En países donde las campañas de vacunación están más avanzadas, la vuelta a las oficinas se está empezando a convertir en una realidad o en un plan para el corto y mediano plazo. ¿El problema? La mayoría de las reuniones siguen manteniéndose en formato virtual, principalmente con videollamadas, y los espacios de trabajo no están preparados para esto, por lo que son muchos los empleados que prefieren hacer los Zoom o similares desde las casas.

En el Reino Unido, el 50% de los trabajadores volvieron a la oficina, según datos oficiales de la ONS (La Oficinal de Estadísticas Nacionales) de julio de 2021. Para comparar, a mitad de febrero solamente iba un 34%. A pesar de esto, el uso de videollamadas sigue en aumento y Zoom, boom en la pandemia, aumentó un 191% las ganancias en el primer trimestre del año.

Una encuesta reciente en Estados Unidos mostró que el 44% de las personas que trabajaban desde casa en enero de 2021 querían continuar con ese esquema porque les parecía beneficioso; el 39% respondió que preferían volver a la oficina, y el 17% dijo querer seguir trabajando remotamente debido al coronavirus, por lo que podrían volver si finalmente se terminan los casos o se erradica la enfermedad.

Pero los analistas descubrieron que hay una falla en la vuelta a la oficina: no están preparadas para que todos hablen con sus computadoras todo el tiempo. Un artículo de Wired UK reveló que son muchos los empleados que prefieren ir al trabajo, pero los días que tienen muchas conferencias eligen quedarse en sus casas para poder hablar más tranquilos.

Tim Cook, el CEO de Apple, le anunció a su plantilla mundial que iban a volver a trabajar de manera presencial a principios de septiembre. El plan inicial era que pasen tres días en la oficina y los otros dos en la casa o de forma remota. El motivo principal era poder gestionar mejor a las personas cuando están ubicadas en un mismo lugar.

Pero el anuncio fue recibido con quejas, tanto por las cuestiones del formato híbrido entre reuniones presenciales y virtuales, y también por la baja en la calidad de vida, que en muchos casos suma hasta dos horas diarias de viaje al trabajo. Apple ahora pospuso hasta octubre el regreso a las oficinas, aunque en gran medida fue por el aumento de casos de la variante Delta en Estados Unidos.

A Google le pasó algo similar. La vuelta a la modalidad presencial sería tres veces a la semana a mediados de octubre, y se espera que con todos los empleados vacunados. Además, los empleados que elijan trabajar fuera de la oficina podrían cobrar hasta un 25% menos de salario.

Pero este modelo “híbrido y flexible” parece contradictorio para los expertos.

Alexia Cambon, directora de investigación de Recursos Humanos de Gartner, afirmó que “crear un mandato de flexibilidad es justamente inflexible. El principio de la flexibilidad laborar es poder diseñar tu día para ser más productivo, saludable y feliz”.

“Forzar un diseño creado para un entorno diferente exacerba la fatiga, y la fatiga impacta en muchos resultados de talento. Cuando los empleados experimentan altos niveles de fatiga, su desempeño disminuye hasta en un 33%, los sentimientos de inclusión disminuyen hasta en un 44% y los empleados tienen hasta un 54% menos de probabilidades de permanecer con su empleador”.

Cifras en la Argentina

Una encuesta de julio de 2021 reveló que el 43% de las compañías decidió que los empleados no retornen al lugar de trabajo en el corto y mediano plazo y que continúen trabajando 100% remoto.

Relevamiento de la consultora Mercer (Foto:Mercer).

De acuerdo al relevamiento que realizó la consultora Mercer entre 391 empresas de todo el país, el 32% postergó los planes de vuelta a la oficina; un 23% continúa con un esquema de asistencia escalonado; y otro 20% señaló que, para los empleados que por algún motivo no pueden trabajar desde sus casas, se habilitó el trabajo en la oficina nuevamente. Por otra parte, un 6% indicó que se dieron opciones al colaborador que planteó no querer regresar al lugar de trabajo; en tanto que sólo un 3% señaló que ya todos se encuentran trabajando desde las oficinas. Finalmente, un 13% eligió otras opciones.

En las organizaciones donde el trabajo remoto no es posible, el 50% está realizando algunas acciones relacionadas con transporte, compensación, comidas, cuidados, tiempo o esquema de trabajo.

Oficina, reuniones y Zooms

La otra discusión pasa más por un tema edilicio que “oficina” vs “home office”. Si la idea es que la gente vaya al lugar de trabajo para colaborar con sus compañeros, discutir temas o tener reuniones. ¿Es inteligente mantener el formato actual de cubículos para cada uno o sería más beneficioso multiplicar las salas en la que puedan juntarse muchas personas?

Si las reuniones con terceros serán en formato virtual. ¿Es mejor tomar los Zooms desde casa o las oficinas deberán incorporar espacios individuales, a prueba de sonidos, para poder hablar sin lidiar con los ambientes de bullicio de la mayoría de los lugares de trabajo?

Las compañías todavía preparan este debate, para congeniar la necesidad de muchos jefes de tener a sus empleados cerca pero también para que el lugar de trabajo sea lo suficientemente atractivo para que las personas no elijan irse a otro lado.