95 intendentes de la provincia de Buenos Aires no podrán renovar su mandato en 2023 ya que llegarán a esa instancia con más de dos períodos encima y por ley deberán buscar nuevos rumbos. Algunos jefes comunales ya se adelantaron en la elección 2019 y cruzaron del ejecutivo al terreno legislativo. Todavía no hay certezas si en 2023 buscarán volver a ser candidatos a intendentes o renovar su lugar como diputado o senador provincial. Sin embargo, hay otros dirigentes bonaerenses que sí intentarán en las próximas elecciones ir a la Legislatura bonaerense o buscar un lugar como diputado nacional y poner un stand by a su rol como intendente.

En el medio está la discusión de la ley provincial 14.836. La norma votada en agosto de 2017 por un acuerdo sellado entre la entonces gobernadora María Eugenia Vidal y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, establece que los cargos a intendente, diputados y senadores provinciales, concejales y consejeros escolares sólo podrán renovarse una vez. Para el kirchnerismo la norma no respeta la voluntad popular. En aquel tiempo, algunos intendentes del peronismo jugaron un papel clave: sus bloques aliados acompañaron en general la norma dándole curso a la ley que ahora, para algunos dirigentes, se convirtió en un reloj de arena.

En este contexto y también bajo otras necesidades es que un puñado de jefes comunales vienen llevando adelante un trabajo silencioso -y no tanto- para disputar lugares en la listas.

Por el oficialismo quién ya trabaja en esa línea es el intendente de Salto, Ricardo Alessandro. El jefe comunal quiere ser candidato a diputado provincial por la Segunda sección electoral. Su lugar podría ser el segundo escalón de la nómina. El primero, es casi un hecho, sería para la actual diputada provincial Fernanda Díaz. Sin embargo, en la Segunda sección electoral (que abarca a los municipios de Arrecifes, Baradero, Capitán Sarmiento, Carmen de Areco, Colón, Exaltación de la Cruz, Pergamino, Ramallo, Rojas, Salto, San Andrés de Giles, San Antonio de Areco, San Nicolás, San Pedro y Zárate), el oficialismo tiene varios referentes e integrantes de distintos espacios que quieren estar. Por ejemplo, quien tiene un núcleo territorial allí es el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni y su esposa la senadora provincial Agustina Propatto.

Sergio Berni junto a Axel Kicillof y Fernando Espinoza (Prensa Ministerio Seguridad PBA)Sergio Berni junto a Axel Kicillof y Fernando Espinoza (Prensa Ministerio Seguridad PBA)

El intendente de Salto ya mantuvo charlas con el Jefe de Gabinete bonaerense y mano derecha del gobernador Axel Kicillof, Carlos Bianco por este tema. Bianco no tiene poder de decisión en estos menesteres, pero trasladará el mensaje. Alessandro, también le hizo saber de su intención al senador provincial y uno de los referentes de la sección Facundo Ballesteros, de La Cámpora. Según supo Infobae, la intención de este intendente -que transita su quinto mandato- es también darle más protagonismo político a su hijo, Camilo, que es el secretario de Gobierno.

Otro intendente bonaerense que también podría traccionar a su hija es el intendente de San Isidro, Gustavo Posse. Además de este factor, el intendente viene advirtiendo que será precandidato a diputado nacional por una línea del radicalismo dentro de Juntos por el Cambio. “Voy a enfrentar a Facundo Manes, a Diego Santilli, y todos los que se quieran presentar”, sentenció días atrás.

Dentro de este esquema, también en el frente opositor, quien sostenía que podría ser candidato a diputado nacional era el intendente de Vicente López, Jorge Macripara bloquear las intenciones del vicejefe de Gobierno porteño Diego Santilli de saltar a la Provincia. Sin embargo, la irrupción de Facundo Manes, como aparente precandidato a diputado nacional con la estructura de la UCR acompañando, alteró algunos planes. “Si Santilli es candidato, Macri también lo va a ser”, desafiaban desde Vicente López hasta la semana pasada.

En la línea de Posse, algunos intendentes que lo acompañaron en la discusión interna de la Unión Cívica Radical también podrían migrar o intentar una candidatura legislativa. Por ejemplo, por la Quinta sección electoral el intendente de Maipú, Matías Rapallini, puede ir en ese camino.

En 2019 ya hubo intendentes que dejaron de lado su lugar en los ejecutivos para mudarse, sobre todo, a la Legislatura bonaerense. Por el peronismo aparece Juan Pablo De Jesús, que dejó de ser intendente de La Costa para convertirse en diputado por la Quinta sección electoral. En 2023 no volverá a pelear por la intendencia, esa competencia será responsabilidad del actual jefe comunal, Cristian Cardozo. El proyecto de tándem De Jesús-Cardozo es a largo plazo.

También el hoy senador provincial por el peronismo, Alfredo Fisher, dejó la intendencia de Laprida; al igual que David Hirtz quien hoy es senador y no renovó como intendente de Adolfo Alsina. Quienes eran intendentes de General Alvarado, Germán Di Césare (Frente Renovador) y de General Pinto, Alexis Guerrera (hoy ministro de Transporte de la Nación), también eligieron no ir por otro mandato en sus municipios y mudaron su candidatura para una banca en la Legislatura bonaerense.

En lo que hace a la ley que limita las reelecciones indefinidas hubo algunas señales en los últimos meses del 2020: señales de que algo hay que hacer con esa norma. Durante un asado en Avellaneda, el presidente Alberto Fernández habló de la ley que pone un techo a la renovación de los mandatos. “Cuando un intendente es (elegido) dos o tres veces, es porque los vecinos lo votan y quieren que siga siendo intendente. Y nosotros no podemos ir en contra de la voluntad popular”, decía el presidente. Los dichos habían despertado expectativa. La coyuntura pandémica con la aparición de la segunda ola de coronavirus dilató la discusión.

“El tema está ahí, puede ser que de acá a las elecciones de 2023 haya alguna movida y se avance con la judicialización de la norma, para que se considere la cuestión de la retroactividad”, le deslizó a Infobae un dirigente con anclaje en los intendentes peronistas.

La línea para judicializar esa norma es que la ley tome como primer mandato el período 2017-2021 o directamente a partir de 2019, ya que la norma sancionada en agosto de 2016 toma como primer mandato el período 2015-2019. Con una reinterpretación a lo promulgado, los intendentes que quieran renovar en 2023 tendrían la chance de hacerlo por cuatro años más. Mientras, algunos intendentes ya trabajan para desembarcar en puestos legislativo.