Comprar algo en el supermercado, cerrar la puerta o el gas o mandarse notas para leer más tarde suelen ser cosas que queremos “recordarle” a nuestro yo del futuro. Lo que antes podía ser una cinta en el dedo para acordarse de un pendiente ahora se puede hacer de manera digital con una de las apps más usadas por todos, WhatsApp.

Una de las opciones más simples para hacer es tenernos a nosotros mismos como contacto. Un truco “egocéntrico”. La idea es generar un espacio privado dentro de WhatsApp. A este contacto (¡que será tu propio número!) podremos enviar fotos, videos y otro contenido que no querés perder de vista. O realizar anotaciones importantes, ideas para recordar, incluso la lista de compras para el supermercado.

También sirve para hacer auto-envíos. Por ejemplo, si usás WhatsApp Web podés enviar sencillamente archivos de tu teléfono para descargar en la computadora.

Para hacerlo el primer paso es ir hasta el botón para crear una nueva conversación dentro de WhatsApp. Tocás en “Nuevo contacto” y agregás tu propio número. Podés elegir el nombre que quieras, por ejemplo “Yo”.

Dentro de la app de contactos del teléfono buscás ese nombre. Ahí aparecen las opciones para comunicarse vía WhatsApp. Tocás en “Enviar mensaje” y listo: estarás chateando con vos mismo.

Si vas a usar este “anotador” con frecuencia, una buena idea es fijarlo en la cabecera de WhatsApp. Para hacerlo, hay que mantener presionado sobre la conversación hasta que veas el siguiente menú. Si tocás en el alfiler o pinche, el contacto aparecerá siempre al tope.

Grupos individuales

Una alternativa rápida y práctica es crear un nuevo grupo en WhatsApp con un contacto de confianza, al que le avisarás que se trata de una prueba. Nombrás al grupo (por ejemplo “Yo” o “lista del super”) y después eliminás a esa persona. Recordá avisarle, porque le llegará un mensaje a su cuenta. De esta forma, tendrás tu grupo privado, con un único integrante.

Este es el método que compartió una usuaria de Twitter $ofia, que bautizó al grupo “Cerré la puerta?” para poder contestarse lo que necesita saber: si la cerró o no.

El tuit se viralizó y se convirtió en el primero de un hilo con muchísimos grupos para cosas muy específicas. Fermin, por ejemplo, además de cerrar la puerta también se autopregunta por el gas.

Mila, por su parte, se anota el lugar en el que estacionó el auto.

Y Luchito tiene dos grupos, uno para los “trabajos sin hacer” y otro para los “trabajos hechos”.

Por último, para personas que usan la copa menstrual como opción durante el período, no está mal un chat para recordar si fue vaciada o no… ¡y tener marcado el horario!