El problema inflacionario en la Argentina tiene como uno de sus síntomas más claros la falta de confianza en la moneda propia. La debilidad del peso es una de las razones que explica la “obsesión” por el dólar, cuyo valor determina expectativas a futuro y marca el ritmo de la suba de precios.

Esta situación “desnaturaliza” la función que tiene una moneda, que pierden año a año más valor frente a una moneda “dura” como la divisa norteamericana. El economista Tomás Bulat había explicado con particular simpleza, en una entrevista de 2012, cómo las tres razones que deberían conformar una moneda confiable comenzaban a perderse con la acumulación de años de inflación.

“Para ser considerada moneda tiene que cumplir con tres características”, comenzó el economista en una entrevista con Alejandro Fantino en su programa Animales Sueltos, por estas horas viralizada en las redes sociales. “Primero que sirva cómo moneda de cambio. ¿Qué quiere decir esto? Que yo te doy $100 y vos me das algún bien. Segundo, referencia de valor. Esto quiere decir que puedo comparar el precio de todas las cosas con la misma moneda. Y en tercer lugar, cómo método de ahorro”, enumeró Bulat, fallecido en un accidente en 2015.

El economista Tomás Bulat había ya adelantado, en una entrevista de 2012, cómo las tres razones que deberían conformar una moneda confiable comenzaban a perderse con la acumulación de años de inflación

Si bien aseguró que el peso siguen siendo moneda de cambio, para las otras dos características planteó dudas. “¿Cómo referencia de valor? Parte sí y parte no, porque si yo te pido el precio de un departamento en qué me lo decís?”, le preguntó a Fantino. “En dólares”, retrucó el conductor. “Entonces ya no es para todo”, continuó el economista.

“Tercero, ¿ahorrás en esto?”, cuestionó Bulat. Ante la negativa de Fantino, Bulat entonces concluyó: “Entonces no tenemos dinero, por que no cumple los tres requisitos”.

Inmediatamente tomó un billete de dólar y le preguntó a su contraparte: “Este (refiriéndose al dólar), ¿lo usas para comprar y vender afuera? ¿Te sirve cómo unidad de valor? ¿Y para ahorrar?”, se pregunta el economista. Y luego cierra: “Entonces el dólar sí es una moneda real”.

“¿El peso te sirve cómo referencia de valor? Parte sí y parte no, porque si yo te pido el precio de un departamento en qué me lo decís? En dólares. Entonces ya no es para todo. Tercero, ¿ahorrás en esto? Entonces no tenemos dinero, por que no cumple los tres requisitos” (Bulat)

“El problema en la Argentina cuando vos tenés inflación es que dejás de usar el peso para moneda de valor. La moneda se va degradando con la inflación. Primero deja de ser reserva de valor, después deja de ser unidad de medida y después cuando vas a comprar algo no terminás de saber si es caro o barato”, explicó Bulat, con el estilo didáctico que lo caracterizaba. “Y finalmente, cuando tenés hiperinflación, no sirve para nada”, cerró.

Diez años después de esa reflexión, el problema de la inflación y la pérdida de valor de la moneda nacional, que ya en ese momento generaba preocupación, no hizo más que agravarse con el paso del tiempo. En 2019, por ejemplo, cerró con el índice de precios más elevado desde 1991, con un 53,8 por ciento.

Tras el cambio de Gobierno, y un ritmo de suba de precios que amainó en un contexto de desplome de la actividad económica por la pandemia, este año la inflación volvió a recalentarse e incluso ya volvió al orden del 50% interanual.