Los casos de Barhein, Mongolia y Seychelles fueron una alerta sobre la efectividad de la vacuna Sinpharm para prevenir contagios y con el crecimiento de la variante Delta algunos médicos le piden al gobierno que deje de adquirir vacunas chinas.

 

“No compraría más Sinpharm”, expresó el neurólogo Conrado Estol, que por estas horas está varado en Nueva York.

 

“Hay una evidencia concluyente en el planeta liderada por los datos de Seychelles, Mongolia, Barhein, Chile y Uruguay, algunos de los países que más han vacunado, mostraron que las vacunas Sinopharm y Sinovac son mucho menos eficaces”, dijo Estol en diálogo con Marcelo Longobardi. Sinopharm es una de las vacunas que se aplica en la Argentina y días atrás el gobierno cerró una compra de cuatro millones de dosis para los próximos meses.

 

El 16 de abril las Islas Seychelles habían vacunado al 67,55% de su población y registraban 637 casos en promedio de contagios semanal. Bahrein había inoculado al 34% con 655 casos, mientras que Mongolia alcanzó al 19% de los habitantes y registró 239 nuevos infectados.

 

Un mes más tarde, el 18 de mayo, Seychelles ya tenía al 71% de su población vacunada con al menos una dosis, sin embargo los casos fueron en aumento: hubo 4083. Para esa fecha Mongolia había alcanzado el 50% de inoculados y tenía 161 nuevos contagios. En Barhein eran 50% los vacunados y 975 los infectados.

 

Para el 18 de junio Seychelles había logrado vacunar con dos dosis casi al 70% de su población y los casos fueron 1690, un número mucho menor al de mayo. Lo peculiar es lo errático de la curva del pequeño país africano.

 

En el mes de junio los casos fluctuaron entre 600 y 2200: en cuestión de días se duplicaron y luego volvieron a bajar a fines de junio llegaron a 1200.

 

Barhein comenzó a principios de junio a aplicar un refuerzo de Pfizer a las personas que hubieran sido inoculadas con Sinopharm. La combinación de fármacos parece haber funcionado bien. El país pasó de casi 1800 casos a fines de mayo a 164 a fines de junio. Las estadísticas no permiten determinar cuánta gente recibió efectivamente el refuerzo, pero en los números de Our World in Data figura que el 52% está “completamente vacunado”.

 

En Mongolia los casos comenzaron a subir a fines de mayo. Hubo 192 el 30 de mayo, 830 el 18 de junio y el 30 de junio volvieron a caer a 559.

 

En el caso de Sinovac, una vacuna que se aplica en Chile y Uruguay, los resultados en términos de contagios fueron aún peores: a pesar de que son los casos testigo de una campaña de aplicación exitosa los nuevos infectados nunca dejaron de crecer. Tanto que Chile analiza aplicar un refuerzo con otra vacuna a los ya inoculados.

 

El país trasandino ya vacunó al 65% de su población con al menos una dosis y a más del 50% con dos dosis. Sin embargo la cantidad de adultos mayores internados en terapia intensiva es el mayor de toda la pandemia.