodio: “Son cosas que a veces en mi club no hago. Justo me quedó la pelota un poco en el aire, pero nada. Yo sé que al técnico no le gustan mucho esas cosas, capaz que hacía tres jueguitos más y me sacaba, este es medio loquito”, comentó entre risas, mostrando la buena relación que mantiene con Scaloni.
Dibu Martínez hizo jueguitos en medio del clásico ante Brasil
Más allá de esta anécdota, Martínez destacó la seriedad con la que el plantel argentino encaró este encuentro, a pesar de que ya habían asegurado su boleto al Mundial en la previa tras el empate entre Uruguay y Bolivia. Según el arquero, desde la victoria frente al equipo charrúa en Montevideo, el grupo estaba enfocado en el duelo contra Brasil: “Lo tratamos como una final. No nos importó haber entrado al Mundial antes del partido, nosotros hoy queríamos ganar y se demostró”.
Martínez también subrayó el compromiso del equipo para mantener su lugar en la historia más allá de los títulos conseguidos: “Queremos seguir estando en la historia. No solo ganando títulos, sino mostrándole a la gente orgullo, ganas, sacrificio. La verdad, la gente viene, paga la entrada y lo mínimo que tenemos que darle es el partido que le dimos hoy”, sentenció.
El partido contra Brasil no solo dejó la anécdota de los jueguitos de Dibu, sino que también marcó un nuevo hito en su carrera. Martínez disputó su encuentro número 51 con la camiseta de la Selección Argentina, consolidándose como uno de los arqueros con más presencias en la historia del combinado nacional. Además, su registro de vallas invictas es impresionante: de los 51 partidos disputados, mantuvo su arco en cero en 36 ocasiones.
En el inicio del encuentro fue homenajeado por Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), quien le otorgó una plaqueta en reconocimiento a sus 50 partidos con la Albiceleste. Estos números se completan con la extraordinaria estadística de haber recibido solo 22 goles desde su debut con la selección.
A pesar del dominio de Argentina, el arquero no logró evitar el único gol brasileño, obra de Matheus Cunha, quien capitalizó un error en la salida del defensor Cristian Cuti Romero. El remate, a media distancia, fue inatajable para Martínez. Sin embargo, más allá de ese episodio, el marplatense tuvo un rendimiento sobresaliente, destacándose especialmente por su seguridad con el balón en los pies, habilitando a los delanteros con precisas asistencias largas.
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Al finalizar el encuentro, Martínez se dirigió al público detrás de su arco y les regaló sus guantes, un gesto que generó la ovación de los hinchas. La entrega y conexión con los fanáticos se convierten en una constante que refuerza su estatus como uno de los jugadores más carismáticos y queridos de la actual generación albiceleste.

Con la victoria frente a Brasil, Argentina cerró con un moño su clasificación a la próxima cita mundialista. Aunque su boleto al Mundial ya estaba asegurado tras el empate entre Bolivia y Uruguay en la altura de La Paz, el equipo dirigido por Lionel Scaloni no bajó el ritmo y jugó ambos encuentros de la doble fecha FIFA de marzo como verdaderas finales.
Argentina, que lidera cómodamente la tabla de las Eliminatorias Sudamericanas, se convirtió en el séptimo país clasificado al Mundial 2026, junto a los organizadores Estados Unidos, Canadá y México, más Japón, Irán y Nueva Zelanda. Con la clasificación en el bolsillo, todavía restan cuatro fechas por disputarse, pero la Albiceleste mantiene su intención de cerrar el torneo con la misma determinación que ha caracterizado su campaña.