Los bonos de la deuda que emitió Martín Guzmán siguen en el ostracismo total. No sólo se perdieron la suba de las acciones argentinas de las últimas semanas, sino que mantienen un sesgo netamente negativo. “Nadie sabe quién manda en el Gobierno y además ahora a (Martín) Guzmán lo mandan a hacer política y decir cosas que piantan inversores. Hay que tener estómago para comprar deuda pública con este nivel de incertidumbre. Hasta que pasen las elecciones ni con RCP (reanimación cardiopulmonar) reviven los bonos”, reseñó un experimentado operador de la City.

Así las cosas, los bonos que emitió el mismo Guzmán rinden hasta 24% en dólares marcando una posibilidad de default altísima para los próximos años. No es para menos: el país no tiene dólares y no hace nada para recuperar el acceso al crédito. De ahí que la insolvencia futura de quien emite esos pagarés haga que nadie quiera tenerlos en cartera.

Nadie quiere tocar a los bonos argentinos porque hay alto riesgo de que no se paguen en los próximos años

Nadie quiere tocar a los bonos argentinos porque hay alto riesgo de que no se paguen en los próximos años

Populismo sin plata

 

Cayeron mal la últimas apariciones públicas del ministro de Economía (en el ultra oficialista canal C5N y en el CCK). Allí Guzmán se subió a la tribuna política a pesar de que, solapadamente, realiza el ajuste fiscal que pide la economía.

“No está claro que la Argentina pueda pagar cuando le toque, más bien como siguen las cosas lo más probable es que tengan que volver a reestructurar. La deuda lejos está de ser sostenible como dice el ministro de Economía. Sólo patearon los problemas para adelante. El país es insolvente en este momento y no parece que este Gobierno esté haciendo mucho para cambiar esa realidad”, repite el gerente de una boutique financiera local.

Los números marcan a las claras la desconfianza que hay. Los bonos pierden hasta 20% en dólares en lo que va del año y ceden hasta 7,20% en el mes. Este miércoles cayeron también en las operaciones en Nueva York. Y el riesgo país refleja ese movimiento: sube 21% en el 2021 hasta los 1.664 puntos básicos.

“Los bonos soberanos que emitió (Martín) Guzmán en la reestructuración de la deuda tienen valor de estrés; las probabilidades implícitas de entrar en default en 2024 son muy altas. No hay interés de los inversores extranjeros por los bonos argentinos, y los locales compran porque hay una regulación”, explicó Paula Gándara, head portfolio manager de AdCap Asset Management.

La Argentina está atada a que el Gobierno vea la forma de perdurar hasta el 2023 luego de las elecciones

La Argentina está atada a que el Gobierno vea la forma de perdurar hasta el 2023 luego de las elecciones

Mucho olor a default post 2024

 

La ejecutiva añade que si bien los bonos en dólares están en valores de entrada, en general el contexto político no estaría apoyando al desempeño de los bonos en dólares. “El GD38 en 37.58 dólares parece en caída libre, habiendo negociado en u$s43”, recuerda.

Lo que pasa en los bonos no pasa en las acciones pero hay un riesgo latente de que haya una fuerte toma de ganancias antes de las elecciones o inmediatamente después. “Comprar con el rumor y vender con la noticia”, es la máxima de los operadores.

“La expectativa del mercado es que, ante un cambio del equilibrio político, las empresas tengan mayor flexibilidad para reacomodarse a un nuevo escenario; a diferencia, quizás de las finanzas públicas. Por eso, estamos viendo esta suba en el mercado argentino para las acciones, y no así para los bonos en donde pesan otras variables”, destaca Santiago Abdala, director de Director de PPI.

No obstante, doce, es esperable que haya una toma de ganancias en el mercado de acciones antes de las elecciones, porque muchos inversores son de corto plazo y especulan con la expectativa de una victoria de la oposición en las elecciones para después vender.

 

“Igualmente un cambio de fuerzas en el gobierno no garantiza una mejor situación automáticamente. Mientras los inversores no vean que se van acomodando los distintos desajustes que hay en la macro, hasta que no haya un conjunto de soluciones impulsado por un programa político y económico estable hacia adelante, vemos difícil que haya un entusiasmo mayor por los instrumentos de riesgo argentino”, agregó Abdala.