“A partir de Gran Hermano, se me abrieron las puertas de diferentes maneras. Y todas las personas que están allegadas hoy a mí, vienen de esa época”.

Para Patricia Villamea su paso por la casa más famosa del país fue un antes y un después en su vida personal y profesional. Por aquel entonces, tenía 37 años y ninguna intención de ser famosa. Si quiera se presentó al casting para ingresar a la primera edición del reality que luego marcaría la historia de la televisión argentina. Fue a acompañar a una amiga y un productor se interiorizó en su historia: oriunda de General Deheza, en la provincia de Córdoba, venía de una familia tradicional y había estudiado en un colegio de monjas.

Su perfil le gustó a los creadores del programa y la llamaron para convocarla. En ese momento no tenía empleo ni obligaciones que cumplir, lo que la motivó a aceptar y probar la experiencia. Viajó por primera vez en avión, se hospedó en un hotel cinco estrellas -en donde cada participante estaba aislado- y de ahí fue directo a la casa de Gran Hermano.

Si bien destaca que su vivencia fue inolvidable y que hoy forma parte de su historia, la mujer abandonó el reality antes de lo previsto: cuando eliminaron a la primera participante, Lorena González, Patricia determinó que había sido injusto que su compañera quedara afuera y decidió irse ella también.

La tapa de Revista Gente que realizó cuando salió de la casa de Gran HermanoLa tapa de Revista Gente que realizó cuando salió de la casa de Gran Hermano

“No era honorable”, sostiene Villamea en una entrevista exclusiva con Teleshow sobre su paso por el reality que le dejó grandes amigos con quienes mantiene un excelente vínculo personal y hasta profesional: actualmente es la gerenta de ventas de un local vinculado a la construcción. Y Lorena está a cargo de una empresa constructora. De manera tal que están en permanente contacto.

También es amiga de Tamara Paganini, Natalia Fava, Daniela Ballester, Marcelo Corazza, entre otros. Por aquel entonces, cuando salió por voluntad propia de la casa más famosa del país, recibió incontables propuestas laborales.

Llegó a hacer teatro en Villa Carlos Paz, pero su verdadera vocación era debajo de los escenarios y detrás de las cámaras. Y comenzó a trabajar en la producción de un canal de Córdoba. Allí conoció a su marido, Juan Pablo, con quien tuvo a Luca (13) y Ciro (8), quienes ven por YouTube el paso de su madre por la televisión argentina: “Ellos están felices porque ven la reacción de la gente que me quiere”.

Patricia junto a su marido y sus dos hijosPatricia junto a su marido y sus dos hijos

Hace 15 años que vive en el barrio El Trébol, en Ezeiza, y ahora se lanzó a la política: es precandidata a concejal por el partido Hacemos Ezeiza, partido de Néstor Franco. “Siempre me dediqué a la parte social, ayudando a comedores, participando en eventos vecinales. Trabajé mucho tiempo para poder ayudar a los demás. Este es un desafío muy lindo, estoy muy movilizada”, dice quien estudió ciencias políticas y relaciones internacionales.

Patricia Villamea es precandidata a concejal por el partido Hacemos Ezeiza, partido de Néstor FrancoPatricia Villamea es precandidata a concejal por el partido Hacemos Ezeiza, partido de Néstor Franco

Gran Hermano es parte de mi historia. Llegué a la gran ciudad y la exposición era muy grande. Nadie está preparado para eso”, agrega sobre su experiencia en la primera edición del reality y, al respecto, considera: “Fuimos un conejillo de indias”.

“No me arrepiento de nada. Si tuviera que volver a hacerlo, lo haría. Fue un crecimiento”, analiza quien por estos días -a poco de cumplir sus 50 años- reparte sus roles entre la maternidad, la vida empresarial y la política. “Gran Hermano me enseñó que no todo es como uno lo imagina. Para mí los valores más importantes son la familia y hoy en día la familia es disfuncional, las cosas van cambiando”.