El Gobierno santafesino anunció que el proyecto fue retomado en marzo y que demorará, al menos, unos 24 meses en finalizar el trabajo
El Gobierno de Santa Fe confirmó que continuará con la construcción del nuevo Puente Carretero sobre el Río Salado, que conecta a la capital provincial con la localidad de Santo Tomé, pese a la solicitud de paralización de la obra. El proyecto será financiado por la provincia, con un presupuesto de más de 39 millones de pesos para concretarlo.
Por medio de un comunicado oficial, las autoridades provinciales anunciaron que la obra inició el pasado 13 de marzo. Sin embargo, Vialidad Nacional envió una nota el martes, en la que solicitaban que la construcción fuera paralizada. Ante el pedido de Nación, se determinó que el desarrollo de la infraestructura continuará con lo planificado.
De esta manera, la provincia remarcó que el Puente Carretero es de jurisdicción provincial, ya que este sirve para conectar los márgenes del río correspondientes a las municipalidades de Santa Fe y Santo Tomé. Asimismo, apuntaron que la finalización de la obra sería esencial para mejorar la circulación vehicular en la región, sobre todo, por el deterioro avanzado del actual puente, que se encuentra en uso desde 1939.
A su vez, las autoridades provinciales recordaron la existencia de un convenio firmado entre Vialidad Nacional y Vialidad Provincial, con fecha del 22 de noviembre de 2024, en el que se estableció que la provincia asumiría la construcción del puente con fondos propios, a cambio de brindar información sobre el avance de la obra.

A pesar de este acuerdo, Vialidad Nacional ha solicitado la suspensión de los trabajos, por lo que la Provincia denegó la solicitud al encontrarse avalados por las bases de ese acuerdo. De hecho, indicaron que la licitación de la obra ya había sido llevada a cabo el viernes 21 de diciembre del año pasado.
Así, la obra fue adjudicada a una unión transitoria de empresas, luego de que más de 20 compañías participaran del proceso licitatorio. De hecho, en febrero el ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico, celebró la adjudicación lista a la empresa Pietroboni de la provincia de Entre Ríos.
Ahora, como respuesta a la orden de Vialidad Nacional, Enrico aclaró: “Cuando el grado de avance de la obra amerite solicitar permiso de uso de algún espacio nacional, se tramitará la correspondiente solicitud de permiso”, a través de un mensaje en su cuenta de X, en el que también solicitó al Gobierno nacional “colaborar y no poner palos en la rueda”.
La construcción del nuevo puente, con una longitud de 1.324 metros, cuenta con un presupuesto de 39.811 millones de pesos (alrededor de 256 millones de dólares) y un plazo de ejecución de 24 meses. El puente contará con una calzada de 8.30 metros de ancho para el tránsito vehicular, además de una bicisenda de 1.50 metros y una vereda de igual tamaño para peatones. Además, se construirán accesos en ambas cabeceras, así como diversas obras complementarias para mejorar la seguridad vial.
Según se anticipó, en la cabecera de Santa Fe se llevará a cabo la demolición del pavimento de hormigón existente, que presenta una considerable cantidad de bacheos y losas deterioradas. También se proyecta la construcción de dos nuevas calzadas, cada una de 9,30 metros de ancho, compuesta por dos carriles de 3,65 metros de ancho y una banquina de 2 metros de ancho.

Además, aclararon que una de las calzadas se construirá sobre el terraplén existente, prácticamente coincidiendo con la ubicación del pavimento que se demolió, mientras que la otra se emplazará sobre un nuevo terraplén que se proyecta construir al norte del actual.
En el caso de la cabecera de Santo Tomé, se impedirá el giro a la izquierda por la calle Mitre para los vehículos que circulan desde Santa Fe hacia Santo Tomé, con el objetivo de mejorar el flujo vehicular y evitar congestiones. Asimismo, se modificará el sentido de la Avenida Mitre en las últimas dos cuadras antes de llegar a la Avenida 7 de Marzo (ingreso al puente Carretero), convirtiéndola en sentido único sur-norte.
Previo a esto, el gobernador santafesino, Maximiliano Pullaro, había destacado en una conferencia de prensa que el proyecto “se va a hacer con recursos propios, porque entendimos que la Provincia no podía seguir esperando a Nación”. Y señaló que el tiempo que demora en finalizarse la construcción fue uno de los factores que lo llevó a tomar el impulso.
“En un momento donde nadie está haciendo obra pública, nosotros tenemos más de mil en marcha, porque estamos convencidos de que trabajando juntos podemos lograr objetivos”, enfatizó el mandatario, tras remarcar que la obra era posible gracias a haber puesto “en orden las cuentas”.