El diputado nacional Martín Maquieyra fue uno de los grandes ganadores de las elecciones primarias del 12 de septiembre. No sólo se impuso en su interna en La Pampa (se presentaron cinco listas en Juntos por el Cambio), sino que se transformó en uno de los postulantes más votados en un territorio históricamente dominado por el peronismo.

Maquieyra busca renovar su banca junto al radical Daniel Kronerberg, que encabeza la lista de aspirantes al Senado, donde está puesta la mayor atención. Sucede que La Pampa es una de las provincias que podría ser determinante en la nueva conformación de la Cámara Alta. El joven dirigente -32 años- surgido en la cantera del PRO -”La Generación”- no tiene dudas y vaticinó que en noviembre el oficialismo se quedará sin quórum propio. En el Frente de Todos, en cambio, creen que pueden emparejar y dar vuelta la elección como sucedió en 2017. Por eso el distrito emerge como uno de los más atractivos de las elecciones legislativas que se disputarán dentro de un mes.

Maquieyra se animó además a mirar al 2023 y pronosticar en una entrevista con Infobae que el jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, se convertirá en el próximo presidente de la Argentina.

– ¿Por qué no hubo sesión esta semana en la Cámara de Diputados?

Creo que el gobierno no entendió o no quiso entender el resultado electoral, que implica que tiene buscar consensos de ahora más para poder legislar. Quisieron forzar una sesión sin avisarnos ni intentar consensuar un temario. Nosotros, obviamente, queríamos discutir muchos temas y eso llevó al fracaso de la sesión

– Uno entiende la cuestión política, pero teniendo en cuenta que estamos en un período con pocas sesiones por las elecciones, ¿no era una buena oportunidad para debatir cuestiones que son importantes para la sociedad?

Sí, seguro, lo que pasa es que no nos sentamos a debatir. El oficialismo llamó intempestivamente a una sesión sin consultarnos, donde había un tema interesante que es la Ley de Etiquetado, pero lo urgente no estaba. Nosotros queremos, por ejemplo, declarar la educación como un servicio esencial.

– ¿Qué implica eso?

Implica que ante una pandemia o cualquier otra situación, la educación sea lo último que cierre… Que incluso los gremios que en muchas provincias abusan de la medida constitucional de ir a un paro, tengan un mínimo de clases garantizadas. Implica, por ejemplo, que las pruebas Aprender no se puedan posponer. Los datos indican que 7 de cada 10 chicos no comprenden textos. Antes de la pandemia, eran 5 de cada 10. Esas son las cosas urgentes que tenemos que discutir junto a las de la producción y generación de empleo.

– María Eugenia Vidal quiere que la oposición se quede con la Presidencia de la Cámara. ¿Usted qué opina?

Sí, yo creo que el resultado nos marca que nuestra fuerza va a tener la responsabilidad en la Cámara de Diputados de ser la primera minoría. Eso te posiciona en el reglamento para tener la Presidencia. Pasó en el 2001 cuando De la Rúa perdió la elección. ¿Podemos hacerlo? Sí. ¿Es completamente reglamentario? Sí. Y es una responsabilidad que te permite poner en agenda los temas que queremos y no va en contra de la línea de sucesión. Primero está la Vicepresidenta y luego el vicepresidente provisional del Senado; no hay ningún ataque a la democracia.

-Durante el gobierno de Cambiemos hubo circunstancias similares y Emilio Monzó, elegido entonces por el oficialismo, fue elegido presidente de la Cámara

– Esperaron tres meses y se terminó desenredando todo lo que fue el bloque del Frente de Todos en su momento y nosotros quedamos como primera minoría. Pero son cosas que hay que hablarlas y debatirlas internamente. No son quizás las mismas posturas las del PRO y las de la UCR.

– Usted fue candidato en las Primarias, ganaron por 10 puntos en La Pampa, ahora vamos rumbo a las elecciones del 14 de noviembre. ¿Cómo ve el escenario?

– Tengo mucho entusiasmo. Es un resultado que nos llena de orgullo y de satisfacción porque se vieron en esa elección tres cuestiones básicas. El oficialismo perdió porque impuso medidas muy restrictivas en cuanto a lo sanitario. La cuarentena eterna también en La Pampa la sufrimos los comerciantes, las personas que tienen un gimnasio… todas aquellas personas a las que les dijeron que su trabajo no era esencial. ¿Y cómo hace uno para vivir si no puede trabajar? Lo segundo, obviamente, fue lo económico, relacionado a esa cuarentena tan estricta. Subió 4% la desocupación y la pobreza en La Pampa, tenemos el índice de desocupación más alto del país, 13,5%, y eso se vio reflejado en las urnas. Y un último factor, que para mí es el más importante, es que nos posicionó como una alternativa tanto a nivel nacional como provincial.

Nos vemos con mucha cautela porque ya ha pasado en 2017 que ellos lograron mejorar el resultado, pero en esta elección hay condimentos distintos.

– La Pampa, CABA, Buenos Aires, Córdoba… ganaron en casi todo el país. ¿El resultado se explica por los problema del Gobierno en la gestión de la pandemia?

– Sí, yo creo que ese factor se vivió en todo el país. A mí no me gusta hablar de ser oposición. Me parece que eso es simplemente decir “estamos en contra por estar en contra”. Y yo creo que el electorado nos dio la posibilidad de volver a ser una alternativa. Es también un voto de reivindicación a nuestra gestión después de haber sacado más del 42% en el en el 20 19. Me parece que ahí hay una reivindicación a lo que logramos en Juntos por el Cambio y un electorado que dijo “está bien, quiero que sean una alternativa para el 2023″.. Pero hay que construir.

– En La Pampa, específicamente, el oficialismo tiene la esperanza de dar vuelta la elección y en virtud de ello retener el quórum en la Cámara de Senadores… ¿Esperan una presencia mucho más fuerte de referentes del gobierno durante la campaña?

– Ya fue fuerte durante la primaria. Estuvo el Presidente, le levantó la mano a los candidatos. Y el propio gobernador planteó que se plebiscitaba su gestión. Yo creo que ya habían jugado todo en la primaria y van a volver a jugar hasta lo que no tienen en la general. Y lo que siento es que los ojos del país están en La Pampa. Están todos mirando esta elección porque ha pasado que en su momento, en el 2017, lograron emparejar la elección con respecto a las PASO y ganar por 76 votos.

Yo sé que La Pampa es la provincia que le va a quitar el quórum a Cristina en el Senado y yo sé que ella también lo sabe, por eso está poniendo sus ojos ahí. La Secretaría Administrativa del Senado, que se sienta a la derecha de Cristina, es quien se podría quedar afuera: “Luchy” Alonso, segunda candidata a senadora, un perfil muy interesante, pero eso es lo que está en juego.

Usted habló de construir rumbo a 2023. Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larrreta, Patricia Bullrich, María Eugenia Vidal… hoy hay diferentes liderazgos en el PRO. ¿Dónde lo encolumnamos a usted?

– Yo creo que lo más importante es que tenemos jugadores para todas las canchas, tenemos perfiles que pueden ir a un lado u otro, no es como en 2015 cuando Mauricio era el único referente. Hay liderazgos intermedios, el de Horacio, el de Patricia, el de María Eugenia y el del propio Mauricio, que algunos buscan jubilarlo y yo creo que va a ser central en este armado.

Yo tengo mucha afinidad con Horacio Rodríguez Larreta, su tenacidad en la gestión, su forma de gestionar, me formé al lado de él, trabajé con él en la atención inmediata en la Ciudad, recorría todas las noches la Ciudad para tratar de que las personas que dormían en la calle no lo hicieran. Y la verdad que vi en él esa tenacidad para gestionar la Ciudad y creo que va a ser el próximo Presidente en 2023. Pero hay que darle lugar a todos para que participen. Patricia ha logrado en el partido una llegada que quizás no tenía antes y ha formado cuadros en todo el país. Soy de los que creen más en el equipo que en una persona.

– ¿El desenlace de ese camino es a través de una gran primaria en 2023?

Sí, yo creo que sí, como la hemos tenido en 2015. Lo que hemos ensayado en La Pampa, que tuvimos distintas listas, es también lo que tiene que pasar en 2023 donde todos tengan posibilidad de participar.

– ¿Qué ha aprendido el PRO de su paso por el gobierno nacional entre 2015 y 2019?

La experiencia en la gestión, que muy pocos cuadros nuestros la tenían. Después, me parece que escuchar mucho más al electorado, que fue lo que nos plantearon en 2019. Entender que una gestión es un proceso que tiene que tener una continuidad más allá de cuatro años.. A veces hay reformas que hay que hacerlas con mayor acompañamiento político.