La empresa concursada Vicentin le pidió al juez santafesino Fabián Lorenzini una prórroga hasta el 30 de junio de 2022 para presentar una nueva propuesta ante los acreedores de la agroexportadora en el marco de una deuda que supera los US$1500 millones.

La solicitud fue presentada por el abogado de la firma, Guido Ferullo, ante el Juzgado en lo Civil y Comercial de la ciudad de Reconquista, a cargo de Lorenzini, quien días atrás rechazó la propuesta inicial de la empresa por considerarla “abusiva”.

En el texto presentado, el jurista indicó: “Atento a la resolución dictada en autos en fecha 23 de noviembre del 2021, por la cual vuestra señoría requirió a la sociedad concursada la reformulación de la propuesta del acuerdo preventivo presentada, así como también, que se complete el plan de reorganización empresaria, resulta imprescindible contar con el período de tiempo requerido para cumplir con dichas solicitudes”.

Los motivos por los que Vicentin pide más tiempo para acordar con sus acreedores

Vicentin señaló además que necesita tomarse más tiempo “para publicar la nueva propuesta en el expediente y conformar las aceptaciones que requiere la ley”.

Entre otras cosas, la empresa planteaba una quita del 70% del capital en dólares y no estipulaba una fecha precisa para el abono de la cuota inicial. A su vez, se estipulaba un plazo de hasta 15 años para aquellos acreedores a los que se le adeudaba más de los US$ 20 mil del pago inicial.

Lorenzini ya había otorgado una prórroga del período de exclusividad del concurso, del 3 de septiembre al 16 de diciembre, en el marco de la llegada de 3 posibles inversores a la agroexportadora.

Ellos son, Molinos Agro, Viterra y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), que podrían aportar más de US$720 millones para pagar parte de lo adeudado, otros pasivos de la compañía y gastos que surgieran del trámite judicial.

A dos años de la crisis de Vicentin

La agroexportadora entró en cesación de pagos hacia diciembre de 2019 y en febrero de 2020 fue declarada en concurso preventivo de acreedores.

Tras idas y vueltas que incluyeron un intento de estatización por parte del Gobierno, comenzó a negociar el traspaso a otros inversores.

Los tres inversores tentativos todavía no llegaron a un entendimiento definitivo con la compañía y por ahora solamente tienen un preacuerdo que es “no vinculante”, según le manifestaron hace poco al magistrado.

En ese marco, el Fideicomiso Acreedores Granarios Vicentin (FAGV), que tiene más del 25% de una acreencia superior a los US$420 millones, anunció recientemente que también pretende participar del “salvataje” a la firma.

Este grupo de 72 firmas busca llevar a cabo un proceso de “cramdown”, el cual permite que los acreedores u otros actores externos puedan hacerse cargo de la compañía como última posibilidad antes de la quiebra. El agente financiero para concretar esta operación sería el UBS Investment Bank.