Un tribunal en Ohio, Estados Unidos, determinó que un hombre violó una orden de restricción al cambiar los títulos de listas de reproducción en un servicio de streaming que aún comparte con su exesposa. Siguiendo a The Verge, este caso demuestra cómo los entornos digitales pueden convertirse en una vía para el acoso. Además, este ejemplo resulta especialmente singular ya que el contacto se realizó por fuera de los principales servicios como Facebook o Instagram: las acciones de este hombre ocurrieron en Napster, una plataforma digital de música.

El acusado Jacob Dunn admitió haber contactado a su expareja a través de esa cuenta, a la que ambos podían acceder. En concreto, cambió el nombre de las listas de reproducción. Por caso, a una de las playlists la tituló “Te amo más que nunca, ¿vos todavía me amás?”. Esto ocurrió a más de dos años de una orden de protección temporal que un tribunal había emitido contra Dunn en 2018, en la que se había comprometido a no contactar a su exesposa por ningún medio.

Dunn no impugnó la violación de la orden, aunque más tarde intentó apelar su declaración. En su audiencia de sentencia señaló que no había entendido cabalmente las reglas de la restricción, a pesar de haberlas acordado explícitamente de antemano: “Desafortunadamente, lo descubrí por las malas”, dijo. Los registros judiciales indican que fue condenado a libertad condicional.

Acoso en “plataformas menores”

Napster, el medio utilizado por Dunn para violar la restricción, es un servicio de streaming musical similar a Spotify. Cabe señalar que se trata de la plataforma antes conocida como Rhapsody, y que difiere del ya desaparecido entorno de intercambio de archivos que fue popular décadas atrás. Tratándose de un entorno con menor visibilidad en relación a apps como Facebook, Instagram, Twitch o TikTok, por mencionar algunos ejemplos entre los tantos posibles, en ocasiones es empleado por acosadores para atormentar a sus víctimas.

Algo similar ocurre en Spotify. De acuerdo a un informe de la publicación Forbes, usuarios de ese servicio musical se quejaron por la presencia de acosadores que comparten listas de reproducción con nombres abusivos. En vista de ello, solicitaron que esas plataformas también incorporen herramientas de privacidad, igual que lo hacen otras redes sociales.

Según la fuente, el caso de Dunn resulta algo más complejo ya que involucra a dos personas que en el pasado acordaron compartir una cuenta. No está claro si ellos aceptaron seguir compartiéndolo después de separarse o si la exesposa de Dunn simplemente no consideró revocar su acceso.