La Organización Mundial de la Salud (OMS) manifestó este lunes su inquietud ante la posibilidad de que el coronavirus provoque 236.000 muertes adicionales en Europa en tres meses, así como por el reciente “estancamiento” del ritmo de vacunación en el continente.

“La semana pasada, las muertes aumentaron un 11% en el continente, con una proyección fiable que predice otros 236.000 decesos para el 1 de diciembre”, que se sumarán a los 1,3 millones ya constatados, indicó en conferencia de prensa el director de la OMS para Europa, Hans Kluge.

Los países de la región han registrado mayores tasas de infección desde la aparición de la variante Delta, más contagiosa, particularmente entre personas no vacunadas.

Varios estados de la región (33 sobre un total de 53) informaron de un 10% más de incidencia de casos en dos semanas, prosiguió Kluge.

Previamente, en una declaración conjunta, la OMS y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) habían instado a tomar precauciones para minimizar la transmisión del coronavirus de cara al retorno de millones de niños a las aulas, particularmente, en Europa y Asia Central.

Las oficinas regionales de estas agencias especializadas de la ONU recomiendan entre otras medidas incluir a los maestros y otro personal escolar como grupo objetivo en los planes nacionales de vacunación contra el coronavirus, junto con los niños a partir de 12 años con afecciones médicas subyacentes que los exponen a un mayor riesgo de infección.

Además, proponen realizar mejoras del ambiente escolar con mejor ventilación de las aulas, reducción de la capacidad de alumnos en aulas en lo posible, el distanciamiento físico y las pruebas regulares del coronavirus para los alumnos y al personal.

“Pasará algún tiempo antes de que podamos dejar atrás la pandemia, pero educar a los niños de manera segura en un entorno escolar físico debe seguir siendo nuestro objetivo principal, para que no les robemos las oportunidades que se merecen”, destacó el director regional de la OMS para Europa, Hans Kluge, informó la agencia de noticias Sputnik.

“Alentamos a todos los países a mantener las escuelas abiertas e instamos a todas las escuelas a implementar medidas para minimizar el riesgo de Covid-19 y la propagación de diferentes variantes”, agregó Kluge.

El director regional adjunto de Unicef para Europa y Asia Central, Philippe Cori, señaló por su parte que “los niños y los jóvenes no pueden correr el riesgo de tener otro año de aprendizaje interrumpido”.

“La vacunación y las medidas de protección ayudarán juntas a prevenir la vuelta a los días más oscuros de la pandemia, cuando las personas tenían que soportar el encierro y los niños tenían que experimentar interrupciones en el aprendizaje”, indicó.

Cuando las escuelas están cerradas, según Cori, los niños no solo pierden la oportunidad de aprender y compartir con amigos, sino que también pueden quedar expuestos a la violencia doméstica.

“La pandemia agravó una situación ya inaceptable. Debemos asegurarnos de que las escuelas vuelvan a abrir y permanezcan abiertas de forma segura”, subrayó.