El sector de los videojuegos tiene a crecer un 6% anual, pero en el marco de la pandemia lo hizo en un 14%, de acuerdo a información de la firma SuperData. No sorprende, en tanto, que nuevos desarrollos gamer usen al Covid-19 como temática para la aventura, tal como ocurre en Monstuos vs. Virus, un videogame creado en Uruguay. El juego (que se consigue gratis) propone una combinación de entretenimiento y educación para que chicos en edad escolar sepan más sobre la crisis sanitaria de un modo ameno, diferente a las vías tradicionales de acceso a la información.

“Vimos cómo sufrían los más chicos y nos propusimos hacer algo amigable para que entendieran y que adquirieran comportamientos, hábitos, que ya no eran practicados sólo por los adultos sino también por ellos”, cuenta en diálogo con TN Tecno Eduardo Hipogrosso, decano de ORT Uruguay, la facultad del país vecino que nucleó este desarrollo. “Pensamos que teníamos el potencial de usar el videojuego como vehículo para llegar al público escolar. Así fue cuando convocamos a los graduados y alumnos de nuestra Licenciatura en Animación y Videojuegos para conformar un equipo al que sumamos diseñadores gráficos, ingenieros de sistemas, programadores y sonidistas”.

Uno de los especialistas convocados para la tarea, que se concretó en apenas tres meses de trabajo, es Bruno Arce, productor de la entrega y docente en aquella academia, quien nos cuenta que consideraron que “es mejor que los chicos aprendan indirectamente a través de una metáfora mientras juegan, en lugar de presentarles páginas y páginas con textos e información”.

“El objetivo del juego es acercar a los niños una opción amigable para que puedan aprender sobre los riesgos y las formas de cuidarse del Covid-19”, explica Arce.

– ¿De qué va Monstruos vs. Virus? ¿Cómo se juega?

– En el escenario de un campamento para monstruos, los jugadores podrán ver de forma clara cómo puede esparcirse un virus a través de una pequeña población, y aprender sobre las consecuencias de no mantener los cuidados adecuados, tanto a nivel individual como comunitario. Vivirán en primera persona la importancia del distanciamiento social, de mantenerse higienizados, el por qué de los aforos limitados en las zonas cerradas, las diversas circunstancias en las que pueden ocurrir contagios, qué hacer cuando se detecta una infección y cómo uno puede adaptarse a una situación que puede parecer extraña y desconocida al principio.

– ¿Cómo abordaron el rigor necesario para la divulgación de datos sobre salud?

– Desde el día uno contamos con el apoyo del Hospital Británico, ya que al estar desarrollando un videojuego médico, es sumamente importante contar con datos e información reales, avalados por profesionales. Durante los tres meses de desarrollo tuvimos reuniones con el personal médico, para llevar un control y contar cómo estábamos representando el conocimiento deseado en las mecánicas del juego.

Una reunión del equipo de desarrollo; de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha: Bruno Arce, Federico Grandal, Joaquín Volonté, Maru Silveira, Rodrigo Noguera, Victoria Grünberg y Vincent Silva.Por: (Foto: Gentileza ORT Uruguay)

– ¿A qué aspecto apelaron para que el título sea atractivo para los más chicos?

– El principal concepto que utilizamos para el desarrollo del videojuego fue el de la metáfora, no queríamos “aburrir” a las niñas y a los niños con la premisa de “jugá y aprendé con este videojuego sobre Covid-19” sino todo lo contrario, que jugaran un título divertido y que el mensaje estuviera implícito, sin forzarlo. Nos pareció que teníamos que esconder esa temática en otro contexto, en otro universo que les pareciera más divertido y que les diera ganas de jugar. De ahí salió la idea del campamento de monstruos adorables.

– ¿Reconocen algún tipo de inspiración, en otros juegos?

– Tomamos como referencia los videojuegos más populares entre el público objetivo para saber qué les divierte, qué les interesa y cómo llevar algunas de esas mecánicas al nuestro. Entre ellos los más conocidos podrían ser Among UsFortnite y Los Sims, entre otros. Además, como referentes visuales para los monstruos y el entorno tomamos algunas series animadas contemporáneas como Gravity FallsSteven Universe y Hora de Aventura. Para el diseño de los boy scouts y sus uniformes, las principales referencias fueron Russell (Boy Scout de la película UP) y la película Moonrise Kingdom de Wes Anderson.

– ¿Ya recibieron devoluciones por parte de jugadores?

– Sí, fueron muy buenas. Desde el primer playtest que hicimos con niñas y niños de 4°, 5° y 6° de escuela pudimos notar cómo entendían en pocos minutos la metáfora que se plantea en el videojuego. No sólo eso, sino que también se empezaron a escuchar comentarios sobre los personajes preferidos de cada uno, sobre qué hacer para evitar un contagio, sobre cómo aislar a un contagiado, etcétera. Sin necesidad de que algún adulto interviniera o explicara.

Consultado acerca del principal desafío de este desarrollo, Arce no duda y hace referencia a cierta complejidad que supone crear un juego con información médica, que a su vez eduque. “Es muy importante estar informado con fuentes de primera y no quedarse sólo con lo que uno lee en Internet”. Además dice que también reviste dificultad “saber con qué información quedarte para el juego y cuál prescindir, es decir, qué mensajes son los más importantes que queremos que los chicos se lleven y cómo los transformamos en mecánicas del juego para que sea divertido y no se sienta una experiencia forzada”.

Creado para una audiencia de entre 8 y 12 años (aunque los desarrolladores dicen que es apto para cualquier edad), el juego se consigue en la tienda de apps para Android y en la plataforma del Plan Ceibal, también para jugar en la computadora. Con la participación de Arce, Federico Grandal, Joaquín Volonté, Maru Silveira, Rodrigo Noguera, Victoria Grünberg y Vincent Silva; Monstruos vs. Virus fue declarado de Interés Ministerial por el Ministerio de Salud Pública, y por el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay. Además contó con el asesoramiento especializado del Dr. Gerardo Pérez, médico internista del Hospital Británico de Montevideo, y de la Lic. Silvina Pintos, responsable del Comité de Infecciones de aquella institución sanitaria.