Todas las miradas en Juntos por el Cambio apuntan a Elisa Carrió. Hoy es la dueña de la llave que puede cerrar las virulentas peleas internas o abrirle el paso al fantasma de la ruptura. ¿Presentará finalmente la denuncia judicial contra Facundo Manes? Ese es el gesto que esperan los radicales como ofrenda de paz y que podrían sugerirle los dirigentes del PRO que más escucha, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, para evitar una batalla que dañaría aún más a la coalición.

En la Coalición Cívica (CC) afirmaron a Infobae que no pueden confirmar que Carrió haya definido si va a dar marcha atrás o no con la presentación judicial. “Es una decisión de ella”, advirtieron. Y aclararon que no se trata de una denuncia penal, sino de una demanda civil por “daños morales”.

Mientras, la fundadora de la CC se prepara para acompañar a los principales candidatos de Juntos por el Cambio en la campaña. El sábado pasado estuvo con Vidal en Capital y el próximo fin de semana recorrerá Pinamar y Mar del Plata junto con Diego Santilli. Hará lo mismo en Santa Fe y Neuquén.

Lo último que dijo Carrió sobre su denuncia fue este sábado por la tarde en Twitter: “Frente a la no rectificación de Facundo Manes de sus dichos, lo único que voy a hacer es una demanda por daño moral y a su prestigio académico para que la sociedad no piense que tengo tal grado de limitación intelectual al elegir un desconocido (Manes) como candidato a vicepresidente, dado que fui acompañada e invitada por Toty Flores mi candidato a vicepresidente. Con la mentira no hay confianza. Sólo de la verdad surge la confianza. Mi testigo es Toty Flores, quien me invitó a esa cena”.

Facundo Manes, el neurólogo y precandidato bonaerense de la UCRFacundo Manes, el neurólogo y precandidato bonaerense de la UCR

Pocas horas antes se había publicado la entrevista que tuvo con Infobae y en la que reveló que le iniciará una denuncia judicial a Manes por haber dicho que le ofreció ser su compañero de fórmula como vicepresidente hace seis años, insistió en que el neurólogo miente (e incluso equiparó la mentira con la corrupción) y afirmó que había exigido “a todos los miembros de Juntos por el Cambio que están haciendo reglas de convivencia para que incluyan no mentir”.

¿Por qué semejante reacción de Carrió ante un episodio que parece menor en relación a lo que se está poniendo en riesgo en las filas opositoras antes de las PASO? Desde hace una semana, la ex diputada fue subiendo gradualmente la intensidad de sus críticas contra Manes luego de que el neurólogo le contó al diario La Nación que no sabía por qué ella lo criticaba cuando en 2015 le había ofrecido que la secundarla en la fórmula presidencial, durante una comida que se hizo en su casa.

Desde ese día, Carrió acusó a Manes de mentir “descaradamente”, lo trató de “mitómano” y dijo: “¿Le voy a ofrecer un cargo a una persona que no sabe de conocimiento práctico? Manes desconoce todo tipo de conocimiento fuera de la neurociencia”. También le pidió “humildad” y lo criticó porque “quiere llegar en helicóptero a la Casa Rosada”. “Una cosa es ser neurocientifico y otra es tener cultura”, disparó a quemarropa la dirigente de JxC.

Quienes conocen a la jefa política de la Coalición Cívica explicaron a Infobae que ella efectivamente “detesta la mentira” y que aquella comida en la casa de Manes terminó con discusiones en las que no le gustó la actitud del neurocientífico. También, enigmáticos, aseguran que Carrió tiene algunas sospechas sobre el flamante candidato bonaerense de la UCR que la hacen desconfiar de él.

Horacio Rodríguez Larreta y Elisa Carrió (Foto Nicolás Stulberg)Horacio Rodríguez Larreta y Elisa Carrió (Foto Nicolás Stulberg)

En el entorno de Manes aseguraron no entender qué le pasa a Carrió porque “pasó de elogiarlo a atacarlo desde el día en que Facundo confirmó que lanzaba su candidatura” y recordaron que el 13 de junio, en Twitter, la fundadora de la CC publicó: “Me alegra mucho que la UCR incorpore a Facundo Manes y ojalá acepte ser candidato porque el futuro de la Nación está en las nuevas generaciones. Felicitaciones”. Por eso, como en la UCR, quienes rodean al neurólogo creen que detrás de la fundadora de la CC se mueve Rodríguez Larreta, que está “preocupado porque le surgió un competidor que le puede complicar su plan para la Provincia y su proyecto presidencial”.

Para los radicales, Carrió se enojó porque Rodríguez Larreta la alentaba a presentarse en la provincia de Buenos Aires como una “candidata de la unidad” de Juntos por el Cambio y ella tenía aspiraciones de liderar la lista de diputados, pero se sintió desplazada cuando se confirmaron las candidaturas de Santilli y luego la de Manes. Precisamente cuando se confirmó que la UCR competiría en las PASO contra Juntos, la ex legisladora anunció que no se postulará: “Habiéndose confirmado la candidatura de Facundo Manes, mi participación como candidata en la provincia de Buenos Aires carece de sentido histórico y mi sacrificio resultaría inútil”, afirmó.

Referentes del PRO admitieron que el jefe de Gobierno incentivó a Carrió para que liderara una lista de unidad en la Provincia cuando Vidal decidió no postularse en el territorio bonaerenses, pero que después nadie se animaba a decirle que no medía bien en las encuestas. “Horacio no fue claro. Por eso Lilita se confió en que ella iba a ser la garante de un acuerdo provincial”, dijeron.

Facundo Manes y Alfredo Cornejo, presidente de la UCRFacundo Manes y Alfredo Cornejo, presidente de la UCR

¿Y ahora? En el larretismo esperan que Carrió desista públicamente de presentar la demanda contra Manes como un “gesto” dirigido a pacificar Juntos por el Cambio, aunque aclararon que “es una falacia creer que Horacio la maneja, se sabe que ella tiene un pensamiento autónomo”.

Un dirigente radical de primera línea lamentó ante Infobae la virulencia de la pelea opositora, aunque reconoció que al menos “le sirvió a Manes para subir su perfil y hacerse más conocido”, y a su partido le permitió “demostrar la vocación de disputarle el liderazgo a Rodríguez Larreta”.

Ya hay encuestadoras midiendo cómo quedó la imagen de Juntos por el Cambio después del fuerte cruce de acusaciones de la última semana, que incluyó la redacción de un curioso “manual de convivencia” para comprometerse a no mentir (algo que no debería depender de ningún reglamento interno), al que estuvieron consensuando durante una semana y que finalmente dejaron de lado.

La dirigencia de la coalición, más allá de los sondeos, sabe que gran parte de su electorado no quiere que se peleen sino que se unan para ganarle al kirchnerismo en las elecciones. ¿Podrán lograrlo? ¿Dependerá sólo de Carrió? Hasta ahora, sólo hay motivos para que festeje el Gobierno.