El 20 de agosto, el presidente Alberto Fernández reunió a todo su gabinete en el Museo del Bicentenario para hacer un repaso la gestión de cada ministerio y bajar una línea clara de cómo seguir la campaña electoral. En ese momento el escándalo por la foto de cumpleaños de Fabiola Yáñez en la Quinta de Olivos era una herida abierta con dificultades para cicatrizar.

En ese encuentro Fernández les pidió a sus ministros defender la gestión, volcarse a la calle a tener contacto con la gente y explicar lo que se había hecho durante toda la pandemia. El objetivo de fondo, además del electoral, era salir del conflicto del presente, por el escándalo de Olivos, con argumentos del pasado, sobre la gestión sanitaria.

Antes de esa reunión de gabinete, en la cúpula del gobierno nacional habían designado a tres funcionarios para ocupar los medios con un tema central en la campaña: la recuperación económica. Contar al detalle y con la suficiente claridad para que lo entienda la mayoría, que el Frente de Todos estaba llevando adelante un proceso de reactivación pospandemia que ya estaba arrojando resultados en los indicadores de la construcción, la industria y las exportaciones.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, durante su participación en un acto de campaña en Mendoza El ministro de Economía, Martín Guzmán, durante su participación en un acto de campaña en Mendoza

Para esa tarea designaron al ministro de Economía, Martín Guzmán; el de Producción, Matías Kulfas; y la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca. El titular del Palacio de Hacienda tuvo que adaptarse a un formato de campaña que no está vinculado a su rol más técnico. Viajó a Mendoza, Córdoba y Tucumán para acompañar a los candidatos del Frente de Todos en esas provincias.

De todas formas, Guzmán arrancó la promoción de su trabajo en el área económica antes de la campaña. Encabezó charlas en universidades, reuniones con empresarios y visitas a fábricas. El objetivo concreto fue contarle a distintos públicos qué es lo que estaba haciendo el Gobierno en materia económica y hacia dónde quería ir en esta nueva etapa de pospandemia.

Kulfas, que al igual que Guzmán es un ministro de bajo perfil, más técnico, también participó de algunas recorridas con una clara impronta electoral. Acompañó al Presidente la metalúrgica APEX en La Pampa y viajó a Córdoba lanzar líneas de financiamiento para centros tecnológicos y Pymes. Repartió boletas en la calle y presenció la apertura de la cadena norteamericana Sbarro en Argentina. De traje y corbata, se inclinó por una porción de pizza en la avenida Corrientes.

El Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, durante su participación en una charla transmitida por TwitchEl Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, durante su participación en una charla transmitida por Twitch

Cecilia Todesca se volcó a la campaña en los medios de comunicación. Es una de las voceras más claras del Gobierno pero se siente cómoda con el anonimato mediático. Su nombre explotó en las redes sociales el 23 de agosto, cuando Cristina Kirchner subió a su Twitter una explicación que la funcionaria dio sobre la caída de salario real durante el Gobierno de Mauricio Macri. “Claro como el agua”, escribió la Vicepresidenta.

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, se vistió de militante para salir a repartir boletas del Frente de Todos. Fue parte de un plan de acción coordinado por el Gobierno para que los ministros salgan a caminar la calle, a pedir el voto y a estar cerca del ciudadano común. Territorio con imagen de hombre simpleRemera y zapatillas. Redes sociales y un mensaje: contar cuál es la vida que quiere este Gobierno para la sociedad de este país.

El último martes el jefe de los ministros participó en una charla con jóvenes que fue transmitida en vivo por Twitch, una plataforma de streaming que nació y se popularizó entre gamersFue el primer stream realizado desde la Casa Rosada. Un movimiento de campaña direccionado al público joven al que el Gobierno intenta persuadir y con el busca comunicarse a través de las redes sociales y de nuevas plataformas digitales.

El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, concentró su participación en la campaña en San Martín, la localidad del conurbano bonaerense que gobernó hasta su llegada al Gabinete en diciembre del 2019, y en dónde mantiene la jefatura política sobre el armado territorial del peronismo. Recorrió las calles con Victoria Tolosa Paz y arengó a los militantes para que pidan el voto casa por casa.

El ministro del Interior, Eduardo "Wado" De Pedro durante un acto en Tucumán junto al gobernador Juan Manzur (@wadodecorrido)El ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro durante un acto en Tucumán junto al gobernador Juan Manzur (@wadodecorrido)

Juan Zabaleta, que llegó hace pocas semanas al ministerio de Desarrollo Social, también fue de los que salió a golpear la puerta para repartir boletas. Le tocó ir a hacer campaña a Corrientes, donde el peronismo recibió una paliza electoral y acompañar a Alberto Fernández en una recorrida por un Centro de Desarrollo Infantil en La Pampa. El ex intendente de Hurlingham se concentró en la gestión debido a su reciente arribo al ministerio que ocupaba Daniel Arroyo.

La provincia de Buenos Aires es la elección más importante para el Gobierno. En ese territorio se concentraron la gran mayoría de los movimientos electorales de campaña. El ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, visitó Dolores, Daireaux, Suipacha, Mercedes, Tres de Febrero, Quilmes y Escobar. También Catamarca, Salta y Tucumán. Acompañó a Alberto Fernández y a Máximo Kirchner. En esos dos nombres propios concentró su apoyo.

El ministro de Hábitat, Jorge Ferraresi, se concentró en contar la reactivación de la construcción, las casas que entregó el Gobierno y la proyección de obra pública de su gestión. Se afirmó en suelo bonaerense, contó sus caminatas en las redes sociales e instaló en una entrevista radial la continuidad de Fernández por cuatro años más a partir del 2023.

El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, junto a la prencandidata bonaerense Victoria Tolosa Paz (@gabriel_katopodis)El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, junto a la prencandidata bonaerense Victoria Tolosa Paz (@gabriel_katopodis)

Una de las ministras que más se movió fue la titular del ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta. Estuvo en localidades del conurbano, en Córdoba y encabezando recorridas por la Ciudad de Buenos Aires, donde está su base política, para promocionar la candidatura de Leandro Santoro. Feminismo y avances en políticas inclusivas durante la gestión de Fernández. Esa fue su agenda.

El ministro de Turismo, Matías Lammens, visitó Neuquén, Chubut, Santa Fe y Misiones, y se encargó de instalar en la agenda mediática los beneficios del PreViaje, uno de los planes de turismo que más financiación recibió de la Casa Rosada y que en el Gobierno lo ponen como ejemplo de la reactivación económica.

Hubo un puñado de ministros que tuvo menor participación en la campaña electoral. Realizaron actividades aisladas, pero no estuvieron en la primera línea de batalla. En ese listado aparecen los ministros de Ambiente, Juan Cabandié; de Educación, Nicolás Trotta; de Transporte, Alexis Guerrera; y de Ciencia y Tecnología, Roberto Salvarezza.

La ministra Elizabeth Gómez Alcorta hizo campaña junto a Leandro Santoro en la Ciudad de Buenos Aires, donde está su base política (@eligomezalcorta)La ministra Elizabeth Gómez Alcorta hizo campaña junto a Leandro Santoro en la Ciudad de Buenos Aires, donde está su base política (@eligomezalcorta)

Otro grupo de ministros no tuvo participación en la campaña. En esa nómina entran el canciller, Felipe Solá; y los ministros de Trabajo, Claudio Moroni; de Cultura, Tristán Bauer, de Seguridad, Sabina Frederic y de Justicia, Martín Soria.

Un caso especial es el de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, que si bien no hizo proselitismo explícito, ni repartió boletas en la calle, apareció en escena para comunicar la llegada de vacunas al país. Estuvo a cargo del discurso sanitario y de los detalles del plan de vacunación. Es decir, de uno de los temas centrales de la campaña.

El ejemplo más reciente tuvo lugar ayer en el Aeropuerto de Ezeiza. La ministra recibió en persona las primeras 100.000 dosis de la vacuna de Pfizer, un hecho con trascendencia política teniendo en cuenta los entretelones de la compleja negociación que tuvo el Gobierno con el laboratorio norteamericano.