En Argentina, hay 6.647.911 personas que esperan por la aplicación del segundo componente de la Sputnik V, cuando en todo el mundo hay coincidencia de la necesidad de contar con las dos dosis -e incluso hablan de una tercera- para enfrentar la amenaza de la variante Delta. De esos 6,6 millones de argentinos, 4.185.402 -el 63%- tiene el esquema vencido, ya que cumplió el intervalo de 56 días establecido por el Ministerio de Salud de la Nación el 1ro de julio, cuando decidió dejar atrás la estrategia de priorizar la aplicación de una dosis a una mayor cantidad de la población.

Pero lo preocupante es que más de la mitad de los que ya tienen el plazo vencido – 2.268.045 – son adultos de más de 60 años. Fue el sector priorizado al comienzo del plan de vacunación, cuando solo estaba disponible en el país la Sputnik V y habían llegado, básicamente, dosis del componente uno.

A su vez, este sector de adultos mayores es, por su edad y posibilidad de tener comorbilidades, el más vulnerable en términos de mortalidad. Las cifras así lo muestran claramente: el 79% de los fallecidos totales desde el comienzo de la pandemia, pertenece a ese rango etario.

Estos datos no son indiferentes en el Ministerio de Salud a cargo de Carla Vizzotti, ni en el Gobierno nacional. Saben que es un reclamo que hizo propio la oposición y se extiende a los que llevan más de tres, y hasta cuatro, meses esperando el segundo componente de la Sputnik V. El contrato con los rusos no se cumplió, y la administración de Alberto Fernández no parece tener muchas alternativas – ni legales, ni sanitarias todavía – ante ese incumplimiento.

Hasta el momento, arribaron a la Argentina un total de 11.868.830 dosis de la vacuna rusa: 9.375.670 del primer componente uno y 2.493.160 del segundo. Esto implica que, por cada cuatro primeras dosis, llegó solo una de la segunda. El último cargamento de 550.000 llegó el 12 de julio, y no hay novedades aún de la posible fecha de arribo de una nueva tanda de segundas dosis de la vacuna rusa.

El contrato original preveía 10 millones de tratamientos contra el COVID 19 – 20 millones de dosis del primero y segundo componente -, y luego fue ampliado a 30 millones de dosis en total. Como es secreto, solo hay especulaciones sobre si preveía o no una sanción, en caso de que Rusia no cumpla con lo firmado, o decidiera enviar más dosis del componente uno que del dos.

Esta falta del segundo componente de la Sputnik V generó una situación sin lógica sanitaria: mientras 2.647.099 personas menores de 60 que recibieron AstraZeneca o Sinopharm ya tienen las dos dosis, debido a que la disponibilidad de estas vacunas permitió avanzar con la inoculación de los más jóvenes, hay 2.343.367 adultos mayores con Sputnik V que no pudieron completar su vacunación.

La demora en la producción fue reconocida por el gobierno de Vladimir Putin y generó una carta de reclamo de la asesora presidencial Cecilia Nicolini. Para hacer frente a esta situación que complica al Gobierno y preocupa a un sector importante de la población, el Ministerio de Salud de la Nación junto a varias provincias comenzaron ensayos de la combinación de la Sputnik V con las de AstraZeneca y Sinopharm.

Los primeros resultados serían presentados hoy miércoles por la ministra Vizzotti. La combinación de vacunas contra el coronavirus es una alternativa que analizan muchos países para inmunizar a su población ante la dificultad del acceso a las fabricadas por los distintos laboratorios. De confirmarse la eficacia esperada, quienes hayan recibido la primera dosis de la fórmula rusa podrán elegir combinar vacunas para completar su esquema o bien esperar una dosis del componente 2 de la Sputnik V.

Frente a este panorama, la buena noticia que se conoció ayer fue que el fabricante ruso de la Sputnik V avaló que el laboratorio argentino Richmond produzca más de 3 millones de dosis del segundo componente que estarían disponibles este mes.

La vacunación de los menores de 60

Según el análisis de la Unidad de Datos de Infobae, dentro del grupo de los menores de 60 años de edad, 7.429.295 personas recibieron la primera dosis de Astrazeneca y 876.343 la segunda, por lo que hay 6.552.952 personas (el 88%) que esperan completar su vacunación con la vacuna elaborada por el laboratorio anglo-sueco en alianza con la Universidad de Oxford.

Con relación a la aplicación de Sinopharm en menores de 60, la recibieron 6.135.153 personas de ese rango etario, de las cuales 1.770.756 tienen la segunda dosis, por lo que el 71% espera completar el esquema de inmunización con la fórmula china en el país.

Ritmo de vacunación: aceleran la segunda dosis

En los últimos catorce días, se aceleró el ritmo de vacunación de la segunda dosis, en detrimento de la primera.

El promedio diario de aplicación de primeras dosis, en la última semana, con relación a la anterior, bajó un 29%. Esta última semana se colocaron en promedio 177.319 por día, mientras que la semana anterior se habían colocado 250.625 dosis diarias.

No ocurre lo mismo con las segundas dosis. En los últimos 7 días se colocaron en promedio 174.895 segundas dosis diarias. La semana anterior había sido de 92.968 segundas dosis diarias en promedio, lo cual implica un aumento del 88% en los últimos 7 días con relación a la semana previa.

Hasta el momento y con los datos de anoche, en Argentina se aplicaron 32.923.710 dosis de vacunas. De ese total, 25.454.176 corresponden a la primera dosis y 7.469.534 a la primera.

Esto implica que el 56% de la población en el país tiene al menos una dosis y solo el 16% la segunda. Por lo que el 39% de la población espera completar el esquema de vacunación: son casi 18 millones de personas.

Si se analiza por tipo de vacuna, más allá de la Sputnik, se colocaron 9.032.217 primeras dosis de la vacuna AstraZeneca, y 2.137.504 de la segunda, que es igual a la primera en composición. Estas cifras implican que el 76% tiene aún pendiente completar el esquema de vacunación con esta fórmula.

En cuanto a la Sinopharm, ya recibieron la primera dosis 7.134.682 personas, de las cuales ya pudieron completar su esquema 2.656.293, por lo que hay 4.478.389 personas (el 63%), que aún aguardan por completar el esquema vacunatorio.

¿Cómo se procesó la información?

La Unidad de Datos de Infobae lleva un registro de los arribos de vacunas conforme su procedencia y tipo. En el caso de la vacuna rusa, se discrimina por tipo de dosis: 1 y 2. Con estos datos y seguimiento de las dosis aplicadas, podemos establecer el stock que Nación dispone de cada tipo de dosis. Por otro lado, el Ministerio de Salud de la Nación actualiza diariamente una base de datos en la que comparte información sobre cada dosis aplicada. Con esta información se calculó la cantidad de segundas dosis pendientes. Para el cálculo de dosis vencidas se consideró una ventana de 56 días (8 semanas) para las vacunas Sputnik y Astrazeneca. Y de 28 días (4 semanas) para el caso de Sinopharm.

Si desea visualizar y/o descargar la hoja de cálculo con sus respectivas pestañas, siga este enlace.