Atlas, el robot bípedo de Boston Dynamics, es el protagonista de un par de videos divulgados por el fabricante. Es interesante el hecho de que en esta oportunidad se muestran los “maquillados” resultados finales pero también el detrás de escena con los desafíos en el desarrollo y también algunas de las falencias del autómata.

En el primer video (aquel que abre este repaso) vemos en pantalla a dos unidades de Atlas que demuestran sus increíbles habilidades para el parkour. Caminan, corren, saltan entre obstáculos, suben a superficies irregulares, trepan a mesas e incluso cierran con un espectacular giro hacia atrás. Todo es genial. Pero como podemos imaginar, aquella es una edición que muestra los mejores momentos de estas máquinas.

Detrás de bambalinas hay trabajo arduo, largas horas de programación, prueba y ensayo, y por supuesto fallas. Tal como señalan en The Verge, se aprecia que en esta oportunidad Boston Dynamics (la firma que también creó al perro robótico Spot) no esconda esas instancias del proceso.

En el segundo video (a continuación de este párrafo) encontramos declaraciones de los ingenieros de la empresa, y lo más jugoso, Atlas cayendo, a veces en forma torpe. La mencionada fuente dice que esta divulgación es “inusualmente transparente”.

Algunos especialistas en robótica criticaron a la compañía que desarrolla estos robots por, supuestamente, engañar a la audiencia mostrando capacidades de las máquinas que sólo se evidencian en escenarios extremadamente controlados. Es decir: no pueden lograrlo en otros espacios, mucho menos improvisar para actuar con eficiencia ante desafíos diferentes. En ese orden, apuntan que los videos son impresionantes, pero que las demostraciones son extremadamente estructuradas y orquestadas.

Desde Boston Dynamics aclaran que Atlas es un proyecto de investigación. Es una máquina vanguardista, pero aún resta camino por recorrer para ese autómata. En ese sentido, y en respuesta a las críticas, uno de los integrantes de la firma que habla en el segundo video dice que “no es que el robot mágicamente haga parkour” y que se trata de “una especie de rutina coreografiada”.

La intención de estas publicaciones, además de la mentada transparencia, es mostrar los avances de Atlas que ahora se mueve con más naturalidad, basándose más en su percepción y, en ese orden, con menos programación previa. “En esta prueba de parkour, el robot está adaptando comportamientos en su repertorio en función de lo que ve. Esto significa que los ingenieros no necesitan preprogramar los movimientos de salto para todas las posibles plataformas y huecos que el robot pueda encontrar”, explicaron en una publicación de blog.