El juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti recibirá un reconocimiento a su trayectoria en el Derecho en el marco de las celebraciones por los 200 años de la Universidad de Buenos Aires.

La distinción le será otorgada durante el acto del “Bicentenario UBA”, que tendrá lugar el próximo 12 de agosto a las 17.30 en la Facultad de Derecho. Allí el Rectorado reconocerá a 200 personalidades de la universidad que “constituyen una pequeña muestra de los miles y miles de docentes, graduados y graduadas que, con su talento, su compromiso y su vocación mantienen a esta institución en lo más alto y renuevan su prestigio generación tras generación”.

El juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación comenzó su carrera en la UBA como catedrático de “Contratos Civiles y Comerciales”, y actualmente es director de la Carrera de Especialización en Derecho Ambiental de la UBA y de la Carrera de Especialización en Derecho de Daños.

Según detallaron las autoridades de la UBA, han decidido destacar a Lorenzetti por ser uno de los “200 nombres con historias y caminos heterogéneos y diversos, pero que, en conjunto, reflejan fielmente la pluralidad y riqueza de nuestra Universidad”.

Ricardo Lorenzetti durante un acto (foto Adrián Escandar)Ricardo Lorenzetti durante un acto (foto Adrián Escandar)

La Universidad de Buenos Aires fue creada por un decreto del gobierno de la Provincia el 9 de agosto de 1821 y quedó formalmente inaugurada con un acto solemne que tuvo lugar en la Iglesia de San Ignacio el 12 de ese mismo mes. Con su creación se cumplía un antiguo anhelo de la comunidad porteña que había bregado, en forma insistente y sin éxito, por la fundación de una casa de altos estudios durante los últimos tramos de la etapa colonial.

Las autoridades de la ciudad habían solicitado a la Corona española, ya en la década de 1770, la creación de la universidad, pero, aparentemente, la oposición de los universitarios de Córdoba fue decisiva para que el proyecto no llegase a buen término.

La UBA nació así con una impronta distinta a la de la Universidad de Córdoba, la otra gran casa de altos estudios existente por entonces en lo que sería, años más tarde, el territorio argentino. Esta última era una clásica universidad colonial, fundada sobre el viejo modelo de la universidad escolástica. Su principal rama de estudios había sido, hasta finales del siglo XVIII, la Teología. La casa de altos estudios porteña surgió, en cambio, cuando este modelo se encontraba en crisis en todo el mundo occidental y desde sus inicios tuvo un sello más “utilitarista” y “profesionalista”.