La política, el alcohol, los medicamentos recetados y los juegos de apuestas ya no podrán promocionarse en el espacio publicitario más destacado de YouTube, la cabecera de la página de inicio de ese portal. Google, dueño del servicio, confirmó la noticia que habían anticipado algunos sitios de noticias y señaló que la intención es ofrecer una “mejor experiencia para los usuarios”.

Según la página de soporte de YouTube, los anuncios en ese sector pueden “generar un alcance o conocimiento masivo”. Conocido como “masthead”, es el espacio más caro para anunciar en la plataforma.

Tal como podés ver en la siguiente captura de pantalla, cuando se ingresa a YouTube en determinadas sesiones aparece un banner publicitario de gran dimensión sobre los videos; aquel es el apartado en el que ya no podrán aparecer anuncios relacionados a las temáticas arriba mencionadas.

Por: (Foto: Captura/The Verge)

Siguiendo a The Verge, tratándose de un espacio que consigue rápida atención de los usuarios es comprensible que Google decida restringir las publicidades de alcohol, drogas y apuestas (incluyendo casinos en línea y las relacionadas a deportes). Ahora bien, ¿por qué incluyeron a la política en la “lista negra”? En este punto, cabe recordar que durante la más reciente campaña electoral en Estados Unidos, el entonces presidente y candidato Donald Trump compró aquel espacio por tres días. Con esta movida, Google se aleja de eventuales polémicas por privilegiar a una u otra facción política.

De acuerdo a Axios, otros editores importantes han recibido críticas por albergar anuncios políticos en su página de inicio, incluido el Washington Post.

Personalización de los anuncios en YouTube

Cabe notar que Google ya brinda una opción en el portal de videos para limitar la cantidad de publicidades relacionadas a las apuestas y el alcohol y, al menos en los papeles, esa función también servía para el anuncio de cabecera. Al respecto, la compañía dijo que el año pasado cambiaron aquel espacio destacado para que muestre anuncios dirigidos (es decir, en función de los intereses y configuraciones de cada usuario) y no publicidades fijas e idénticas para todos.

Eso dificulta que cualquier anunciante sea “propietario” de la página de inicio de YouTube que, como señalamos, tiene grandísima visibilidad.

“Creemos que esta actualización se basará en los cambios que hicimos el año pasado en el proceso de reserva de cabeceras y conducirá a una mejor experiencia para los usuarios”, dijo un vocero de Google.

En un presente en el que la compañía estadounidense ha estado bajo la lupa de legisladores y autoridades alrededor del mundo por la divulgación de fake news y por supuestas prácticas monopólicas, YouTube frenó los anuncios que utilizaban el discurso de odio entre sus palabras clave, información política errónea y teorías de conspiración vinculadas al coronavirus.