La crisis económica y las perturbaciones del sistema alimentario derivadas de la pandemia de covid-19 agravarán la falta de alimentos en mujeres y niños, con un costo potencial para el mundo de casi USD 30.000 millones en futuras pérdidas de productividad, según indicó un estudio publicado en la revista Nature Food.

De acuerdo a la publicación, hasta 3.000 millones de personas podrían no costear una dieta saludable debido a la pandemia de coronavirus. Esto agravará la desnutrición materna e infantil en los países de ingresos bajos y medios, provocando retraso en el crecimiento, emaciación, mortalidad y anemia materna, indicó el informe.

Asimismo, indicó que las interrupciones en las cadenas de suministro de alimentos perecederos ricos en nutrientes, como frutas, verduras, lácteos, carne y pescado, provocaron volatilidad en los precios y la disminución del consumo de estos alimentos. “Los hogares han optado por fuentes de calorías menos costosas, como alimentos básicos con almidón, cereales, grasas y alimentos ultraprocesados que conducen a dietas de peor calidad”, detalló la publicación.

Los hogares han optado por fuentes de calorías menos costosas, como alimentos básicos con almidón, cereales, grasas y alimentos ultraprocesados que conducen a dietas de peor calidad

En ese contexto, para Nature Food en 2022 los trastornos relacionadas con la pandemia podrían provocar 9,3 millones de niños adicionales con bajo peso para su estatura, 2,6 millones demasiado bajos para su edad, 168,000 muertes infantiles y 2,1 millones de casos de anemia materna. Según el estudio, esto podría causar USD 29.700 millones en futuras pérdidas de productividad.

“Sin respuestas rápidas y estratégicas, la pandemia no sólo revertirá años de progreso y exacerbará las disparidades en materia de enfermedades, desnutrición y mortalidad, sino que también pondrá en peligro el desarrollo del capital humano y el crecimiento económico de la próxima generación”, señalan los investigadores.

El hambre en el mundo ha alcanzado su nivel más alto en 15 años y una décima parte de la población mundial estaba desnutrida en 2020, según las Naciones Unidas. El organismo internacional agregó que se necesitará un esfuerzo “tremendo” para que el mundo cumpla con el compromiso de acabar con el hambre para 2030.

La situación en la Argentina

La pobreza se encaminó hasta el 43,5% en el primer semestre del año en la Argentina, frente al 40,9% registrado en el mismo período del 2020.

La fuerte y crónica inflación, las restricciones a la actividad económica por la pandemia y la reducción de los programas de asistencia social implementados en 2020, junto con la crisis que registra el país desde el estallido de la convertibilidad, configuran los factores que explican este resultado.

Así lo indicaron expertos en estadísticas sociales consultados por Infobae, que esperan ver si en el tercer trimestre hay un alivio transitorio como producto de algunos ingresos adicionales, pero que se revertirá en la última parte del año si no hay un cambio rotundo en las expectativas económicas.

El director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia, consideró que la cifra de pobreza del primer semestre rondará el 43 por ciento.El director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia, consideró que la cifra de pobreza del primer semestre rondará el 43 por ciento.

En ese marco, el director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA)Agustín Salvia, consideró que la cifra de pobreza del primer semestre rondará el 43 por ciento. En el primer trimestre, explicó, se combinó “una Argentina sin el IFE, con cierta recuperación, pero también con alta inflación y pérdida del ingreso real, combinada con más empleo informal y parálisis en la demanda del empleo privado”.

En tanto, los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Censo (Indec) indicaron que al cierre del último año, la pobreza alcanzó el 42% para el promedio del segundo semestre, pero que el desagregado por trimestre, procesados por los expertos de la Universidad Católica Argentina (UCA), llegó a un nivel de 45,2% en el período octubre-diciembre.

Mientras que un informe del Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), dependiente de la Universidad Metropolitana de los Trabajadores (UMET) arrojó que además hay casi un 20% de personas al borde de caer en esa situación.